Gastronomía en el Camino Portugués

Uno de los principales atractivos del Camino Portugués es su gastronomía. En cualquier lugar hallaremos restaurantes, bares o  casas de comidas donde disfrutar de excelentes menús -diárias o pratos del dia, diferentes cada día de la semana- a precios más que ajustados, con recetas propias de la zona. Además de sopa, un plato principal, pan, bebida y postre, el precio suele incluir el café y, en ocasiones, algún espirituoso como obsequio final.

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Bacalhau à Gomes de Sá, plato tradicional de la cocina portuguesa
Bacalhau à Gomes de Sá, plato tradicional de la cocina portuguesa

Si nos preguntan por un plato nacional de Portugal éste es sin duda el bacalhau,que podremos degustar en decenas de preparaciones diferentes; el leitão o cochinillo al horno es otro plato tradicional en varias localidades de nuestro recorrido; cualquier carne, pescado o guiso maridarán perfectamente con alguno de los cientos de buenos vinos de estas tierras que, gracias a su clima y a los siglos de dominación romana, cuentan con gran tradición vitivinícola (plasmada ya sea en caldos blancos, tintos, vinos generosos como el Oporto, aguardientes…).

Los amantes de los dulces gozarán con una variada repostería de origen conventual; puestos a escoger un producto bandera, nos quedamos con los omnipresentes pastéis de nata (aunque para nosotros serían más bien tartaletas de hojaldre con crema) originarios del barrio de Belém de Lisboa, si bien los hallaremos en bares y pastelerías por todo el país.

Otra institución nacional es el café, de una calidad excepcional y a un precio muy asequible. Aquellos que gusten de esta bebida estimulante deben memorizar un vocabulario básico de términos cafeteros: si en Portugal pedimos un café, así sin más, nos servirán un espresso corto y muy intenso; en Lisboa lo llaman una bica –en femenino–, en Porto cimbalino, y en algunos lugares también se conoce como italiana. Si queremos un café algo más largo sería un cheio, y si preferimos un café doble -aunque menos intenso, tipo americano- pediremos un abatanado o un carioca.

Si somos más bien de cortado, deberemos pedir un pingado (en el norte) o un garoto (en el sur); un café con leche en taza normal sería una meia de leite, y si queremos un café con leche bien grande, como de desayuno, pediremos un galão, servido normalmente en vaso de cristal alto y con cucharilla larga. Por supuesto, el tema puede complicarse: así, por ejemplo, un galão escuro sería con algo más de café, o una bica com cheirinho sería nuestro carajillo, con un chorrito de aguardiente… o de cualquier otro licor, pues hay variantes para todos los gustos.