Camino de Santiago: Predicciones para 2018

Inspirados en el vuelo de urracas y gaviotas, hoy vamos a atrevernos, al modo de la pitonisa o la sibila, a aventurar lo que el futuro puede deparar al Camino de Santiago en el año entrante. Nuestro oráculo, además de guiarse por el movimiento de las aves, va a recurrir también a las tendencias, palabra talismán donde las haya tan apropiada para el mundillo de la moda y, por ende, para la ruta jacobea. En la mayor parte de los temas propuestos será difícil errar, pues la deriva que sigue la peregrinación es tan clara y meridiana que, salvo sorpresas inesperadas, en forma de algún tipo de milagro o hecatombe, no creemos que se desvíe gran cosa de los parámetros establecidos: esa vía firme y constante que, en opinión de algunos agoreros y aguafiestas, conduce directamente al precipicio.

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La meseta de Castilla
La meseta de Castilla

Pues bien, vamos allá y comencemos por las cifras.

Entre tanto esperamos ansiosos las estadísticas de 2017, que como gran bombazo mediático han exhibido urbi et orbe la superación de las 300.000 Compostelas, es muy posible que en 2018 vuelva a batirse la velocidad del sonido, tan sólo un ensayo para que caiga también la de la luz en 2021. Sin embargo, en el crecimiento del último año, en torno al 10% y muy superior a los precedentes, hay un pequeño truco contable que ha pasado desapercibido, y es que de un tiempo a esta parte se ha comenzado a dar la Compostela sin exigir el testimonio de fe, aquel de las motivaciones religiosas y las mentirijillas piadosas que sólo dejaba fuera a una minoría, es verdad, de ateos recalcitrantes y herejes de salón, pero estos se quedaban con su Compostela B, la que no cotiza en el curriculum.

Por otra parte los privilegios y gracias del Cabildo, al mejor estilo del Medievo, han propiciado que la Compostela se entregue cada vez con mayor laxitud, y entre los nuevos beneficiarios están los peregrinos del Camino Inglés desde A Coruña, es cierto que muy pocos; los que hagan al menos 100 millas marítimas y luego bajen a pie desde el Monte del Gozo, gran sacrificio; o los turistas de los trenes-peregrinos de Renfe. También nos ha contado un pajarito que, dependiendo de quién atienda el mostrador, la disciplina prusiana puede tornarse en benevolencia cómplice, y con un poco de suerte hacen la vista gorda sobre el asunto de los dos sellos por etapa en los 100 últimos kilómetros.

En cuanto a la norma pedestre de los 100 kilómetros, la bola de cristal pronostica, sin ningún género de dudas, que no se va a modificar aunque caiga del cielo, como aconteció en Gomorra y Sodoma, lluvia de azufre y fuego. ¡Antes muerta que sencilla!, que cantaba María Isabel.

También resulta evidente, lo que tenemos por una bendición, que los extranjeros seguirán superando en número a los españoles, que no obstante continuarán reinando en el verano, con los mayores picos en el ferragosto, que dicen los italianos, acaso como una nueva vía penitencial, por recuperar las motivaciones de antaño, o simplemente por puro masoquismo. Los guiris, más sabios ellos, van a seguir optando por los meses refugio, y ante el abarrote que ya están padeciendo, pues a esto hemos llegado en mayo, junio y septiembre, cada vez serán más los que se deriven hacia octubre, ese gran descubrimiento, o a abril, territorio por explorar ahora que las aguas ya no son mil. Consideramos igualmente muy posible que los peregrinos de Afganistán, uno en 2016, experimenten un espectacular crecimiento del 100%.

Sobre los caminos propiamente dichos, parece ser que en breve asistiremos al estancamiento del Camino Francés, que si bien sigue creciendo en usuarios, muy lentamente, ya ha bajado del porcentaje del 60% respecto al total, y en el futuro inmediato se acercará al 50%. En el otro lado de la balanza, los más beneficiados serán el Camino Portugués (el aeropuerto Sá Carneiro es una mina de oro), donde ahora la batalla se establece entre el Central por Tui y el de la Costa, más para senderistas y con la tachuela de Vigo. A continuación viene el Camino del Norte, que coronado por la Unesco se ha transformado en paraíso de los playeros, porque dormir por la cara en verano en Donostia, Zarautz o Zumaia, los Saint-Tropez cantábricos, es un chollo que no se puede rechazar. Al Primitivo lo salva por ahora la Cordillera, pero de no crecer la oferta de alojamiento, aún bastante exigua, vaticinamos el colapso. Otros caminos que se han puesto de moda son el Inglés, donde muchos han descubierto que también hay playas, y además es cortito desde Ferrol, e incluso el del Baztán, una joyita escondida que acabará siendo descubierta por las masas (¡cállate!). En cuanto a la prolongación a Fisterra y Muxía, seguiremos a ciencia cierta sin saber cuántos peregrinos la hacen, aunque algunas estimaciones hablan de 50.000-60.000 anuales, en la onda del Portugués.

Asunto preocupante en grado sumo es el de la cruzada contra la hospitalidad tradicional, aunque tanto en el Camino Francés como en el Camino Norte parece que están surgiendo movimientos, en forma de asociaciones, de auto-defensa. Pronto saldrá la legislación al respecto en Euzkadi, Asturias y Castilla y León, por lo que enseguida sabremos si hay paz o barricadas.

En este aspecto nos mostramos optimistas, porque no nos cabe en la cabeza que los señores políticos con responsabilidades, por muy indocumentados que sean y mal asesorados que estén, no hayan llegado a reconocer que este tipo de acogida es un valor patrimonial inmaterial del Camino de Santiago, tan importante como el paisaje o los monumentos, y que su desaparición conllevaría que los itinerarios perdiesen uno de sus elementos sustanciales, pareciéndose cada vez más a la senda de los Apalaches. Como dice Miguel Ángel Aguilar: ¡cuidado!

Para concluir, porque las visiones ya no dan más de sí, conservemos la esperanza por el espíritu que pervive en determinadas rutas, que nada tienen que ver con la invasión de los neo-caminos, como la Vía de la Plata, el Camino Portugués del Interior, la resucitada variante de Zamora por Bragança o el maltrecho, pero con proyectos estrella que pronto lo harán renacer, Camino Francés por Aragón.

¡Feliz año y sigamos en la brecha!

Comentarios
jjimen18
Imagen de jjimen18
Gracias, igualmente. Este año le he pedido a los Reyes que me permitan hacer el Camino, pues va a hacer 14 años ya que salgo a alguno de ellos, la salud no acompaña que digamos y no quisiera quedarme sin salir este año. "Caminante, no hay camino, se hace camino al andar" Salud y ultreia peregrinos!!!