Etapa 19: Auvillar - Lectoure | Al Loro

Distancia: 
32,2 km
Duración: 
8 horas
Dificultad: 
3
Paisaje/Naturaleza: 
4

Los puntos negros del día son la salida de Flamarens por la D953, sin arcén, y el cruce de la N21 en la aproximación a Lectoure.

En el Gers la señalización flaquea, y hay algunas zonas en las que será necesario consultar la guía o reforzar la intuición: así en la salida de Miradoux por la D281, en el tramo inmediato a Castet-Arrouy, o al atravesar el bosquete situado entre Barrachin y la N21, frecuentemente embarrado.

La mayor parte del tiempo vamos a caminar por andaderos paralelos a las carreteras, loable acción del departamento del Gers que así compensa la deficiente señalización.

Pocas etapas disponen de una oferta tan amplia y variada como la de hoy, con albergues en Flamarens, Miradoux o Castet-Arrouy para quien desee acortar la distancia. La gîte de Saint-Antoine ha cerrado.

Al haber cerrado la tienda de Saint-Antoine, y aunque en Flamarens hay un café, el mejor lugar para comprar es Miradoux, con las epiceries Petit-Casino y du Forail. En Castet-Arrouy también hay un bar-restaurante con tienda.

Toda la etapa es ciclable, pero cuando el GR circula por sendas paralelas a las carreteras, en muchos casos encajadas en el terreno, el sentido común ya desplaza a los bicigrinos hacia el asfalto. Las vías de referencia serán la D11, en el primer tramo hasta Bardigues, posteriormente y durante un buen trecho la D953, y al final la D23. La entrada en Lectoure puede efectuarse directamente por la N21, más directa que el Camino.

Al igual que en San Antón de Castrojeriz los frailes antonianos curaban, imponiendo su cruz en tau, el mal del ergotismo. Conocido como fuego de San Antonio estaba causado por la ingesta del cornezuelo del centeno, y provocaba alucinaciones, gangrena e incluso la muerte.

La iglesia tardogótica, con su gran espadaña y ábside poligonal, ha perdido en 2004 su muro sur y se encuentra en ruinas. Más enjundia posee su château, levantado en el s. XV por Jean de Grossoles, y que destaca por su potente torre de homenaje circular dotada de merlones y almenas.

Pueblo en bastida, muestra el antiguo caserío alrededor de su iglesia del s. XVI. El templo posee luminosa nave única, ábside poligonal y portada ya renacentista; su torre era la de homenaje del castillo. De su co-patrón, Saint-Orens, se conservan las reliquias en una urna de plata.

Divisamos Lectoure 4 km antes de llegar, y la sensación de que estamos dando un gran rodeo panorámico nos puede llegar a agobiar. Sin embargo, esta sensación se debe a un efecto óptico, generado por la posición de la ciudad sobre un cerro y la forma en que el GR acomete la llegada al casco antiguo, directamente por su lado norte hasta la catedral.

Es un fin de etapa un tanto frío para el peregrino, y la recepción se limita a los voluntarios que permanecen en la catedral de lunes a viernes (de abril a septiembre, de 16:00 a 18:00). Ni misa del peregrino vespertina, ni bendición… En la iglesia del Carmel se puede asistir a las oraciones canónicas: a diario laudes a las 7:25, vísperas a las 17:00 y completas a las 20:15; en domingo laudes a 8:00, tercias a 8:45, misa a las 9:00, vísperas y completas igual que en semana.

Por la tarde, desde el belvedere de los bastiones meridionales de Lectoure, donde estaba el château condal, en días claros es posible contemplar a lo lejos, por vez primera, los Pirineos, hasta los que aún nos faltan unas 10 jornadas.

Le Café des Sports (73 rue Nationale) es un local con personalidad en el que ofrecen gran variedad de cervezas y platos a buen precio.

El mercado se celebra todos los viernes, de 8:00 a 13:00, en la Rue Nationale. En verano hay otro mercado menor, en la plaza de la catedral, de los productores de la comarca (mañana del domingo).

Los grandes supermercados están alejados del casco histórico, pero hay un Petit Casino en el 77 de la rue Nationale (de 7:30 a 12:30 y de 15:00 a 19:30, domingo de 8:00 a 12:30, cierra miércoles), una panadería junto a él, y una buena frutería (Rodolphe) en el 88 de la misma calle. No lejos, la boulangerie Grande Eric se localiza en el 49 de la rue René Antichan.

El principal monumento es la catedral de Saint-Gervais, levantada sobre un templo romano dedicado a la diosa Cibeles. Portento de la arquitectura ojival, con una cabecera ya construida en el s. XVI pero aún en estilo gótico flamígero, sobresale muy especialmente por su elevada torre de cinco cuerpos, que aún sería más alta si hubiera conservado su aguja.

En el conjunto histórico hay muchos elementos singulares, pero entre lo más modesto nos cautiva la serie de rúas paralelas conocidas como Les Carrelots, estrechas y descendentes, de genuino sabor medieval.

Resulta proverbial la riqueza y variedad de la despensa del Gers, pero por centrarnos en Lectoure, no olvidemos probar, si están de temporada, sus melones (IGP). Cultivados en la vega desde 1850, son del tipo charentais, al que la insolación les aporta mucho azúcar.