Etapa 2V: As Vendas da Barreira - Verín | Al Loro

Distancia: 
21,2 km
Duración: 
5 horas
Dificultad: 
2
Paisaje/Naturaleza: 
3

Resulta imprescindible hacer acopio de provisiones para la ruta, pues no vamos a poder comprar nada hasta Ábedes, ya inmediato a Verín. Hay fuentes al borde del camino en Mirós y el área de descanso de Vilardevós.

Cabe reiterar lo mismo de la anterior jornada: por la N-525 se llega en un santiamén a Verín, pero nos perderemos lo mejor de la etapa entre As Vendas da Barreira y Fumaces; en dicho trayecto, solo puntualmente será necesario poner pie a tierra.

El albergue, a 550 m del camino —pasado Domiz, se toma el primer desvío a la derecha—, comparte edificio con el Centro de Interpretación da Castaña: dispone de bar-restaurante, aunque no está abierto a diario.

La iglesia parroquial de Trasestrada es barroca con retablo mayor de 1746: su casa rectoral fue convertida en 2008 en el Centro de Interpretación da Castaña.

El lavadero cubierto, provisto de agua potable, puede servir de refugio momentáneo si llueve, y también para descansar o comer.

Para comer a la sombra resulta ideal el área de descanso de Vilardevós, posterior a Fumaces. Además de arbolado, y de las preceptivas mesas y bancos de piedra en gran cantidad, cuenta con una monumental fuente de agua potable. Es una lástima que se encuentre abandonada a su suerte, y muy necesitada de limpieza.

Tras un día a palo seco, llegar a Ábedes constituye un merecido premio. Aquí nos esperan el bar-restaurante O Nubeiro (buen menú del día) y, enfrente, la tienda de la estación de servicio con su café y terraza.

En la llegada a Verín alguien con muy poco sentido histórico ha marcado toda la traza urbana del Camino por la N-525, ello a pesar de que existe una opción en su mayor parte peatonal, por el casco histórico. Sigue la Travesa de Sousas, y las rúas Mariano Carrera, Amaro Refojo y Cruz hasta la Praza de García Barbón.

La oferta, como corresponde a una población grande, es bastante variada, y además del albergue disponemos de un par de hostales con buena relación calidad-precio en el casco antiguo, y de otros hostales y hoteles en el entorno de la nacional.

Quien prosiga hasta Monterrei, solo 1 km más, podrá darse un gustazo en los paradores, ¡nada menos que dos!, existentes en el monte.

Una vetusta institución, que si estuviera en Melide sería otra cosa, es la Casa do Pulpo (Av. de Portugal, 24), situada junto a la Praza do Concello. Para comer, sobre todo, pulpo a la feria con cachelos y carne ó caldeiro.

Celebra sus mercados tradicionales los días 3, 11 y 23 de cada mes.

El albergue público ocupa la Casa do Asistente, más conocida como Casa do Escudo en razón a la enorme piedra de armas que figura en su fachada. Fechada en 1737, perteneció a Pedro de Castro, caballero de la orden de Santiago, y muestra las armas de los Castro, Santa Cruz y Puga. ¿Quién le iba a decir al propietario que su morada acabaría albergando peregrinos?

En la iglesia de Santa María debe visitarse el Cristo de las Batallas, imagen del Crucificado que procede del castillo de Monterrei, y por su buena factura ha sido atribuido a Gregorio Fernández o Martínez Montañés.

La gran fiesta de la localidad, al igual que en Xinzo o Laza (gran triángulo ourensano), es el Entroido o carnaval. El personaje rey de la fiesta es el Cigarrón, que una leyenda sin fundamento quiso entender como una burla a los cobradores de impuestos del conde de Monterrei. Se puede ver una estatua del Cigarrón, cincelada en granito, en el casco antiguo.

En las resurgencias próximas a Verín se embotellan aguas tan conocidas como las de Cabreiroá, Fontenova o Sousas.

En la comarca de Conso-Frieiras, a la que pertenece Riós, se produce el 30% de la castaña de Galicia, y en la provincia de Ourense hay firmas que elaboran productos delicatessen con castañas, entre ellos el marrón glacé de Posada o Cuevas, que se puede adquirir en Verín.