Etapa 7: Chantada - Rodeiro | Al Loro

Distancia: 
25,4 km
Duración: 
6 horas 45 mins
Dificultad: 
3
Paisaje/Naturaleza: 
3

Etapa plenamente rural y paisajísticamente interesante; la subida y posterior bajada de la Sierra do Faro, el techo del Camino de Invierno, marcarán la pauta de la jornada.

Aunque cruzar la sierra implica un desnivel positivo de 600 metros, el ascenso es suave hasta el pueblo de Penasillás, y más pronunciado a partir de allí. La bajada resulta larga pero tendida, en paralelo a la línea de aerogeneradores que marca el límite entre las provincias de Lugo y Pontevedra.

Durante la jornada pasaremos por pequeños pueblos, la mayoría sin servicios salvo alguna tienda de horario imprevisible. Antes de la subida a la sierra tenemos en Penasillás el bar O Peto; en A Feira (Río), ya cerca del final de la etapa, el mesón O Recanto queda a pie del camino. Rodeiro cuenta con todos los servicios, excepto albergue.

Un peregrino ciclista nos explica: "la subida a la ermita de O Faro no es excesivamente dura, los rampones más fuertes los han hormigonado y se hacen bien a molinillo; luego viene una llanada-bajada rápida, atentos a los mojones y a las flechas para no pasarnos de largo. Aunque hay menos flechas, todo está perfectamente señalizado, y si en algún cruce no ves indicaciones sigue la dirección que llevas".

La ermita de Nosa Señora do Faro, situada en una gran explanada a 1.153 metros de altitud, es el techo del Camino de Invierno y un espléndido mirador; queda a sólo 400 metros del camino y, si el día acompaña, no podemos dejar de visitarla.

La ermita, donde cada 8 de septiembre se celebra una romería multitudinaria, está dedicada a la Virgen del Faro, de gran devoción en toda Galicia. El edificio actual data del siglo XVII y junto a él se alza un precioso cruceiro, con figuras de Adán y Eva y una escena del desenclavo de Cristo.

Tras superar este minúsculo pueblo descubriremos el pazo de Camba, caserón construido en el siglo XV y con una iglesia anexa del siglo XII, cuya portada románica fue substituida por otra de estilo barroco.

La actual casa consistorial fue antaño una fortaleza, la Torre de los Camba. Muy cerca, en medio de una rotonda, podemos ver un monumento a la rueda, en relación al posible origen del nombre de la villa.

Desde hace varias décadas todo el pan que come la familia real española sale de la panadería Jesús, un obrador situado en el centro de Rodeiro: cada semana envían al palacio de la Zarzuela (Madrid) –o al palacio de Marivent (Mallorca) durante las vacaciones de los monarcas– un encargo con varias piezas de kilo y medio, cocidas en horno de leña de roble, así como también roscones, tartas de almendra caseras y alguna empanada de panceta y chorizo. Los panes artesanales que elaboran son, nunca mejor dicho, un manjar de reyes… aunque al alcance también de plebeyos y de peregrinos.