Etapa 1AC: A Coruña - Sergude | Al Loro

Distancia: 
19,7 km
Duración: 
5 horas
Dificultad: 
2
Paisaje/Naturaleza: 
1

La etapa, mayoritariamente urbana, discurre en un 90% por aceras o asfalto. Lo más interesante es su inicio a través del centro histórico de A Coruña, mientras que el resto de la jornada resulta bastante anodina. Durante la ruta caminaremos junto a la ría de O Burgo, antiguo puerto medieval, y pasaremos por la iglesia de Santiago en Sigrás, donde hubo un hospital de peregrinos.

Hemos planteado una etapa cortita al objeto de poder destinar unas horas a visitar el casco histórico de A Coruña; aquellos que hayan pernoctado en la ciudad y salgan temprano tal vez decidan alargar la jornada hasta Bruma, si bien debemos avisar que sería un total de 32,3 km y donde lo más duro está al final.

El camino arranca de la iglesia de Santiago, en el casco antiguo, donde pondremos el primer sello; en caso que estuviera cerrada (no abre hasta las 11:30), tenemos muy cerca la Oficina de Turismo en la plaza de María Pita (laborables a partir de las 9:00, fines de semana a las 10:00). En ambos lugares entregan la credencial.

En la ciudad medieval debemos visitar la iglesia de Santiago y la colegiata de Santa María do Campo, ambas de los siglos XII-XIII y que presentan elementos en estilo románico y gótico, con numerosas referencias a la peregrinación.

El símbolo de la ciudad es la Torre de Hércules, único faro romano en el mundo que sigue en funcionamiento, por lo que está declarado Patrimonio de la Humanidad. Su construcción se remonta al siglo I, en tiempos de los emperadores Nerón y Vespasiano, al objeto de facilitar la navegación y señalizar la entrada a la ensenada del Portus Artabrorum o Brigantium, en plena ruta marítima del estaño entre las islas Casitérides (las actuales islas británicas), Armórica (Bretaña), Galicia, Tartessos y el Mediterráneo, transitada ya por los fenicios. El edificio, reformado en el siglo XVIII, da nombre a esta variante coruñesa del Camino Inglés, conocida también como Camino de Faro.

Existen múltiples teorías sobre el origen del nombre de la ciudad, la antigua Crunia romana y medieval: es posible que derive del celta Kernyw (cuerno, por la forma de la península donde se halla, en similitud con Cornualles-Cornwall); también podría hacer referencia al dios gaélico Crunni; otros expertos consideran que proviene de la raíz indoeuropea Kor- o Kar- (que se aplicaba a lugares con rocas duras o acantilados, igual que en los topónimos Corcubión, Corrubedo o Carnota).

La ciudad es conocida por sus bares de tapeo y por su gastronomía, tanto la tradicional como la de alta cocina. Los amantes de la cerveza tienen aquí dos puntos de peregrinaje: el museo Mundo Estrella Galicia y la cervecería de Cuatro Caminos, el local donde se tiran más cañas de toda España, casi dos millones al año.

En la localidad destaca el puente medieval que une ambos márgenes de la ría, donde en el siglo XII crecieron dos burgos: el barrio de la orilla norte era propiedad de la catedral compostelana, y en él se erigió una iglesia dedicada a Santiago; el burgo del sur fue entregado por el rey Alfonso VII a la orden de los caballeros templarios, que eran monjes y a la vez guerreros, al objeto de defender el puerto de la villa de los ataques de piratas sarracenos y normandos.

Aunque la localidad sea muy pequeña, aquí descubriremos uno de los albergues de la Xunta más modernos y mejor cuidados.

En el concello se elaboran los panes de Carral, artesanos y con forma de mollete o bolo de moño, y también exquisitas empanadas, en cuyo honor se celebra cada mes de septiembre una fiesta gastronómica.