Etapa 28: Aroue - Ostabat | Al Loro

Distancia: 
24,0 km
Duración: 
6 h
Dificultad: 
3
Paisaje: 
4

Resulta bastante peligroso el trayecto 1 km por la D242, sin arcén, antes del desvío a Larribar.

El camino, además de ser muy irregular y pedregoso (precaución para evitar torceduras), también suele estar embarrado en dos tramos: la subida de Pont du Moulin (río Bidouze) a la Estela de Gibraltar, convertida en torrentera cuando llueve fuerte, y la llegada a Ostabat, realmente necesitada de alguna intervención, pues las prados laterales vierten en él su exceso de agua (en este caso hay alternativa por la carretera).

No hay tiendas de alimentación entre Aroue y Ostabat. En Aroue se puede comprar, aunque no se haya pernoctado en su gîte, en la tienda de la Ferme Bohoteguia, abierta de 6:00 a 22:00.

Mala etapa para las bicis, con muchas pendientes y posibilidad de barro en bastantes puntos. Intransitables la subida a la estela de Gibraltar, por lo que es más recomendable seguir la variante de Saint-Palais, y la llegada a Ostabat, que se puede evitar siguiendo la carretera local que prosigue a la derecha. El ascenso a Soyartz ya es cuestión de fuerzas.

Salida de Aroue. Quien haya pernoctado en el albergue municipal de Aroue, en vez de retroceder puede proseguir por la D11 en el sentido de Saint-Palais, y a 500 m tomar la pista local que a la izquierda pasa por los caseríos Harrieta, Amitxagünea, Behety y Phagegia, donde desemboca en el GR. Se ahorra 1 km.

Como tenemos tiempo de sobra, es aconsejable hacer un desvío de 250 m hasta la capilla de Saint-Just de Olhaïby (s. XII y XVII). Para una emergencia, dispone de una tarima cubierta sobre su porche que hace las veces de refugio.

Variante de Saint-Palais. Se trata de una variante clásica, bien señalizada, que seguirán aquellos que pretendan enlazar con la Ruta de la Costa. Que la sigamos puede responder a dos causas: la primera y más lógica, si se elige Saint-Palais como fin de etapa, teniendo gran tirón su albergue público, instalado en el convento de los franciscanos; la segunda, para quienes deseen atravesar un pueblo grande, de carácter vasco, que fue capital de la Baja Navarra (museo) y forma parte de la historia de la peregrinación, prosiguiendo luego por la ruta que comparten los caminos de Tours y Vézelay hasta la vecina estela de Gibraltar.

Atajo de Uhart-Mixe. Su principal valor radica en que evita el exigente ascenso a la capilla de Soyartz, pero en su contra está que no pasa junto a la estela de Gibraltar. Parte a la izquierda del GR cuando este ya ha confluido con la D242, y tras discurrir por Uhart-Mixe regresa a la ruta mayor en medio del bosque, poco antes de Harambeltz; se ahorran algo más de 2 km. Estaba señalizada con marcas de caracoles por los propietarios del albergue que llevaba este nombre en Uhart-Mixe (L’escargol), pero desde su cierre las marcas no se reponen.

Quien elija la variante de Saint-Palais tendrá a su disposición, en la villa, todo tipo de servicios; si es viernes podremos adquirir viandas en su mercado al aire libre (de 9:00 a 13:00).

El convento franciscano acoge, desde 2016, el Espace Chemins-Bideak. En el centro del claustro fue colocada la composición De l’Air et du Ciel, obra del escultor Christian Lapie. Y en una de sus salas una serie de murales sobre la historia de la Baja Navarra (Guillaume Trouillard). Lo rodea un amplio parque ajardinado.

La carencia de servicios ha sido gentilmente dulcificada por David, un particular que a cambio de un donativo voluntario ofrece café, bebidas frías y gateau en el jardín de su casa, a mano izquierda justo antes de llegar a Larribar.

Como consecuencia de una decisión reciente, el encuentro de los tres grandes caminos medievales (vías Turonense, Lemovicense y Podiense) se ha fijado en la ladera de la colina de Saint-Sauver, posterior a Saint-Palais. Allí fue colocada, en 1964, la estela discoidal de Gibraltar o Xibaltare, que muestra una cruz vasca en relieve.

La capilla de Saint-Nicolas, que lo fue de un priorato laico de donados, muestra un crismón románico en el tímpano. Contiene un retablo barroco, presidido por el milagro más famoso de San Nicolás, y pinturas de evangelistas y santos en la techumbre de madera. Por ser privada solo abre algunas tardes de verano.

Además del clásico bar-restaurante Ametzanea, próximo a la iglesia, en la subida por Ostabat se encuentra la boulangerie-epicerie-bar de Jean-Claude Elisseits, muy surtido y con terraza de picnic.

A 1,2 km pasado Ostabat, la granja-gîte de Gainekoetxea se ha hecho famosa por la propuesta de su dueño, Beñat. Con él, cada tarde aprenderás a cantar tradicionales melodías vascas; tímidamente antes de la cena, pero ya lanzados después de los postres.