Etapa 3: Saugues - Domaine du Sauvage | Al Loro

Distancia: 
19,3 km
Duración: 
5 h 15 min
Dificultad: 
2
Paisaje: 
3

Hasta hace poco muchas guías evitaban la parada en Le Sauvage, y proponían proseguir hasta la localidad de Saint-Alban-sur-Limagnole, lo que supone hacer una etapa de 32,4 km. Tal distancia puede ser mucho para el cuerpo de algunos en el tercer día de marcha, que suele coincidir con el de las primeras crisis. La ventaja es que Saint-Alban dispone de un larguísimo catálogo de albergues, además de otras alternativas de alojamiento.

Existen áreas de descanso, con bebidas y algo de comer, en Le Falzet, Le Villeret-d’Apchier y Chazeaux, todas ella inmediatas a granjas o gites.

Los planaltos suelen favorecer la ciclabilidad, y este es el caso de este corto trayecto. La única alternativa al GR, y tan solo para avanzar más rápido y pasar por Chanaleilles, surge a partir de Le Villeret-d’Apchier, donde es aconsejable tomar la D587 y luego la D34 hasta Chazeaux.

Al pasar por La Clauze, en caso de mal tiempo podemos refugiarnos en la Maison de la Béate, casa de piedra, con su espadaña y campana, siempre abierta.

Cuando la torre de La Clauze surge en medio de la niebla parecemos asistir a una visión onírica, entre daliniana y de Avatar, pues se halla construida sobre una gran piedra redonda. En realidad es una contemplación descontextualizada, ya que es la única pieza visible de un castillo medieval desmantelado en el s. XIX. Si nos fijamos aún están las bases de murallas y cubos junto a una vivienda próxima, lo que da idea de su gran tamaño.

La única variante de la jornada es la que permite el desvío a Chanaleilles, a tan sólo 5 minutos del GR y con el recorrido marcado para ir y regresar a la altura de Chazeaux.

Es recomendable que reservemos con bastante antelación en el albergue, pues pernoctar aquí es una experiencia que ningún peregrino quiere perderse. En el caso de que ya esté completo nos suelen proponer alternativas en las inmediaciones, algunas fuera del GR pero con servicio de traslado, normalmente desde y hasta la capilla de Saint-Roch.

Esta encomienda templaria, ubicada en un yermo de altura, funcionó posteriormente como granja, y ahora como restaurante y albergue en cuya gestión participa una cooperativa de agricultores y ganaderos.