Tras una visita más que recomendable al borgo y su rocca, proseguimos bajando por la Via della Liscia, luego calzada que se introduce en el bosque hasta llegar al puente románico sobre el Turano (área de descanso). Desde los prados que la rodean disfrutamos la vista del puente al pie de la colina donde tiene asiento Posticciola, una imagen que no difiere mucho de la que pudieron contemplar los caminantes del pasado.
A partir de aquí, sin embargo, el paisaje ha sido notablemente transformado con la construcción de una gran presa en 1939. Hacia ella nos aproximamos, por una pista de tierra, hasta que imposibilitados de seguir la medieval Vía del Valle, tenemos que cruzar el Turano por un puente moderno y retroceder por la ladera opuesta, dando un buen rodeo, hasta la SP 34.
Una vez en dicha carretera, con un estrecho acceso final, alcanzamos y cruzamos la presa, rodeada de sus construcciones auxiliares para el aprovechamiento hidroeléctrico, por la SP 33 (hacia Stipes y Longone).
2,3 Presa del Lago del Turano. Una placa reza que aquí fallecieron, durante la construcción de tan magna obra, diez operarios. Pronto dejamos la SP 33 a la derecha para tomar la carreterilla que bordea el embalse por su cara este, en la actualidad inhabilitada para el tráfico de vehículos de motor, por lo que caminaremos bien tranquilos.
El agua del embalse, por el fondo calizo, muestra una tonalidad intensa, entre azul y verdosa. Vamos superando diversos barrancos boscosos, formados por torrentes, y divisando en la orilla opuesta un pueblo, Colle di Tora con su embarcadero deportivo, que por poco evitó el anegamiento.
Antes de divisar Castel di Tora, que se oculta en un recodo, circulamos junto a su playa libre, donde es posible darse un baño. Justo después torcemos hacia el interior y contemplamos en lo alto de una colina la villa medieval. Del mismo modo que con Rocca Sinibalda, la iremos rodeando hasta el puente que cruza el torrente Vallocchie, que forma la señalizada cascada delle Vallocchie, con 12 m de caída (dista 1,2 km, ¿alguien se anima?).
Desde aquí ya solo resta ascender, contemplando los montes circundantes en un espectáculo de verdor boscoso, al casco antiguo de Castel di Tora (dos fuentes). Bajo un arco de la muralla llegamos a la coqueta plaza presidida por la iglesia de San Giovanni Evangelista.
6,1 Castel di Tora.