Fernando Cristó...
Imagen de Fernando Cristóbal Otxandio

Kiwis, ovejas y jabalíes

Doce kiwis

Cuatro ovejas

Dos perros

Unas cuantas ovejas

Un marido

Y una hospitalera que atender.

La paisana ya tiene bastantes tareas

Da también conversación a algún peregrino despistado

Que descansa, al sol, en las escalinatas de su casa.

Y bueno, ¿para qué quiere más?

No se va a poner ahora

A cazar jabalíes 

- aunque falta ya hace

Con el destrozo que causan 

En los Manizales-.

El caso es que

Hay algo que sí le ronda

A la paisana de Lusío.

Mmmm....

No ha hecho nunca

El Camino de Santiago 

Y eso que pasa

Por delante de su casa.

¿No tiene ella

Alguna promesa cumplida que agradecer?

¿No tiene algún error del pasado

Que le ronronea la conciencia?

¿No tiene, acaso,

Ganas de pasar a saludar a su cuñada de Portomarin?

Ay, pero

¿Cómo va a dejar sus probeciños kiwis sin podar?

¿A sus ovejas sin sacar a pastar?

- con lo tontas que son -

¿ Es que acaso puede dejar solo a su marido?¿a las gallinas?¿ ... o a " su" hospitalera?

En fin

Tampoco es que se les vea

A los peregrinos 

Especialmente redimidos, bendecidos

O con otras santificaciones 

... quizá esta primavera se anime

A emprender la marcha.

Son solo de cinco a diez días 

Tampoco 

Tampoco

Se va a matar andando.

Aprovechará a confesarse en Samos

Y a rezar a la virgen

en O Pedrouzo.

¿Llegar a Santiago?

¡Dios dirá!

De todo le han contado los peregrinos que han charlado con ella

Junto a la máquina de Coca.Cola pegada a su casa .

Mmm... quizá entonces esta primavera entonces sí 

Pero vaya, ahora mismo, hoy

Tiene que acabar 

De poder los Kiwis

Que estamos en luna menguante 

Y si no hay que esperar hasta Febrero.

Le duele un poco el brazo y el cuello

Pero hay que acabar la faena.

A la paisana, en realidad, le gustan tanto sus tareas

Quiere tanto su pequeño mundo

Que se iría a Santiago 

Solo por echarlo de menos

Y le palpitara el corazón 

Al volver

Con sus gallinas

Sus ovejas

Su marido

Su hospitalera 

Sus jabalíes 

Y ¡claro!

Los kiwis.

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Blenques
Imagen de Blenques

Poeta. ¿Al final la pobreciña irá o no irá?

Fernando Cristó...
Imagen de Fernando Cristóbal Otxandio

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No creo que vaya ... la gente del campo está muy atada a tareas que no se pueden dejar de lado (animales...), que es una de los aspectos que quería reflejar en el texto. Por un momento pensé que la Xunta de Galicia les podía poner una persona por una semana una vez en la vida para esta peregrinación: toda la vida viendo peregrinos y sin poder lanzarse a la aventura... o algún tipo de campaña de sensibilización... pero, bueno, no era mi pretensión escribir algo reivindicativo, y además, imagínate el lío burocratico/político para poner en marcha algo así (no estamos en los "desprendidos" años ochenta de la socialdemocracia).

En fin, desde la orilla del Camino vemos siempre innumerables "paisanos" con sus vidas rozando las nuestras,  y yo creo que me dan ellos más envidia a mí que la que yo pueda darles wink

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Navigator
Imagen de Navigator

Ésa señora lleva años con lo de la máquina de la bebida, yo la conocí en 2019,  y se saca unas perras por la bebida y algo de comida que vende, pues el magnífico albergue Casa Forte Lusio no tiene nada. 

Fernando Cristó...
Imagen de Fernando Cristóbal Otxandio

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La máquina de Coca.cola lleva años sin funcionar: era muy cara y le vendieron una de 2a mano que no chutó mucho tiempo, y ahora es un armatoste que ni siquiera vienen a llevarsela. La mujer esperaba sacarse unos dinerillos, pero vaya! El business no fue para tanto. Esto me lo contaba la paisana mientras yo tomaba un tímido sol de invierno en las escalinatas de la casa. 

Lo que me encantaba de ella era la combinación de alegría, paz y osadía con que se lanzaba a sus tareas tan dispares: ¿Qué era para ella más importante, las ovejas o los Kiwis, los jabalíes o la máquina de Coca.cola, su marido o la hospitalera? Su dulce acento galego suavizaiba las aristas de su mundo hasta hacerlo parecer armónico.

En cuanto al albergue, sí,  es magnífico,  todo un descubrimiento,  ahí escondidito, y fuera de las etapas convencionales.

Hoy me he puesto a charlar con un chico que trabajaba en un cultivo que yo no reconocía:  "frambuesa!" y me ha contado cómo empezó a interactuar con los peregrinos que pasaban a su vera. Estos cogían algunos frutos a su alcance y les dejaban algunas monedas sueltas. Así que su familia empezó a ofrecer pequeños boles de frambuesas a un euro, y la cosa funcionó. Luego se animaron a hacer un licor de la misma fruta, y también funcionó... y todo esto me lo contaba el chico con esa discreción y suavidad típica de esta tierra... " bienaventurados los mansos, porque ellos heredarán la tierra"...

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Indi
Imagen de Indi

"Quiere tanto su pequeño mundo

Que se iría a Santiago

Solo por echarlo de menos 

Y le palpitara el corazón 

Al volver"

Ahí creo que lo clavas, Fernando.