Desde el casco antiguo salimos por la puerta de la muralla opuesta a la de la entrada, tomando Via Roma junto a la iglesia de la Madonna della Consolazione. Pasamos luego ante la capilla de San Rocco (s. XVII), y en ascenso por Via Ranilze y Via Santissima, entre olivos y nogales, con un oratorio de San Antonio.
A la altura de la capilla e iglesia de la Santissima Trinità (fuente) comienza un pronunciado descenso por el bosque, de gran belleza, hasta un torrente con su puente romano. En él comienza un exigente ascenso por la selva d’Ecio, sobre firme rocoso con guijarros sueltos, en el que se disponen algunos bancos y mesas.
La subida concluye en una encrucijada con dos capillitas, del Crucificado y la Madonna, provista de un área de descanso. Entre viejos robles una carretera se prolonga hasta la cartuja de Trisulti.