Etapa 1: Ferrol - Pontedeume | Al Loro

Distancia: 
27,7 km
Duración: 
7 horas
Dificultad: 
3
Paisaje/Naturaleza: 
3

El Camino Inglés comienza en el muelle de Curuxeiras, en el extremo del casco viejo de Ferrol. Allí, delante de la oficina de atención al peregrino y junto a las mesas de la terraza de un bar, hay un monolito que marca el punto oficial de inicio.

Bajo los soportales del Paseo da Mariña, frente al muelle de Curuxeiras, disponemos de una oficina de turismo y de atención al peregrino, donde puede adquirirse la credencial; está abierta cada día en horario de mañana y tarde, telf. 981 944 252. También entregan credenciales en la con-catedral (iglesia de San Xiao - San Julián) y en la sede del obispado.

Incomprensiblemente, a pesar de ser el punto habitual de partida del Camino Inglés, la ciudad no cuenta con albergue de peregrinos, ni público ni privado. Los que decidan pernoctar aquí disponen de alojamientos convencionales a precios razonables.

Nuestra ruta atraviesa el Ferrol Vello, que era el barrio de pescadores, el ensanche dieciochesco de la Magdalena, con su cuadrícula de calles y sus casas modernistas y art déco con galerías vidriadas, para bordear después los astilleros militares, con el cuartel de Dolores (1771), el más antiguo del país y base del Tercio Norte de la Infantería de Marina.

Curiosamente, aquí nacieron dos personalidades que marcaron la historia de España, si bien desde ideologías opuestas: el padre del socialismo Pablo Iglesias (1850-1925), líder sindicalista, diputado y fundador del PSOE y la UGT, y el general Francisco Franco (1892-1975), autoproclamado jefe del Estado tras la Guerra Civil; en su honor la ciudad fue rebautizada como El Ferrol del Caudillo, que sería el nombre oficial entre 1938 y 1982.

La primera mitad de la etapa resulta plácida, sin apenas desniveles y con buenas vistas de la ría, a lo largo de un recorrido mayoritariamente urbano. A partir de Fene toca ascender un modesto alto –son sólo 180 metros– que separa las rías de Ferrol y de Ares.

Al tratarse de una primera etapa, la distancia puede resultar excesivamente larga; muchos peregrinos deciden dividirla pernoctando en el albergue de Neda, ideal para quienes salgan de Ferrol al mediodía o por la tarde.

La carretera N-651 une la ciudad de Ferrol con Fene, al otro lado de la ría, gracias al puente de As Pías; dicho viaducto dispone de un carril para peatones separado del tráfico que algunos tramposillos utilizan para ahorrarse nada menos que 11 km, perdiéndose todo el tramo por el litoral de Xubia y Neda. Nosotros, aunque reflejamos dicha ruta alternativa en el mapa, no la recomendamos en absoluto, pues desvirtúa el sentido del camino al obviar el trazado histórico.

Durante la primera mitad de la etapa encontraremos bastantes tiendas, supermercados y bares, aunque en ocasiones caen ligeramente a desmano. Después de Fene, en el polígono industrial Vilar do Colo tenemos un restaurante a pie del camino; poco después en Pereiro hay un bar y un mesón, y todo tipo de servicios en Cabanas y en Pontedeume.

El monumento más interesante durante la etapa es la iglesia de San Martiño de Xubia. Del antiquísimo monasterio dúplice –que después fue sede gallega de la orden de Cluny– resta sólo el templo del siglo XII, con tres ábsides románicos y curiosos canecillos bajo sus aleros, visibles desde el cementerio; la torre del campanario es posterior, del siglo XVIII.

El pan de Neda, elaborado tradicionalmente con harina obtenida en los molinos del río Belelle, es uno de los más famosos de Galicia.

Bonita villa de origen medieval a la que accedemos por un largo puente de 15 arcos sobre el río Eume, que da nombre a la localidad. Entre los monumentos a visitar están el torreón de los Andrade (s. XIV) donde tenemos la oficina de turismo, la iglesia de Santiago y la plaza Real con la torre del Reloj (s. XVII).

Quien disponga de tiempo suficiente no puede perderse el Parque Natural das Fragas do Eume, espectacular e inmenso bosque de ribera, un paraíso para senderistas, fotógrafos y amantes de la naturaleza, así como su monasterio románico de Caaveiro. Se puede llegar en taxi en unos 10 minutos, y en verano hay un servicio de barca desde Cabanas (sólo con reserva anticipada).

Unos monjes agustinos venidos desde Italia en el siglo XV introdujeron aquí la receta de la costrada, una empanada contundente formada por varias capas, cada una con su propio relleno: cocochas de bacalao, setas, carne adobada, pulpo, vieiras, zamburiñas, langostinos, pimientos, cebolla, jamón o incluso rodaballo. Un plato que, a juzgar por sus ingredientes, no resulta ligero ni tampoco barato.