Etapa 6: Berducedo - Grandas de Salime | Recorrido

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4,4 km

Salimos de Berducedo en subida por una pista de cemento, y más adelante avanzamos llaneando por una pista de tierra. Por un desvío a mano derecha descendemos hasta salir a una carretera local, que seguimos por la izquierda hasta La Mesa, pequeñísima aldea que cuenta con un albergue de la Xunta, y como único servicio una pequeña tienda de comestibles que abre julio, agosto y septiembre.

4,4

9,6 km

Desde el albergue de La Mesa tomamos una pista asfaltada en constante subida, ganando 175 metros de desnivel en 1,6 km, hasta llegar al lomo de una sierra en la que hay instalados molinos eólicos. Las vistas son magníficas.

Iniciamos la que posiblemente es la bajada que más larga de todas las bajadas de todos los Caminos de Santiago, Pirineos aparte. Al principio seguimos una pista ganadera de tierra y piedra. Pronto vemos el embalse de Salime al fondo y el pueblo de Grandas de Salime, nuestro destino, en la otra vertiente.

La bajada, que en ningún momento tiene una pendiente excesiva, se divide en tres partes. La primera, por una ancha pistas de tierra y piedra en prolongados zig-zags, y en la que vamos perdiendo altitud poco a poco pero de forma constante. La segunda por pista forestal de tierra, que avanza llaneando e incluso tiene alguna corta subida, y en la que parece que nos vamos alejando demasiado del embalse, el cual queda abajo a nuestra izquierda.

La tercera parte empieza cuando abandonamos esta pista para tomar un bonito sendero a mano izquierda, que avanza en zig-zag por el interior de un bosque hasta desembocar en la carretera que, por la izquierda, nos conduce a la presa del embalse.

14,0

6,4 km

Cruzamos la presa y seguimos la misma carretera en subida. A 800 metros pasamos delante del hotel Las Grandas, con albergue y bar-restaurante.

Seguimos la carretera, en constante subida, a los largo de algo más de cuatro kilómetros (desde la presa), en un tramo muy monótono, hasta tomar a la izquierda un sendero que en 1,5 km nos dejará en Grandas de Salime. Este sendero es un falso atajo de la carretera, pues ni reduce ni añade kilómetros, pero es mucho más agradable y al menos rompe el tedioso caminar por el asfalto. Y así llegamos a Grandas de Salime, un pueblo que desde el 2011 tiene un albergue digno de su condición.

20,4