Etapa 4: San Sebastián - Zarautz | Al Loro

Distancia: 
22,1 km
Duración: 
6 h
Dificultad: 
3
Paisaje: 
3

Etapa muy bonita, siempre de cara al mar, que presenta fuertes repechos y una bajada muy pronunciada a Orio; quien lo desee puede dividirla pernoctando en dicha localidad.

Algunos tramos de la etapa discurren por calzadas empedradas, lo cual añade un mayor grado de dificultad. Caminad con atención, especialmente si el firme está mojado, pues las irregularidades del terreno propician las torceduras de tobillo.

Para evitar los tramos de escalones en la subida al Monte Igueldo, la mayoría de ciclistas continúan de frente por el paseo de Igeldo, con rampas duras. A partir del hotel Leku Eder podrán seguir sin excesiva dificultad el trazado oficial, salvo un par de puntos antes y después de Orio, donde disponen de alternativas señalizadas.

En el tramo entre San Sebastián y Orio no hay apenas fuentes; pasaremos junto a varios asadores que disponen de bar, aunque suelen abrir hacia el mediodía. A escasa distancia del camino está el núcleo de San Pedro de Igeldo, con bares, restaurantes y parada del autobús de la línea 16, que comunica con el centro de San Sebastián.

Los que pernoctan aquí suelen quedarse en el albergue privado San Martín; se halla a pie del camino, unos 300 metros antes de entrar en la localidad, poco después de la ermita de San Martín de Tours. Su dueña es Rosa Arruti, pionera de la acogida en el Camino del Norte. Nota noviembre 2022: Lamentablemente, Rosa falleció en noviembre de 2022. El albergue permanece cerrado.

En un edificio de la calle Mayor (Kale Nagusia) se instaló un Centro de Interpretación del Camino de Santiago. Sigue allí, pero está cerrado temporalmente.

En el casco histórico de esta villa marinera destaca la iglesia barroca de San Nicolás de Bari, construida a principios del siglo XVII; nuestra ruta recorre, literalmente, toda la galería que rodea la nave del templo, con pilares de piedra y vigas de madera, lugar donde nos sentiremos como peregrinos en plena Edad Media.

A la salida, 500 metros después de cruzar el puente de la ría, no es necesario seguir por asfalto hacia el puerto (obligatorio para las bicis); hay la opción de tomar un camino estrecho por el bosque, que nace al otro lado de carretera, a mano derecha pasada la curva, junto a la ermita de San Pablo (Done Paulo en euskera).

El descenso a Zarautz nos regala espléndidas vistas de la localidad y de su playa, la más extensa de Guipúzcoa, con Getaria y su «ratón» al fondo: se trata del monte San Antón, islote unido artificialmente a la villa, cuya forma recuerda el perfil de un roedor.

Os recomendamos tomar la variante costera de entrada a Zarautz, girando a mano derecha tras coronar el último alto y bordeando el Gran Camping Zarautz; las señales del GR-121 / Talaia ibilbidea nos conducen hacia los acantilados, con vistas preciosas sobre un antiguo cargadero de mineral. Tras descender por escalones a la playa de Zarautz, podemos caminar por su arena durante casi dos kilómetros y retomar el trazado oficial a la altura del casco histórico.

El sendero de Gran Recorrido GR-121, alternativa costera cuyas señales vemos en varias etapas, es también conocido como Camino de las Atalayas (Talaia ibilbidea en euskera), dado que discurre por las numerosas torres o atalayas que utilizaban los balleneros para otear el mar, a la espera del paso de cetáceos.

Su playa, siempre frecuentada por surfistas, es un buen lugar para pasar la tarde tomando el sol o para darse un chapuzón en verano. En el casco histórico destacan la torre Luzea (siglo XV) y el conjunto monumental de Santa María la Real, de estilo gótico.

A pie de la playa se encuentra el hotel-restaurante del televisivo cocinero Karlos Arguiñano. La terraza de su bar, de precios normales, es muy recomendable por las bonitas vistas de todo el litoral hasta Getaria; ver la puesta de sol desde aquí es un espectáculo «rico, rico».

La especialidad en estas etapas costeras son los pescados a la brasa, preparados al estilo Orio con ajos, guindillas y un poco de vinagre; no os podéis ir sin probar el besugo y el rodaballo, ambos extraordinarios.

Al final de la etapa veremos, a ambos lados del camino, viñedos de la variedad txacolí, con la cual se produce este popular vino blanco dotado de una acidez característica; las bodegas más conocidas están en la zona de Getaria, por donde pasaremos mañana.