Refundación de la Federación Gallega de Asociaciones del Camino de Santiago

Veremos si a la tercera va la vencida, porque el pasado sábado 27 de enero en Lalín, uno de los centros geográficos de Galicia, ha sido refundada la Federación Gallega de Asociaciones de Amigos del Camino de Santiago, una más de varias que ya funcionan a nivel autonómico (Andalucía, Cataluña) o centradas en los itinerarios (Francés, Norte, Vía de la Plata, Ebro, etc.).

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Acto de fundación de la Federación Gallega de Asociaciones de Amigos del Camino de Santiago
Acto de fundación de la Federación Gallega de Asociaciones de Amigos del Camino de Santiago

Esta federación está llamada a tener un cometido singular tanto por confluir en Galicia todos los itinerarios jacobeos, la suerte nos tocó en gracia con el apóstol, como por abanderar la Xunta —que estuvo representada tanto por el Conselleiro de Cultura como por el gerente del Xacobeo en el acto— la promoción del Camino.

Cierto que, pronosticamos, las cosas no van a resultar fáciles en un país habituado a las luchas tribales, hoy denominadas localistas, en el cual además, quizá por la generosidad pluviométrica, florecen tanto las setas como los caminos de Santiago, nada menos que 32 en lista de espera para ser reconocidos entre itinerarios completos, caminos de autor, enlaces, variantes, productos, ocurrencias e irreverencias.

Y terciar entre itinerarios históricos consolidados, rutas reconocidas oficialmente, aspirantes de primer rango y solicitantes mendicantes, todo un maremagnum de intereses contrapuestos, será muy complejo para una Federación que, en palabras de su nuevo presidente, el mindoniense Luís Fernández Ansedes, un veterano en estas lides desde los años 80, habrá que aceptarlos a todos.

Lo que daríamos algunos cuando entren, además de las casi 20 asociaciones que actualmente forman la Federación, otras muchas, por escuchar los debates internos de sus asambleas, que se prometerán muy animados bajo el lema «¿qué hay de lo mío?».

No obstante, Ansedes ya anunció un deseo que la actual política autonómica, y no solo en Galicia, parece querer también perfilar: la de que de una vez por todas se establezcan diferentes rangos entre los caminos, porque «del mismo modo que hay autopistas, carreteras nacionales y de otro tipo, también con los caminos de Santiago tendrá que pasar algo similar».

Por otra parte, el presidente electo solicitó que las Asociaciones de Amigos del Camino entren a formar parte de los consejos asesores del Xacobeo (Turismo de Galicia) y la Dirección Xeral de Patrimonio (Cultura), porque algo tendrán que decir como ocurre en otras Comunidades Autónomas. No se puede, añadimos nosotros con la venia, ejercer in aeternis el papel de comparsa que dice amén a todo.

Deseamos una larga vida a la renacida Federación, animando a su presidente, un viejo amigo, para que por encima de todo defienda el Camino con independencia y valentía (¿qué Camino, esa será la cuestión?), porque aunque bajo la capa del poder se pueda estar muy calentito, los estatutos de las asociaciones jacobeas, la mayoría replicantes, imponen un mandato en la defensa de los valores del Camino y el patrimonio jacobeo, o para la asistencia a los peregrinos. ¿Se está cumpliendo esta obligación moral y estatutaria por parte de las asociaciones gallegas? Cada quien que responda en conciencia o sin ella.

Periodista especializado en el Camino de Santiago e historiador