Auch

Servicios:
Habitantes: 
21.960
Municipio: 
Auch
Departamento: 
Gers

Alojamientos en Auch

 
D
Casco antiguo, cerca de la catedral y a 50 m del Camino
Abierto: 
Todo el año (en invierno verificar)
 
20 €
 
30 €
A 70 m del Camino y a 1,8 km de la catedral, en la entrada de la ciudad, justo...
Abierto: 
Todo el año
 
25 €
 
42 €
Al borde del Gers, a 700 m de la catedral y a 300 m del Camino
Abierto: 
Todo el año
 
56+ €
A 4 km del centro, junto a la D924 y al lado de un parque empresarial, 1 km al...
 
44+ €
A 2,1 km del centro y a 1 km al N del Camino desde el parque du Couloumé
 
50+ €
 
58+ €
Céntrico, a 900 m de la catedral
 
75+ €
 
83+ €
Céntrico, a 200 m de la catedral y el Camino
 
56+ €
 
61+ €
A 2,1 km del centro y a 1 km al N del Camino desde el parque du Couloumé

Notas destacadas

Los mercados al aire libre de Auch tienen lugar el jueves por la mañana, de 8:00 a 12:30, en la Villa Baja a la orilla del Gers, y el sábado por la mañana en la Alta, junto a la catedral. Además, los lunes se celebra uno menor de productos bio, de 16:00 a 20:00, en la Av. Hoche, junto al Jardín Ortholan.

Merece una detallada visita la catedral de Auch (a diario de 9:30 a 19:00), donde los peregrinos con credencial, debidamente sellada aquí mismo, podemos acceder gratis al coro.

Si por casualidad comenzamos en Auch el Camino, es factible obtener la credencial de la Iglesia francesa en la Maison Diocésaine (13 Rue du Dr. Samatens); también expiden la credencial en la Office de Tourisme.

El albergue de peregrinos de Auch, al igual que el de Montpellier instalado en el Presbytère o casa parroquial (el párroco vive en la primera planta), es uno de los mejores ejemplos del compromiso de la Iglesia con el Camino. Conviene colaborar en su mantenimiento y conservación para que pueda seguir prestando su servicio en las mismas condiciones.

La Villa Alta aún conserva un perfil medieval, y se encuentra dominada por la mole de la catedral de Sainte-Marie, última de las grandes basílicas góticas francesas, concluida en estilo flamígero en pleno siglo XVII. Lo más moderno es su fachada clasicista, enmarcada por dos torres cuadradas gemelas. Los arcos arbotantes, sin embargo, ya nos hablan de un edificio gótico, algo que se percibe con mayor rotundidad en el interior, de tres naves (la mayor alcanza 100 m de longitud). Sus principales tesoros son: la sillería de coro, tallada en roble en 1522, de transición del Gótico al Renacimiento; las vidrieras de Arnaud de Moles (s. XVI), con especial atención al Santiago Peregrino situado en una de las capillas absidales; y el órgano barroco de Jean de Joyeuse (1694), el mayor de Francia de su época.

Además de la catedral hay otros monumentos dignos de atención: en la Place de la République, la Oficina de Turismo ocupa un edificio del s. XV, la Maison Fédel, con sus muros de entramado de madera relleno de ladrillos y voladizos; hacia la cabecera, la Prefectura ocupa el antiguo palacio episcopal, diseñado en estilo corintio por el arquitecto Le Blond (1770), que había trabajado en San Petesburgo; sobre la arbolada Place Salinis, al sur de la basílica, se eleva 40 m la torre de Armagnac, del s. XIV, que funcionó como prisión; y entre dicha plaza y el río fue concluida, en 1863, la monumental escalinata que salva un desnivel de 35 m, y en cuya plataforma intermedia fue colocada una gran estatua de D’Artagnan (1931), emblema urbano por antonomasia, mientras que en la inferior contemplamos la intervención del catalán Jaume Plensa (1992), titulada L’Observatoire du temps, con textos bíblicos sobre el diluvio puestos en relación con la gran inundación que padeció la ciudad en 1977.

Aún en la Haute Ville podemos pasear hasta el Ayuntamiento (1777), que incorpora un teatro a la italiana, y por la vecina alameda d’Étigny, con la estatua del ilustrado intendente y, en el extremo opuesto, el Palacio de Justicia (s. XIX). En esta zona también se sitúa el antiguo convento des Cordeliers o franciscano, en el que se pueden visitar un ala del claustro y la sala capitular, estando la iglesia ocupada por un restaurante. Por la salida del Camino desde la catedral, en la Rue Espagne se localiza la casa de Henri IV (escalera y patio del s. XVI), y poco después, en una plaza, el antiguo Hospital Saint-Jacques (1765).

El principal museo de la ciudad es el des Jacobins, instalado en el que fue convento dominico (s. XIV-XV), con colecciones de arqueología (galo-romana, cerámica precolombina, medieval) y etnografía gascona (trajes, utensilios, muebles, artesanía). La Maison de Gascogne, instalada en el mercado del grano decimonónico, alberga manifestaciones culturales y ferias. En 2016 ha sido inaugurado Memento, espacio para la creación contemporánea que ocupa un convento carmelita al lado de la Mairie. El convento mayor de la orden (s. XVII), vecino del anterior, es sede de la Biblioteca.

En cuanto a jardines y parques, el Camino entra por el de Couloumé, de cinco hectáreas y ribereño del Gers. Más clásico y florido, el Jardín Ortholan, a la francesa, data de principios del s. XX. Al otro lado de la vía férrea, el parque del Consejo Departamental es el que acoge más variedades botánicas.

Una segunda variante, más curiosa, tiene que ver con el ascenso hasta la catedral. El Camino recorre el Bv. Sadi Carnot hasta el siguiente puente, pero luego se introduce en las estrechas calles del casco medieval. No obstante, muchos no podrán resistir la tentación de proseguir al borde del río hasta encontrar la escalinata monumental, pues constituye un rito superar sus 374 escalones hasta la Place Salinis y saludar, de paso, a D’Artagnan.

Al llegar al borde del casco antiguo, en la Rue d’Etigny, con bastante tráfico a primera hora de la mañana, falla la señalización: no hay que seguir bajando a la izquierda, como parece indicarnos el sentido común, sino subir 45 m a la derecha para luego torcer a la izquierda por la Place de la Liberté y la Rue d’Embaques.

Cultura e Historia

En la colina que domina el valle del Gers tuvo asiento el castro de Elimberris, perteneciente a la tribu celtíbera de los auscii. Los romanos establecieron su colonia, titulada Augusta Auscorum, al borde del río y en una encrucijada viaria. A ella llegó la cristianización con la prédica de Sain-Taurin. Durante el Medievo queda definido el territorio de Gascuña, del que Auch fue su cabecera. El burgo murado se desarrolló a la sombra del castillo y alrededor de la catedral, sede arzobispal desde 879; el señorío de la mitra fue arrebatado por los Armagnac durante los s. X y XI, y ambos poderes lo compartirían desde el s. XII. A finales de la Edad Media, los Armagnac se rebelan contra el rey de Francia, y tras ser derrotados en Lectoure pierden sus posesiones. Con el Siglo de las Luces la ciudad se moderniza, en gran medida por obra y gracia del intendente Antoine Mégret d’Étigny, que ejecuta los principales edificios civiles, bulevares y paseos. La renovación urbana tuvo continuidad en el s. XIX impulsada por el prefecto Féart y el arzobispo Salinis; a este momento pertenece la monumental escalinata que del río asciende a la catedral, uno de los principales emblemas urbanos. La memoria de Auch ha quedado unida a la figura, encumbrada por Alejandro Dumas, del mosquetero D’Artagnan (1615-1673). En el presente la ciudad, modesta en relación a la mayoría de las capitales departamentales, encabeza la aglomeración Grand Auch Coeur de Gascogne, que agrupa 34 municipios y suma 40.000 habitantes.

Principales monumentos

Casco histórico, Catedral de Sainte-Marie (s. XV-XVII), Convento des Jacobins (s. XIV-XV), Torre d’Armagnac (s. XIV), Claustro des Cordeliers (s. XIV), Maison Fédel (s. XV), Casa de Henri IV (s. XVI), Iglesia y Colegio de los Jesuitas (s. XVII), Hospital de Saint-Jacques (s. XVIII), Hôtel de Ville y Teatro (s. XVIII), Prefectura del Gers (s. XVIII), Escalinata monumental (s. XIX), Halle (s. XIX), Museo des Jacobins, Centro Memoria (s. XX), Jardín Ortholan (s. XX).

Fotos de Auch

Catedral desde el albergue del presbytère, Auch
Escalinata monumental, Auch
Parc du Couloumé, Auch
Casa Medieval, Auch