Etapa 6: Golegã - Tomar | Al Loro

Distancia: 
31,3 km
Duración: 
7 horas 45 mins
Dificultad: 
3
Paisaje/Naturaleza: 
2

La de hoy será de nuevo una etapa relativamente larga, pero mucho más variada en cuanto a paisajes. El camino deja atrás la ribera del Tejo y nos enfrentaremos a un relieve algo más quebrado. Aunque los desniveles son moderados, las primeras rampas nos harán sudar  después de cinco jornadas caminando por terreno llano.

En São Caetano, a 5,7 km de Golegã, hay un pequeño albergue privado tipo bed&breakfast, situado en una casa tradicional ribatejana. Aquí habrán dormido aquellos que en la etapa de ayer decidieron alargar un poco más la caminata.

Tras cinco días caminando a su vera, en este punto nos despedimos del río Tejo (el Tajo en España). Es un rincón bucólico junto a los jardines de la Quinta da Cardiga, con dos hileras de plátanos que enmarcan una preciosa vista sobre el río.

En 1580 Felipe II de España pernoctó durante diez días en la palaciega Quinta da Cardiga a la vuelta de Tomar, donde había sido coronado como rey de Portugal. En el  interior del edificio se conserva un torreón de la fortaleza original del siglo XII.

En un claro del bosque, a mitad de la jornada, nos cruzaremos con un par de flechas azules hacia Fátima, que ahora señalan hacia el oeste. No debemos confundirnos, pues nuestro camino sigue en dirección contraria, hacia el noreste.

Los peregrinos suelen sellar la credencial en la Oficina de Turismo o en el Convento de Cristo, declarado Patrimonio de la Humanidad y situado en el interior del castillo que domina la ciudad. La Orden de Cristo fue la sucesora en Portugal de la Orden del Temple, tras la disolución de ésta en el año 1319.

En 1159 Afonso Henriques, primer rey de Portugal, hizo donación de la ciudad a la Orden de los Templarios, en agradecimiento a la ayuda prestada por los monjes-guerreros en la reconquista de la región.

La villa aprovecha su pasado templario para atraer a miles de turistas. En el Convento debemos visitar la charola o girola del oratorio, deambulatorio de planta octogonal construida en el siglo XIII a semejanza de la iglesia del Santo Sepulcro de Jerusalén.

Si alguien desea dedicar un día de turismo a visitar Fátima, desde aquí sería el punto más cercano pues el santuario se halla a apenas 30 km al oeste, en dirección hacia la costa. Hay varios servicios de autobús al día y el viaje dura una hora.

Después de una jornada sofocante, nada mejor que una cerveza bien fría bajo las sombrillas de una terraza. Las marcas líderes en Portugal son Sagres y Super Bock, con variedades premium como la Bohemia (de Sagres), la Abadía o la Stout (ambas de Super Bock). También podemos encontrar a lo largo del país magníficas cervezas artesanales.

Unas nociones de vocabulario cervecero en Portugal: si queremos una caña de las de toda la vida deberemos pedir un fino (en el norte) o un imperial (en el sur); una jarra sería una caneca, y el tamaño intermedio entre caneca y fino es una tulipa. Si preferimos cerveza en botella la pediremos por su nombre (cerveja) o directamente por la marca; y si queremos un quinto –un botellín– sería una mini.