Camino Vadiniense y Lebaniego | Información

El Camino Vadiniense (o Ruta Vadiniense, o Ruta Jacobea por Liébana) es el Camino de Santiago que une San Vicente de la Barquera, en el Camino del Norte, con Mansilla de las Mulas, en el Camino Francés. En su tramo inicial coincide con el Camino Lebaniego, ruta secular de peregrinación al Monasterio de Santo Toribio de Liébana, donde los devotos caminantes admiran la magna reliquia el Lignum Crucis, supuestamente el trozo más grande conocido de la cruz de Cristo. Así pues, aunque de poca tradición jacobea, este camino es un enlace entre el Camino del Norte y el Camino Francés a través de las estribaciones orientales de los extraordinarios Picos de Europa, de gran valor ecológico y paisajístico, en la parte central de la Cordillera Cantábrica.

Introducción

El origen del nombre “Vadiniense” proviene de un pueblo o tribu prerromano cuya capital era Vadinia (se desconoce con exactitud su emplazamiento). Sus castros abarcaban un territorio comprendido entre el oeste de Cantabria, el este de Asturias y el noreste de León; o sea, más o menos por donde transcurre nuestra ruta.

El Camino Vadiniense es muy minoritario. Según nuestras estimaciones a grosso modo, nada científicas ni verificables, basadas en conversaciones con hospitaleros y propietarios de albergues, durante el año 2014 realizaron este camino entre 100 y 150 peregrinos.

En cuanto a los albergues, el entusiasmo inicial de las administraciones e instituciones cuando se empezó a recuperar la ruta, a inicios de la década pasada, impulsó la apertura de varios albergues de peregrinos, algunos de los cuales cerraron posteriormente al no cumplirse las expectativas, y volvieron a reabrir con el nuevo impulso del Año Lebaniego en 2017; es el caso del albergue de Cades y de Lafuente. Además de albergues para peregrinos, también encontramos otros albergues más orientados a los grupos y actividades en la naturaleza, y que también acogen a peregrinos.

El Camino Vadiniense es el más duro de todos los Caminos de Santiago por España de los que tratamos en Gronze. La dureza se centra en la etapas cántabras, sobre todo si se sigue el itinerario señalizado (como debe ser) evitando las carreteras; en las etapas leonesas, en cambio, el camino se dulcifica considerablemente. El itinerario por Cantabria presenta unos desniveles tremendos, lo que condena a este precioso camino a estar al alcance solamente de aquellos peregrinos habituados a las caminatas por montaña.

A pesar de la altitud que alcanza el Camino Vadiniense (1.794 metros) y del territorio montañoso que atraviesa, el itinerario señalizado no presenta tramos peligrosos ni aéreos; es apto, pues, para senderistas tranquilos sin un excesivo espíritu de riesgo.

Debido precisamente a las cotas altas, la mejor temporada para hacer este camino es entre finales de primavera e inicios de otoño; en otras épocas será normal encontrar nieve o hielo, con lo cual habrá que ir con el equipamiento adecuado. En la Horcada de Valcavao, en invierno, se acumulan varios metros de nieve.

La señalización por Cantabria es correcta, mientras que por la provincia de León hay tramos perfectamente señalizados y otros donde ésta es escasa, inexistente, o ambigua. De todas formas, ello no supone ningún inconveniente importante para realizar este camino, más allá de las pequeñas confusiones y dudas que de vez en cuando nos surgen; más de una vez deberemos dejarnos guiar por la intuición, que también es bueno, y leer el apartado “Al Loro” de las etapas, que para esto existe.

Entre San Vicente de la Barquera y el Monasterio de Santo Toribio de Liébana debemos seguir la señalización del Camino Lebaniego: Flechas rojas acompañadas, a veces, del icono de una (o media) cruz roja. A partir de dicho monasterio el camino ya está señalizado con nuestras apreciadas flechas amarillas.

En cuanto a la ciclabilidad, y tan solo en un sentido orientativo, pues no somos expertos en bicicletas, podemos decir que las etapas 1, 4, 5, 8 y 9 son completamente aptas para los ciclistas por lo que respecta al terreno; las fuertes pendientes son otra historia. La etapa 2 es bastante complicada toda ella. La 3 puede tener complicaciones entre el Monasterio de Santo Toribio y Mogrovejo. La 6 quizá es factible; el único problema pudiera encontrarse entre Las Salas y Crémenes. La 7 sí presenta tramos muy complicados para los ciclistas entre Crémenes y Valdoré, y entre Verdiago y Alejico. PD: Los ciclistas que hagan este camino pueden escribirnos su Experiencia y así tenemos información de primera mano.

En el ámbito geográfico el elemento más destacado del Camino Vadiniense es, por supuesto, la Cordillera Cantábrica. A ella pertenece los Picos de Europa, un macizo de alto interés geológico, ecológico y paisajístico, protegido al máximo nivel posible como Parque Nacional; lo bordeamos por sus estribaciones orientales. Otros dos elementos geográficos de primera magnitud en el Camino Vadiniense son: El río Deva en Cantabria, cuyo valle reseguimos desde Lebeña hasta su nacimiento en Fuente Dé; y el río Esla en León, el más importante afluente del Duero, que seguimos desde Portilla de la Reina o desde Las Salas (hay opiniones discordantes sobre su nacimiento) hasta Mansilla de las Mulas.

De Potes a Portilla de la Reina hay la posibilidad de ahorrarnos 10 kilómetros (aunque luego nos perdemos grandes atractivos) tomando la gran variante por el puerto de San Glorio. Para más info: De Potes a Portilla de la Reina por el puerto de San Glorio, variante del Camino Vadiniense

La otra variante importante del Camino Vadiniense la encontramos en la última etapa, y es la que nos permite enlazar con el Camino Francés en Mansilla de la Mulas o en Puente de Villarente.

Apuntes sobre la guía

En la “descripción de recorrido”, dentro de las etapas, ofrecemos puntos de referencia identificables, distancias parciales, y apreciaciones que puedan ser útiles para la marcha. No describimos al detalle cada uno de los giros, cruces y bifurcaciones; en primer lugar porque no es necesario en absoluto y, en segundo lugar, porque sería contraproducente para la claridad de la descripción. Seguir el camino es bastante sencillo, y pretendemos que su descripción también lo sea.

Como las demás, esta guía se distribuye en etapas simplemente para presentar la información de una forma ordenada y clara. Son, se podría decir, las etapas estándar, pero en ningún caso son las etapas recomendadas, pues cada peregrino es libre de hacer las que quiera.

Fuente Dé - Picos de Europa