Etapa 33: Borce - Somport | Al Loro

Distancia: 
17,0 km
Duración: 
6 horas 30 mins
Dificultad: 
5
Paisaje/Naturaleza: 
5

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Desde Accous, ante la necesidad de caminar varios kilómetros por la N134, el GR-653 ha sido provisionalmente desclasificado por la Fédération Française de la Randonnée Pédestre. Algunas marcas de pintura roja y blanca se mantienen, pero la mayoría han sido retiradas, sobre todo de la carretera. Sin embargo, al menos en días claros, el peligro no es tan grande como para que, como sugieren algunas guías francesas, hagamos en autobús el último tramo de la etapa, y sobre todo el de Borce a Urdos (2,7 km seguidos de carretera), con el temido paso al pie del Col du Portalet. Quien haya peregrinado a finales del s. XX por cualquiera de los caminos históricos españoles, habrá tenido que afrontar situaciones bastante más complicadas. Nota de Gronze.com: La única responsabilidad sobre la seguridad es siempre del propio caminante, nosotros tan solo ofrecemos información según nuestra experiencia y discernimiento.

Parece que ya hay fondos para resolver el problema expuesto en el punto anterior, pero escandaliza que hasta ahora no se haya apostado por una solución más fácil: habilitar como vía verde la línea abandonada del ferrocarril.

El camino por el margen derecho del Gave d’Aspe, en temporada de lluvia suele estar impracticable en la zona coincidente con el lecho del valle, ya que atraviesa prados anegados y auténticos lodazales. En este caso la única solución pasa por seguir la N134 (4,2 km), en este sector al menos con un arcén generoso (conviene ir por la derecha, sentido de la marcha pero cuesta arriba para los camiones), y por la que se ahorran 2 km hasta el desvío a la izquierda por el Parque Nacional.

En la cumbre del Somport, como sucede en todos los grandes puertos de montaña, el tiempo cambiante puede jugarnos una mala pasada. El principal problema, además de la nieve o la ventisca, puede ser la niebla. Si se percibe que no vamos a poder ver las señales, el mejor consejo es ir por la carretera; además de estar balizada con postes, por ella siempre pasa algún vehículo, y permite un rápido acceso y localización en el caso de que precisemos auxilio.

Quien haya pernoctado en Urdos podrá pasar el puerto de Somport por la mañana, reponerse en el albergue Aysa (con bar, tienda y restaurante) y hacer sin problema la bajada hasta, al menos, Canfranc Estación. La etapa de Urdos a Canfranc Estación quedará en 19,8 km, y si se prosigue hasta Canfranc Pueblo en 24,2 km.

Aunque precedido de falsos llanos que van picando para arriba, propiamente dicho, el puerto de Somport no comienza hasta el desvío al camping de Urdos. Este pueblo ya se sitúa a 784 m, por lo que desde aquí aún falta subir casi 900 hasta los 1.640 m de la cima. En cualquier caso las cifras resultan engañosas, pues antes de iniciar el ascenso aún bajaremos dos veces para cruzar el Gave d’Aspe.

Entre Urdos y Somport solo encontraremos alguna granja aislada, por lo que aparte de Borce, Urdos es la última oportunidad para hacer la compra antes de cruzar el puerto. A partir de Urdos tampoco hay fuentes.

Por desgracia, ya que los caminos al margen de la N134 o bien tienen mucha pendiente y si llueve están encharcados, o transitan sobre tramos muy pedregosos y al borde de barrancos, en bicicleta se desaconseja por completo seguir la ruta de los peatones. La alternativa es una carretera abierta que, por fortuna, con la construcción del túnel del Somport ha quedado despejada en su ascenso final a la cumbre: algo es algo.

Si no precisamos de los servicios de Urdos, no es necesario abandonar la Vieille Rue, sino proseguir por ella hasta el final del pueblo, donde hay una zona de descanso con fuente y wc.

Conviene recordar que tanto en la parte francesa del puerto de Somport, como en la española, más visible por estar ya en la cumbre y al lado de la frontera, hay sendos albergues.

Fort du Portalet. Mandado levantar en tiempos del rey Louis-Philippe I para defender este abandonado paso fronterizo, la obra se prolongó de 1842 a 1870, ya durante el II Imperio y con Napoleón III. Su imagen es totalmente romántica, a la manera de un nido de águilas, en ocasiones con tintes tétricos, colgado de la montaña. Emplazado a 765 m de altura, tenía capacidad para acoger una guarnición compuesta por 400 soldados, en su mayoría artilleros. Con el régimen colaboracionista de Vichy fue convertido en prisión, y desde 1962 desmilitarizado. En el presente está siendo sometido a un largo proceso de restauración, y ocasionalmente puede ser visitado, aunque será raro encontrarlo abierto al pasar.

Parc National des Pyrénées. Creado en 1967, y prolongándose a lo largo de 100 km por la cordillera, abarca 45.707 hectáreas en la zona de máxima protección, incluyendo otra área más extensa de adhesión que se extiende por seis valles, siendo el de Aspe el más occidental. En él ya se han extinguido los urogallos y los osos (el intento de reintroducir la especie ha sido duramente contestada en el valle de Aspe, lleno de pintadas en contra: Ours Non!), pero se mantienen un total de 150 especies endémicas, entre las que no será difícil contemplar, en nuestra ascensión, aves rapaces, cérvidos e, incluso, marmotas.

Un acuerdo histórico (1131), renovado en varias ocasiones al margen de las rivalidades y guerras entre Francia y España, permite a las comunidades de pastores de uno y otro lado del Pirineo utilizar los pastos jacetanos y bearneses indistintamente. Al igual que en otras montañas, el ganado trashumante, en este caso ovino, era llevado en verano a los pastos de altura con el auxilio de los perros pastores labrit y patou. En el presente se sigue renovando la tradición, ahora también orientada al turismo, a principios de julio.