Etapa 24: Aire-sur-l'Adour - Arzacq-Arraziguet | Al Loro

Distancia: 
33,6 km
Duración: 
8 horas 15 mins
Dificultad: 
3
Paisaje/Naturaleza: 
3

Tramos con posibilidad de agua y barro: el cruce del río Bahus, antes de Miramont-Sensacq; la zona boscosa entre la granja de Lamagnaques y la iglesia de Sensacq; y la zona de bosquetes, con cruce de un arroyo, antes de Pimbo.

Si no se desean cargar provisiones desde Aire-sur-l’Adour, en Miramont existe una panadería-tienda, y en Pimbo un snack-bar con pan y tienda muy bien montado.

No hay problemas, salvo la bajada al lago de Broussau, en la primera parte de la etapa, que transcurre por pistas agrarias de tierra y carreteras locales (se avanzará muy rápido). Desde Miramont-Sensacq es mejor tomar la variante corta que sigue la D440 y se desvía al sur de ella hasta la Ferme de Marsan. Llegados a la D111, también conviene proseguir al sur por ella, y tomar luego la D371 hasta Pimbo, y de aquí a Arzacq-Arraziguet ya se puede continuar por el GR o, para evitar sus rodeos, directamente a través de la D32, siempre próxima al Camino.

El embalse Lac du Broussau, con 37 hectáreas de superficie, y rodeado por masas arbóreas compuestas por robles, álamos o pinos, constituye una reserva ornitológica en la que observar anátidas, garzas, gallinas de agua, cormoranes y aves de presa. También lo frecuentan pescadores en búsqueda de sus carpas; el baño está prohibido.

En la iglesia, el padre Roger oficia la misa con bendición de peregrinos a las 18:00 (siempre que sea posible), precedida de una acogida en la rectoral.

La boulangerie Ducousso, tiene entre sus especialidades los queiques. Cuenta con tienda y prepara pizzas, a la venta en porciones, para comer en la estupenda área de picnic del lugar. Por las mañanas abre hasta las 13:00, el domingo hasta las 12:30.

En Miramont-Sensacq es posible ahorrar 2,9 km si en vez de seguir el GR por la D314 hacia el sur, tomamos a poniente la D440, girando luego al sur en dirección a la Ferme de Marsan, que tiene una gîte. Enlazamos con la Vía Podiense poco después de la iglesia de Sensacq.

La iglesia de Saint-Jacques de Sensacq es del siglo XII, y posee nave única con dos absidiolos, porche, espadaña y cubierta de madera en forma de artesa. La pila bautismal es carolingia, y su tamaño responde a que en ella se practicaba el rito por inmersión.

Por distancia, suele ser la alternativa de Arzac-Arraziguet para quienes hagan etapas estándar. Su albergue municipal tiene bastante capacidad, y además hay una chambre d’hôtes con buen precio para los peregrinos.

Ya existía en el s. VIII la iglesia de Saint-Barthélémy, y la fundación de la colegiata se atribuye a Carlomagno, aunque no está documentada hasta el s. XI. El edificio actual, de la centuria siguiente, consta de tres naves y tres ábsides. En su portada, además de unos curiosos discos celtas, aún se pueden percibir algunas figuras eróticas para condenar los vicios, casi siempre los mismos, ¿por qué será?

En Boucoue existe un atajo que permite ahorrar 400 m respecto del GR si se continúa por la D32. Aunque el Camino también está asfaltado, tiene menos tráfico, por lo que no la recomendamos.

La gîte d’étape communal, con un estilo de albergue juvenil y una gran capacidad, es una buena opción para pernoctar, pero no así su servicio de comidas.

El mercado al aire libre resulta vistoso por el escenario en el que se desarrolla, la Place de la République; cada sábado por la mañana.

Además de un par de panaderías y un charcuterías, también cuenta con dos supermercados: el más surtido es el Carrefour Contact, route de Samadet, a la entrada del Camino (de 8:00 a 19:30/20;00, domingo de 9:00 a 13:00, cierra miércoles en temporada baja); en la Place du Marcadieu el Vival (de 7:15 a 12:30 y de 15:00 a 20:00, domingo de 8:30 a 12:30).

Si bien carece de la monumentalidad de otros finales de etapa, la plaza mayor irregular de esta bastida (Place de la République) aparece provista de muchos edificios con soportales de los s. XV al XX, resultando armónica y hermosa.

De la rica cocina de esta región no podemos obviar la salsa bearnesa, que puede acompañar alguno de los platos de carne, pescado o verduras. Creada en el s. XIX, sus ingredientes son mantequilla, clara de huevo, chalotas, estragón y vinagre, y no es fácil pillarle el punto. Cada cual dirá.