Etapa 8: Bigorne - Lamego | Recorrido

Distancia: 
17,4 km
Duración: 
4 horas 30 mins
Dificultad: 
2
Paisaje/Naturaleza: 
4
Inicia sesión o regístrate para descargar el Track.

0,0

2,2 km

Ahora el Camino ya no entra en la aldea, sino que se va a la derecha, junto a dos torres de telecomunicación, hasta la solitaria iglesia de São Sebastião con su cruz de piedra. Estamos a 988 m de altura.

A continuación pasa bajo la A24 por un túnel, y gira a la izquierda para seguir unos pasos en paralelo a ella por la pista de tierra que presta servicio al parque eólico de Ribabelide. En este tramo alcanzamos la máxima altura por la sierra de Montemuro, a 1.009 m.

Las casas de Ribabelide se construyeron entre los peñascos graníticos, y entre ellas vamos hasta la capilla de Guadalupe (fuente).

2,2

3,9 km

Descendemos para pasar bajo la A24 y regresar a la N2, que en este tramo carece de arcén. La seguimos 800 m, pero tras cruzar el río Balsemão por el robusto puente de piedra de Reconcos, nos desviamos a la izquierda por la carretera, luego pista de tierra, que sube a Fazamões y al parque eólico, otro más, da Fonte da Mesa.

Poco antes de alcanzar los molinos, vamos a la derecha por un camino de tierra que nos ofrece una magnífica y amplia visión sobre el valle del Balsemão, y mismamente hasta el cañón del Douro. La bajada a Magueija, entre castaños y robles, se realiza por una calzada en espinapez de vetusta apariencia. En el centro de la compacta aldea se sitúa, a la vera del Camino, la capilla de Santa Bárbara.

6,1

1,0 km

Comienza aquí una traza laberíntica por un gran número de aldeas, todas ellas provistas de capillas, cruceiros y cruces, lavaderos, fuentes y buenos ejemplos de arquitectura popular, así como de huertos dispuestos alrededor en terrazas.

Al lado de un calvario, protegido por un original paraguas de tipo oriental, junto a un pequeño bar vamos por un vial adoquinado hacia Vila Nova (área de descanso y fuente). Su capilla, que dispone del preceptivo pórtico, está dedicada a Santo António.

Al lado de una buena era empedrada, por la Rúa do Outeiro tomamos un camino de tierra, luego estrecha senda entre muros con escaleras, que se aproxima al pintoresco núcleo de Magueijinha, muy agrupado. En su parte alta llegamos a la iglesia de Santiago, matriz de la freguesia de Magueija, con atrio provisto de bancadas para el descanso y una modesta tienda frente a ella con lo suficiente para prepararse un buen bocadillo acompañado de bebida fresca; brindaremos a la salud del Santiago Peregrino que nos contempla desde la portada.

7,1

1,4 km

Dejamos el lugar por el Largo do Padre Manuel Rodrígues Bras, bajando ante la Casa de São Tiago. Luego tomamos la Calçada dos Frades, que rodea el muro de una casa y prosigue en forma de senda arbolada, junto a pequeños canales, por la quebrada que se interpone antes de llegar a Matança, con nueva capilla de Nossa Senhora da Esperança.

8,5

0,5 km

Muy parecida en su configuración a la anterior, transcurrimos por la Rúa da Matança, Travessa do Cruzeiro y Rúa da Cortinha. Al superarla se repite la historia al pisar otra senda entre castaños, convertida en túnel vegetal, hasta la vecina aldea de Matancinha. En ella nos topamos con la curiosa capilla de Santa Cruz y sus anejos, fruto de una reciente y alucinante historia.

9,0

0,8 km

Por la Rúa de Berloto vamos por un camino de tierra hasta la siguiente cita, ya hemos perdido la cuenta, que es Bairral. Se ubica en un plano más elevado, por lo que hemos de subir fuerte, ante un oratorio de la Virgen de Fátima, hasta la tienda-bar, que dispone de terraza. A diferencia de las anteriores localidades, aquí abundan las casas nuevas de generosa planta.

9,8

0,7 km

Corto es el trecho que nos separa de Outeiro, cuya capilla de Nossa Senhora do Rosário, de envergadura más propia de un templo parroquial o santuario, dispone de una pintoresca fachada, un tanto kitch, con dos torres gemelas almenadas.

Descendemos por la Rúa Fonte do Outeiro hasta encontrar el enésimo camino de tierra, que se dirige a la cercana aldea de Purgaçal.

10,5

2,1 km

Salimos por la Rúa da Pereira, accediendo por una rústica calzada a la vecina aldea de Sucres, donde algunas casas han aprovechado los penedos (afloraciones graníticas redondeadas) como muros.

Prosigue el descenso, por las rúas do Comércio y Santo António, hasta la N2 en Souto da Moita. Aquí remata una feliz historia que recordaremos no, precisamente, por los nombres de tantos pueblos encadenados.

El tránsito por la nacional, máxime en comparación con lo que hemos dejado atrás, se convierte en un mero trámite por el lugar de Ponte de Nejo y la aldea de Ordens (Penude), con su cruceiro sobre la bola armilar; tiene algunos bancos para descansar y un par de cafés.

Por fortuna, por la Travessa da Figueira, es posible evitar durante unos minutos, hasta el Largo das Boas Vindas, la nacional, aunque el rodeo, con subida y bajada de propina, no compensa. Seguimos por el lugar de Quintã (panadería), y poco después por Vale Dourigo, con el café São Pedro, el Centro Social de Penude y la iglesia parroquial a 100 m.

12,6

4,8 km

El Camino Interior deja la N2, desviándose a la derecha ante el Gold Café (terraza cubierta). Dicha carretera, titulada da Carreira de Tiro, avanza ante un campamento militar con campos de entrenamiento y de tiro, debidamente cerrados con alambradas de púas.

Llegando al lugar de Casa Nova, siempre con el valle ya más ancho del Balsemão al este (E), subimos por una pista ancha de tierra, entre un cementerio e invernaderos, arropados por un pinar. Superada la cota bajamos entre castaños y pinos, pronto orillando también un extenso viñedo que huele al Douro, hasta la gran sorpresa del día: tal es el santuario de Os Remédios, monumental puerta de entrada a Lamego.

Después de sellar y visitar el templo barroco (en los alrededores hay café, fuente, wc y parque de meriendas, y también albergue), sea como haya sido la jornada de dura, nos pondremos erguidos y solemnes. En efecto es hora de descender, como príncipes de otro tiempo al son de la música de Haendel, la monumental escalinata barroca que, en su prolongación por los jardines de la Av. Visconde Guedes, nos depositará en el centro de Lamego y aproximará a la catedral. Tan solo falta una alfombra roja.

17,4