Etapa 1B: Coimbra - Penacova (por el valle del Mondego) | Recorrido

0,0

7,0 km

Situados en el Largo do Portagem tendremos siempre como referencia el río Mondego, pues nos vamos a limitar a remontarlo, por su orilla meridional, hasta Penacova. Los primeros pasos resultarán dulces, ya que los daremos por las sendas del parque urbano Manuel Braga, que se prolonga en el Parque Verde do Mondego (Insua dos Bentos), al que llega la pasarela peatonal dedicada a D. Pedro y Dª Inés de Castro.

A la altura del pabellón Centro de Portugal, obra de los arquitectos Siza Vieira y Souto de Moura, ambos premios Pritzker, abandonamos este paraíso para alcanzar la Av. de Lousã, y luego la Av. Cónego Urbano Duarte, dando un rodeo para superar, bajo una maraña de viaductos, el nudo formado a la llegada del puente Rainha Santa Isabel a la ciudad.

Por las aceras que acompañan a la N17, nos apartamos del río para transitar junto al moderno Polo II de la Universidad de Coimbra, diseñado por un equipo coordinado por Gonçalo Byrne. Justo después alcanzamos la gran rotonda de Portela do Mondego, a la que llega un nuevo puente, con el acceso al camping de Coimbra y un restaurante.

5,0 Portela do Mondego. Ante el oratorio de Nossa Senhora da Conceição, iniciamos la peligrosa marcha por la N110, que aquí comienza. Siempre por el margen izquierdo, donde de vez en cuando existe alguna senda paralela para ir más tranquilos, llegamos a Torres do Mondego, que dispone de una buena playa fluvial.

Por la Rúa Cão subimos hasta la moderna iglesia de Santo António, de esbelta torre, con fuente-estatua del santo en la plaza y bancos para descansar.

2,0 Torres do Mondego.

7,0

2,5 km

Pronto concluye el tiempo de relax, pues hemos de regresar la carretera, titulada como Marginal do Mondego. Por ella vamos hasta Venda Nova; si bien a costa de un considerable rodeo, es posible bajar hasta la nueva playa fluvial —antiguo paso de barca a Palheiros donde suelen actuar las empresas de kayacs para hacer el descenso del río— y regresar luego a la nacional.

Toca ahora bordear las localidades de Vale de Canas y Misarela (café, restaurante), emplazadas en una cota superior para evitar las frecuentes y catastróficas crecidas del río.

9,5

5,8 km

Aquí principia un largo tramo de asfalto, con tan solo una senda de tierra próxima al río en la zona de Pedra Aguda, que se prolonga hasta Caneiro. En este punto es posible ascender a la localidad por la Rúa da Barroca, para descender luego por la estrecha y adoquinada Rúa Central, entre el maltrecho caserío, hasta el Largo da Volta.

15,3

8,1 km

Regresando sin remedio a la N110 por el Largo Fundo do Lugar, es hoy nuestro destino, recorremos el último y más peligroso sector, de 4 km, hasta el puente de Louredo.

4,3 Puente de Louredo. En este punto por fin nos desviamos hacia el puente, pero en vez de cruzarlo continuamos por la senda fluvial de tierra, perfectamente acondicionada, que evita las casas de Rebordosa. Poco después, tras recibir a los peregrinos procedentes de Lorvão, entre arbolado nos aproximamos a Penacova, visible en lo alto.

Antes de abandonar tan delicioso paseo divisamos en la orilla opuesta el camping y la estupenda playa fluvial do Reconquinho. Por una vía adoquinada ascendemos para cruzar la N110, con posterior subida fuerte en zigzag, junto a una fuente con cabeza de cerdo, hasta el acceso a Penacova. Si no deseamos visitar o pernoctar en el pueblo es posible continuar.

3,8 Penacova.

23,4