Etapa 13: Collepardo - Casamari | Recorrido

Distancia: 
24,9 km
Desnivel: 
614 m
900 m
Duración: 
6 h
Dificultad: 
3
Paisaje: 
3

0,0

4,7 km

Desde el casco antiguo salimos por la puerta de la muralla opuesta a la de la entrada, tomando Via Roma junto a la iglesia de la Madonna della Consolazione. Pasamos luego ante la capilla de San Rocco (s. XVII), y en ascenso por Via Ranilze y Via Santissima, entre olivos y nogales, con un oratorio de San Antonio.

A la altura de la capilla e iglesia de la Santissima Trinità (fuente) comienza un pronunciado descenso por el bosque, de gran belleza, hasta un torrente con su puente romano. En él comienza un exigente ascenso por la selva d’Ecio, sobre firme rocoso con guijarros sueltos, en el que se disponen algunos bancos y mesas.

La subida concluye en una encrucijada con dos capillitas, del Crucificado y la Madonna, provista de un área de descanso. Entre viejos robles una carretera se prolonga hasta la cartuja de Trisulti.

4,7

10,8 km

Proseguimos por la carretera SP 224, que discurre próxima a las ruinas del monasterio de San Domenico, fundado en el s. X, del que subsiste el templo. Antes de precipitarnos, tal cual lo decimos, por los barrancos boscosos, divisamos a nuestras espaldas el monumental y vasto edificio de la cartuja.

Las curvas de burra nos conducen con rapidez al encajado valle, donde cruzamos el torrente Fiume (resulta extraño que el camino no vaya por el antiguo Ponte dei Santi, con acceso por una senda). En un altozano, a mano derecha, queda la aldea de Civita (fuente en el Camino).

4,2 Desvío a Civita. Enfilamos una vaguada, ocupada por praderas y flanqueada por colinas, que recorremos por un camino de tierra, luego herboso, que supera un regato para cruzar a continuación un prado. Más adelante superamos la barrera para autos que cierra una pista, rodeando una colina por su falda entre robles, arces y otras especies autóctonas.

En un momento dado cruzamos un sector con las raíces de los árboles al descubierto, como si hubieran sido lavadas por el agua. Desde aquí una senda se prolonga por un denso bosque a través de la ladera, por momentos vertiginosa, con tramos de barranco. De este modo, abriendo y cerrando una nueva cancela de metal, al lado de una casa con granja desembocamos de nuevo en la SP 224 (fuente).

Ante la trattoria Trasoto pasamos ante las casas de Verniere, con su oratorio de la Trinidad, y bajamos por el valle hasta la encrucijada de Santa Maria Amaseno.

6,6 Santa Maria Amaseno.

15,5

2,5 km

Dejamos la carretera para tomar una pista local asfaltada, que sigue en paralelo a ella a mayor altura, deparando vistas sobre el fondo del valle Amaseno. Los olivos van ganando terreno al bosque, y las casas se multiplican. Un camino de tierra se prolonga al SE, con rápida bajada al poco atractivo poblado de Santa Francesca (fuente).

18,0

1,9 km

Tras el templo cruzamos el río y nos desviamos a la derecha por una pista asfaltada con cartel de 6,9 km a Casamari. Las casas dejan paso al bosque de galería que acompaña a un torrente, que cruzamos por un pequeño puente. Continuamos por una bonita senda entre arbolado, aunque complicada por estar abierta sobre la roca firme con escalones. Desde aquí subimos hasta las casas de Ciamè.

19,9

5,0 km

Volvemos a bajar al torrente y tomamos un camino similar al anterior. De este modo llegamos al fondo del valle; a poniente, sobre una colina, divisamos la villa de Veroli.

Tras las casas de Gaude pisamos una pista de zahorra, que evita el paso por Scifelli (bar y restaurantes), antes de estar condenados a seguir la carretera SP 263 a Casamari. Lo hacemos desde un moderno convento de monjas benedictinas, pasando por Aia le Mohache (café) y bajo la SR 214, un paso lleno de grafiti.
Entramos en Casamari junto al acueducto romano y el parque Aromari, concluyendo la etapa en la inmediata abadía cisterciense.

24,9