El Camino Mozárabe de Granada a Córdoba, 2012

Nombre: 
Pedro Escamilla Domingo
Cómo: 
A pie
Cuándo: 
Abril de 2012
Recorrido: 
De Granada a Córdoba
Etapas: 
8
Experiencia: 

Tenía ganas de hacer caminos menos transitados que el Francés o la Vía de la Plata. Así que elegí éste porque me apetecía andar entre olivos. Y en soledad. Dos cosas que se vieron cumplidas con creces. Al ser en plena Semana Santa, había más gente de la habitual... en los pueblos. Por la misma razón, había menos gente, nadie prácticamente, en el campo. Esto, para mi, era un plus.
A cambio, y puesto que la de los albergues es la parte más débil del Camino Mozárabe, encarecía el forzado alojamiento en pensiones y hostales.

Dificultad: 

Ninguna importante. No me ha parecido duro; la subida de Olivares a Moclín se las trae, pero es breve y con un camino amplio y de excelente firme. La llegada, un par de kilómetros antes, a Pinos Puente, enterrada literalmente por la vía del AVE, en construcción entonces y supongo que parada ahora: no es problema, se camina por encima de la vía y se llega a Pinos Puente.

Señalización: 

Suficiente e inequívoca, con las consabidas flechitas amarillas y algún que otro panel local o comarcal. Un poco de confusión entre Moclín y Alcalá la Real, antes de Ermita Nueva, al atravesar un olivar en el que se perdía el rastro del camino, lo que me supuso tener que desandar un par de km.

Albergues: 

Es el punto flaco del Camino Mozárabe. Tanto es así que tuve que dormir siempre en pensiones, hostales y casas rurales, en algún caso con precio especial más barato para el peregrino pero, en general, con precios más altos de lo normal por tratarse de Semana Santa. No existía entonces (abril 2012) albergue alguno específicamente de peregrinos. Y el único existente, de juventud, en Baena, estaba cerrado por reformas.
He leído recientemente que en Castro del Río han inaugurado uno para peregrinos y supongo que el de Baena, aunque generalista, ya debe estar reabierto hace tiempo.

Sugerencias a los futuros peregrinos: 

Que lo hagan: iniciar un camino con salida en la Alhambra y terminarlo al pie de la Mezquita es de sueño, sobre todo si has ido acompañado por olivos, campos de cereales y perdices. Los magníficos pueblos de la ruta, las llamadas agrociudades (Alcalá la Real, Alcaudete, Baena, Castro del Río, Espejo) son una meta en sí mismas. El hecho de hallarse en plena vorágine procesional al ser Semana Santa, puede ser muy atractivo para algunos o un inconveniente para otros. No me pronuncio.