Etapa 5: Sangüesa - Monreal | Al Loro

Distancia: 
27,2 km
Duración: 
7 horas
Dificultad: 
3
Paisaje/Naturaleza: 
4

¿Rocaforte o por la Foz de Lumbier? Aún reconociendo el atractivo de cruzar la Foz de Lumbier, nosotros sugerimos tomar el camino por Rocaforte: transcurre por los valles de Aibar y Loiti, en un bello entorno natural, montañoso y solitario; prácticamente no tiene asfalto, al contrario que el itinerario por Lumbier; y, además, es 5,1 kilómetros más corto.

Quienes tomen la variante por la Foz de Lumbier (seguir la carretera sin tomar el desvío a Rocaforte) pasarán por dicho cañón entre las localidades de Liédena y Lumbier (ambas con servicios). El cañón, de 1.300 metros de longitud, se cruza por la plataforma del antiguo ferrocarril, entrando y saliendo por túneles no iluminados; así pues, conviene llevar linterna. Los túneles tienen 206 y 167 metros de longitud respectivamente. El río que cruza el cañón es el Irati.

Para quienes tomen la variante por la Foz: en la rotonda de entrada a Liédena (hostal Latorre) deben tomar la nacional en dirección a Liédena (dejando la gasolinera a mano izquierda). Luego, cruzado el río Irati, tomar la primera calle, que es peatonal, a mano izquierda, y proseguir por la rectilínea calle Estación hacia el espectacular cañón.

Por el camino oficial el único repecho duro es el que nos sube a Rocaforte; luego, hasta Izco, el terreno montañoso se impone pero los desniveles son comedidos, y, a partir de Izco, ya avanzamos principalmente en llaneo.

En los últimos kilómetros de la etapa vemos delante la silueta piramidal de La Higa (1.295 m), coronada por una antena.

En el camino por Rocaforte no encontramos servicios, aunque sí varias fuentes, en los primeros 18,2 km, hasta Izco. Pasado Izco, tampoco hay servicios ni en Abínzano ni en Salinas de Ibargoiti.

Izco es una pequeña aldea de afables habitantes; la Sociedad Recreativa cuenta con bar, restaurante, tienda, aunque con horarios restringidos. El albergue municipal de peregrinos cerró en 2016.

En el ámbito cultural destaca el conjunto urbano medieval de Monreal, con el puente gótico por el cual cruzamos el río Elorz a la entrada.