Lisboa

Servicios:
Habitantes: 
506.892
Municipio: 
Lisboa
Provincia: 
Lisboa

Alojamientos en Lisboa

 
17+ €
 
46+ €
Casco antiguo; a 600 m de la praça Rossio
Abierto: 
Todo el año
 
10-15 €
 
60 €
Barrio de Alfama; a 1,2 km de la praça Rossio
Abierto: 
Todo el año
 
14+ €
Casco antiguo; a 500 m de la praça Rossio
 
17+ €
 
57+ €
Casco antiguo; a 50 m de la praça Rossio
 
18+ €
 
35+ €
Casco antiguo; a 100 m de la praça Rossio
 
30+ €
 
43+ €
Casco antiguo; a 150 m de la praça Rossio
 
20+ €
Casco antiguo; a 200 m de la praça Rossio
 
80+ €
Casco antiguo; a 400 m de la praça Rossio

Notas destacadas

Aquellos que todavía no conozcan la bella ciudad de Lisboa deberían dedicar como mínimo un par de días para visitarla. En el artículo Lisboa turística y jacobea os explicamos algunos lugares de visita obligada.

Los que inicien el Camino Portugués desde Lisboa tienen la primera flecha justo a la derecha de la puerta de la Sé –seo  o catedral– de Lisboa. Si aún no disponemos de credencial, aquí la podemos conseguir y nos estamparán el primer sello o carimbo. Horario: de 9h a 19h, aunque las visitas al claustro comienzan a las 10h.

La catedral se halla en la falda de la colina do Castelo –una de las siete colinas de Lisboa, igual número que las de Roma–  donde se han descubierto asentamientos de época neolítica. Aquí los fenicios fundaron hacia el año 1200 aC. el puerto comercial de Lissipona, que sería ocupado después por griegos, celtas, cartagineses y romanos.

Si llegamos temprano a la catedral y todavía no han abierto, podemos aprovechar para conocer la iglesia de São Tiago, a sólo 300 metros –sería otro posible punto de partida– y junto a ella el famoso mirador de Santa Luzia, con el paso continuo de tranvías atestados de turistas.

El recorrido de salida de la ciudad resulta francamente entretenido. Al principio nuestro camino atraviesa el popular barrio de la Alfama, con muchos restaurantes típicos y locales de fado.

En Lisboa no podemos dejar de probar el bacalhau en cualquiera de sus múltiples preparaciones; también degustaremos los famosos pastéis de nata (aunque para nosotros serían más bien tartaletas de hojaldre con crema) originarios del barrio de Belém, si bien los hallaremos en bares y pastelerías de toda la ciudad; y para rematar la comida siempre un café, ya sea expresso, cheio, bica, pingado, garoto, galão… En Portugal el café suele ser de una calidad excepcional y su precio muy asequible.

En las bodegas del centro podemos degustar un chupito de ginginha, licor de aguardiente con cerezas que los autóctonos toman a cualquier hora. Otras bebidas de mayor graduación serían el bagaço (orujo), el anís escarchado y el Beirão, un licor de hierbas.

Cultura e Historia

Lisboa es la capital y mayor ciudad de Portugal. Gran centro económico y administrativo, su área metropolitana reúne el 20% de la población del país.

Su ubicación geográfica corresponde a la zona que va del estuario del río Tejo (Tajo en España) hasta su desembocadura en el océano Atlántico. Dicha situación estratégica, junto con las siete colinas que dominaban y protegían el ámbito, fue determinante para el establecimiento hacia el año 1200 aC. de un puerto comercial por los fenicios, en su ruta del estaño (que era transportado desde Galicia y Cornualles). Posteriormente pasaría sucesivamente a manos de griegos, celtas, lusitanos, cartagineses, romanos, vándalos, suevos, visigodos y árabes. En 1147 la ciudad fue conquistada por el rey Afonso I Henriques, primer rey de Portugal desde la independencia respecto al reino de León, proclamada en 1139. Lisboa se convertiría en capital del país un siglo después, en 1255.

La época dorada de la ciudad corresponde al siglo XVI, la época de los descubrimientos y del imperio marítimo portugués, al convertirse en el centro neurálgico del comercio naval entre Europa, África, Asia y América. En el año 1755 un violentísimo terremoto destruyó buena parte de Lisboa; el terremoto fue seguido por un gran maremoto y un incendio de la ciudad (que no pudo sofocarse hasta cinco días después), a resultas de todo lo cual moriría una tercera parte de su población. Tras ello la zona central de la ciudad (la Baixa, entre las plazas de Rossio y de Terreiro do Paço) fue totalmente rediseñada, siguiendo un esquema de cuadrícula planeada por el ilustrado marqués de Pombal. Hay quien asegura que los restos pétreos del derribo de los cientos de edificios afectados fueron reciclados como adoquines para pavimentar calles, aceras y carreteras por todo el país. En 1988 el barrio del Chiado fue arrasado por otro incendio, tras lo cual la zona afectada ha sido reconstruida.

Los barrios históricos más conocidos de Lisboa son la Baixa Pombalina y el Chiado, la Alfama y Castelo, Belém, Bairro Alto, São Bento y Estrela. Dada su orografía accidentada, el centro de la ciudad cuenta con tres funiculares y varios ascensores urbanos, entre ellos el famoso elevador de Santa Justa (que, a pesar de la leyenda, no fue diseñado ni construido por Gustave Eiffel). La zona más moderna de Lisboa es el Parque das Nações, construido para albergar la Exposición Universal de 1998.

Fotos de Lisboa

Uno de los tres funiculares de Lisboa
El mercado da Ribeira en Lisboa
Puesta de sol frente al Tajo, en la praça do Comercio de Lisboa
Torre de Belém en Lisboa, a la orilla del Tajo