Etapa 2V: As Vendas da Barreira - Verín | Recorrido

Distancia: 
21,2 km
Duración: 
5 h
Dificultad: 
2
Paisaje: 
3

0,0

3,1 km

Antes de llegar a As Ferreiras, donde se localiza el hotel Bayona, dejamos la N-525 a la altura de un almacén de castañas, patatas y miel. Lo hacemos por un camino de tierra que cruza un robledal, pero que pronto desemboca en una carreterilla que desciende entre frondoso arbolado hasta el lugar de A Veiguiña. Antes de aproximarnos a la aldea, que queda a mano derecha, cruzamos el regato homónimo con su molino.

Junto al horno comunal seguimos al frente la pista, rodeados por masas boscosas autóctonas, que continúa cuesta arriba hasta Domiz. Algo mayor que Veiguiña, y alargada de norte a sur, en ella tampoco está ausente, al lado del Camino, el horno comunal.

3,1

1,1 km

Una pista de tierra pisada avanza entre hermosos sotos de castaños hasta Sarreaus. Medio kilómetro al norte queda la iglesia de Santo Estevo de Trasestrada, con un albergue instalado en la aneja casa rectoral. Si aún no lo habíamos hecho, en este inesperado y paradisíaco remanso de paz nos reconciliaremos con esta variante.

4,2

1,3 km

Ahora entre chopos, los empozamientos provocados por el arroyo da Tomaxía han sido evitados con la reciente construcción de un pasal o camino reforzado con grandes bloques de granito. Nos conduce a San Pedro de Trasverea, núcleo que se extiende al norte, en lo alto, con moderna capilla.

5,5

1,3 km

Entre las casas giramos bruscamente a la izquierda para descender por una corredoira hasta una boscosa hondonada. Desde ella se sube entre castaños, muchos de ellos añosos, por uno de los tramos más atractivos del Camino Sanabrés. La subida concluye en Mirós, aldea con muchas de sus casas arruinadas.

6,8

3,6 km

A la salida del lugar existe un lavadero cubierto, y desde él una senda llega a la carretera OU-1003. La cruza para ascender por un sinuoso camino de tierra entre eucaliptos, robles y más castaños. De este modo se corona una colina desde la que se divisa todo el país de Riós con sus célebres castañares, al este la aldea de San Cristovo en la N-525 y a lo lejos As Vendas da Barreira.

Hemos dado un buen rodeo para evitar la nacional pero ha valido la pena, y a partir de aquí, justo desde donde se sitúa el marco de los 200 km a Compostela, todo será bajar hasta Verín. De hecho, el valle de Monterrei comienza a vislumbrarse al fondo. Pero primero será preciso alcanzar Fumaces, con su iglesia y algunas casas de piedra singulares, y la nacional.

10,4

10,8 km

No queda más remedio que digerir una ración de asfalto y arcén hasta el acceso a la A-52 y Vilardevós. Luego existe una senda paralela, que pronto se prolonga sobre la antigua y abandonada traza de la N-525, ahora OU-153, de firme tan maltrecho como lo están los dos clubs, hoy abandonados, que la acompañaban.

La visión del castillo de Monterrei nos reconforta, pues a sus pies está Verín, y también la presencia de una extensa y arbolada área de descanso que, sin duda, vivió tiempos mejores.

Después de aproximarnos a la A-52, nos separamos de la OU-153 por una pista forestal que se abre paso entre eucaliptos, y allí donde el fuego ha consumido el pinar, entre retamas, zarzas y acacias, las últimas creando un túnel vegetal.

El eterno retorno a la N-525 ya tiene lugar en el valle, primero por Ábedes (bar, restaurante, tienda) y más tarde ya con aceras hasta Verín. Tras el hotel Brasil es muy aconsejable seguir la Travesa de Sousas para seguir siempre al frente hasta el corazón del casco antiguo.

Quien desee pernoctar en el albergue público deberá salir del casco histórico y cruzar el Támega hasta el barrio de San Lázaro.

21,2