Etapa 23: Astorga - Foncebadón | Al Loro

Distancia: 
25,8 km
Duración: 
5 horas 45 mins
Dificultad: 
2
Paisaje/Naturaleza: 
3

En invierno debemos tener precaución y llevar el equipamiento adecuado; el frío, la nieve, las ventiscas y la niebla son habituales.

La etapa clásica finaliza en Rabanal del Camino, una aldea bonita, agradable y volcada con los peregrinos; nosotros preferimos alargala hasta Foncebadón para alcanzar mañana Ponferrada. Ambas opciones son igual de buenas.

Hoy dejamos definitivamente atrás la extensa llanura castellana y leonesa, e iniciamos el ascenso a los Montes de León. La subida es suave y progresiva hasta Rabanal; luego, la pendiente se acentúa.

La etapa transcurre por la comarca de La Maragatería, salpicada de minúsculas aldeas y lejos de los grandes ejes de comunicación.

La competencia malsana entre los dos albergues de Santa Catalina de Somoza ha alcanzado cotas insólitas; agresiones físicas, demandas judiciales, e intento de influir en los peregrinos con "sugerencias" a su llegada. Lamentable.

Nota agosto 2019: A la salida de Rabanal se ha cometido el mayor atentado al Camino Francés de los últimos años, para más info: Destrozado el Camino Francés a la salida de Rabanal (León)

A la entrada de Murias de Rechivaldo podemos dar un pequeño rodeo, siguiendo la carretera, para visitar el pueblo de Castrillo de los Polvazares, precioso ejemplo de arquitectura maragata y declarado Conjunto Histórico-Artístico. El rodeo implica algo menos de un kilómetro añadido.

Excepto en invierno (en este caso es mejor informarse antes), en todos los pueblos de la etapa hay albergues y servicios de restauración.

Esta pequeñísima aldea, emplazada a 1.437 metros de altitud, estuvo abandonada hasta inicios de este siglo; como tantas otras, el Camino la ha rescatado del olvido.

Si no probamos el cocido maragato en Astorga, podemos encontrarlo en las localidades del día, pues es típico de toda la comarca de la maragatería. Ojo, es una comida hipercalórica que suele provocar empachos en los cándidos peregrinos...

Aquí se encuentra uno de los restaurantes más interesantes del camino: La Taberna de Gaia. Sirve comida medieval en un local con una buena ambientación.