«Voces Peregrinas», un libro singular

No nos cansamos de pregonar, aunque a veces con la sensación de hacerlo en el desierto, que la gran revolución contemporánea del Camino de Santiago es el protagonismo que han cobrado las mujeres, las peregrinas. Desde 2018, salvo los dos años de pandemia, van superando ligera pero imparablemente en número a los varones, y a la vez desterrando para siempre esa imagen reiterada del peregrino barbado, un icono que hemos de relegar definitivamente al ayer.

voces-peregrinas.jpg

Portada del libro «Voces Peregrinas. Un canto al Camino en femenino».
Portada del libro «Voces Peregrinas. Un canto al Camino en femenino».

Esta tendencia responde a muchos factores, entre ellos el empoderamiento que ha reforzado el movimiento feminista, y no se limita únicamente a una estadística por sí misma contundente (53,09% en 2023), sino a la también mayor presencia en el voluntariado de los albergues, las asociaciones jacobeas, la publicación de diarios, las redes sociales del Camino, etc.

Como un eslabón de esta fuerte cadena hemos de entender, por lo tanto, el libro promovido por la incansable y activa Asociación Jacobea de Almería-Granada Camino Mozárabe, presidida por Mercedes Murillo, que a la vez ha sido la editora de Voces peregrinas. Un canto al Camino en femenino (Alhama de Almería, 2024), título que ha sido presentado en Santiago de Compostela el pasado 9 de marzo.

Dos aspectos nos llaman la atención en este bello libro, que sin duda se va a convertir en un codiciado objeto de coleccionismo.

El primero es la selección de textos, solicitados a cientos de mujeres peregrinas para que plasmasen, en breves reflexiones o pensamientos, su experiencia en el Camino. Hay aportaciones de peregrinas de diversos países e idiomas, figurando todos los textos en castellano e inglés. De este modo el relatorio se convierte en un compendio de emotivas síntesis, a partir de diferentes sensibilidades y en muchos casos en la línea de las reflexiones más reiteradas sobre el Camino (metáfora de la vida, escuela de valores, ejercicio para superar retos en la vida…), sobre el impacto de la aventura y el poder de transformación personal que ejerce la peregrinación jacobea.

A título de ejemplo reproduzcamos algunas de las intervenciones, por ejemplo las de Ana Lorenzo («El turista viaja, el peregrino busca. El Camino te guía hacia tus sueños y te enseña a ser humilde»), Encarni Labrador («Un día me encontré en el Camino de Santiago y comprendí en toda su dimensión el significado de la palabra peregrina»), Lea Pennoch («En mi corazón, el antiguo e irresistible encanto de la peregrinación me lleva de vuelta a mí misma»), Rachel Guillaume («El Camino es una bendición para la salud física y espiritual. Permite descubrir y admirar a quienes estuvieron antes») o Yumi Korayashi («El Camino es mi razón de vivir y mi credencial para la libertad»).

Lo segundo que llama la atención poderosamente, es el entramado decorativo que acompaña a los breves textos enmarcándolos y ocupa, en realidad, todas y cada una de sus páginas, generando una especie de horror vacui que nos aproxima a los libros miniados (en el pasado las miniaturas, muy caras de elaborar, se espaciaban), en una combinación de elementos en los que priman los motivos cristianos y jacobeos y, estilísticamente hablando, nos sumerge en una cierta idealización del mundo gótico.

Aquí la IA ha hecho acto de presencia revelando las múltiples posibilidades —si se sabe utilizar con tino— que puede proporcionar a la edición, aunque siga estando bastante necesitada de aprendizaje para no caer, una y otra vez, en clichés tópicos. Sea como fuere, el experimento de este Libro de Horas postmoderno resulta sumamente efectista, sobre todo por ser el primero del Camino.

Por otra parte, a medida que va pasando el tiempo, cada vez resulta más difícil aportar novedades en un panorama editorial jacobeo saturado, donde el culto al ego sigue brotando en diarios mayormente insulsos, la novela histórica nos satura de templarios y de réplicas de El Nombre de la Rosa, los esotéricos y New Age nos martirizan una y mil veces con sus misterios y obsesiones, y la novela negra y policíaca está poblando de sádicos, muertos y sagaces detectives el Camino.

Enhorabuena, por lo tanto, por este soplo de aire fresco con sus reflexiones sosegadas y, sobre todo, repleto de intensas vivencias y emotividad en clave femenina.

Periodista especializado en el Camino de Santiago e historiador

Comentarios
Ma Teresa
Imagen de Ma Teresa
Gracias Antón por traernos esta excelente referencia. Saludos
Mauro Borghi1
Imagen de Mauro Borghi1
E' possibile avere una indicazione dell'editore per acquistare questo libro? Grazie