Etapa 24: Pontevedra - Caldas de Reis | Al Loro

Distancia: 
21,1 km
Duración: 
5 horas 15 mins
Dificultad: 
1
Paisaje/Naturaleza: 
2

Etapa corta, fácil y de muy escasos desniveles; sigue el eje de la N-550 y avanza siempre por cómodas pistas de asfalto o tierra.

Hoy hay múltiples opciones para aquéllos que prefieran evitar los finales de etapa clásicos: el tranquilo albergue de A Portela, ideal para quienes salgan de Pontevedra por la tarde; el albergue de Briallos, también alejado de núcleos urbanos, cerca de Caldas de Reis; y, por último, podemos alargar fácilmente la etapa hasta el albergue de O Pino, en Valga, y llegar a Santiago al día siguiente.

Sin duda merece la pena el desvío de 400 metros para visitar las Cascadas del río Barosa, dentro del Parque Natural Ría Barosa (bar-restaurante); hay un conjunto de molinos (muiños en gallego), algunos rehabilitados. El acceso es muy fácil; entre A Portela y Briallos, justo donde el camino contacta con la nacional, hemos de cruzar ésta para tomar la carretera de acceso a las cascadas (está señalizado).

En 2012 se señalizó una variante, conocida como Variante Espiritual, entre Pontevedra y Pontecesures que, en su último tramo, rememora la “Translatio”; el trayecto que, según la tradición, siguieron los restos del Apóstol Santiago hacia Compostela. Son tres etapas, la última de la cuales puede hacerse por tierra o remontado el río Ulla en una embarcación.

Hoy encontramos menos servicios a pie de camino que en las etapas precedentes; en Alba hay varios bar-restaurantes a pie de la N-550, a 200 metros del camino; hay dos bares en el alto de San Amaro, orientados a los peregrinos, y otro algo más adelante; y, por último, junto a la nacional, hay una pequeña tienda-bar en A Seca (2 km antes de Briallos).

Aquí confluyen los ríos Bermaña y Umia. La localidad es conocida por sus balnearios de aguas termales; hay dos hoteles-balnearios (el Acuña, de precio alto, y el Dávila, de precio medio) y una pequeña fuente termal pública (Fonte das Burgas).

A la vera del río Umia, justo pasado el puente, se encuentra la mítica taberna O Muiño, abierta en 1947 y que sigue tal cual; merece la pena una visita, aunque sólo sea para tomar un Albariño (vino de la cercana Ría de Arousa) o alguna tapa (no son baratas).

El río Umía, que atraviesa la localidad, provee algunos de los productos más destacados de la población, como las truchas o la lamprea. Ésta última, que también podíamos encontrar en las etapas anteriores, es muy común en formato empanada.

En las panaderías, además de la empanada de lamprea y otras como la de sardinas o zamburiñas, también podemos encontrar el pan de maíz con mantequilla, famoso en la localidad, o el roscón, si peregrinamos en Semana Santa.