Etapa 20: Mansilla de las Mulas - León | Al Loro

Etapa poco interesante paisajísticamente; se siente la presencia cercana de una gran ciudad, aunque en algún tramo aún podemos disfrutar de una cierta soledad.

Todas las localidades cuentan con servicios de restauración.

Una variante señalizada, que arranca a la salida de Mansilla de las Mulas y termina en Villamoros de Mansilla, permite visitar el magnífico monasterio cisterciense de Santa María de Sandoval. Alarga el recorrido en 5,5 km. Más info en: Monasterio de Santa María de Sandoval, una visita excepcional

Hay dos albergues públicos, ambos de gran capacidad y céntricos. El albergue “de las carbajalas" (como se le conoce), de carácter religioso, es el histórico; tiene el inconveniente, para los que quieran tomar algo por el Barrio Húmedo, que cierra entre las 21:30 y las 22:00. El albergue San Francisco de Asís, de la Fundación Ademar, abierto para peregrinos en 2012 en sustitución del municipal, cuenta con unos horarios más relajados y habitaciones con menos plazas.

Los dos monumentos más destacados de la capital son la extraordinaria catedral de Santa María y la basílica de San Isidoro.

La ciudad es un buen enclave para gozar de la gastronomía y ofrece buenos productos para llevar en la mochila: la cecina, un embutido que se elabora a partir de los cuatro traseros de la vaca y que se cura con un ahumado; el chorizo, en sus variantes dulce, agridulce o picante, y el queso Valdeón, de pasta azul y sabor intenso. Abundan las tiendas de productos típicos, especialmente alrededor de la plaza Mayor y la plaza San Martín, en el Barrio Húmedo.

La calle Ancha, cerca de la catedral, separa los dos barrios más conocidos de tapeo: El Barrio Húmedo, al sur, y el Barrio Romántico, al norte. Los locales suelen contar con su tapa estrella, que a menudo les da el nombre.

Los miércoles y sábados se instala en la plaza Mayor el mercado semanal, con productos frescos y algunos productores de embutidos y quesos. También podemos encontrar frutos secos.