Ojo: A los peregrinos cuya experiencia se limita al Camino Francés les puede sorprender esta primera etapa que, sin ser ni mucho menos la más dura, ya da un serio aviso de que el Camino Primitivo no es ningún paseo. Hay quienes llegan a Grado molidos. Los peregrinos acostumbrados a las caminatas por montaña no tendrán problemas.
La etapa se puede dividir pernoctando en el albergue de Escamplero. Ideal para aquellos que visiten Oviedo por la mañana.
Para salir de Oviedo debemos seguir con atención la vieiras de bronce; desde la catedral cada una nos lleva a la siguiente. Y si nos extraviamos preguntamos por el barrio de La Florida.
El primer bar de la etapa está en Lloriana (a pie de carretera), y el siguiente en Escamplero (miércoles cerrado). Más adelante otro en Premoño, y varios en Peñaflor.
El albergue municipal de Grado se encuentra a 3,4 km de la localidad, en la parroquia de San Juan de Villapañada. Allí no hay servicios, pero el albergue cuenta con una moderna máquina expendedora de bebidas, ensaladas, cereales, chocolate, y además la nevera está bien surtida (a precio de tienda) gracias a la gentileza del hospitalero.
El albergue de San Juan de Villapañada se encuentra a 800 metros del camino, a media subida hacia el Fresno; el desvío está perfectamente señalizado.
Cuando el albergue de San Juan de Villapañada se llena los peregrinos deben seguir hasta el albergue de Cabruñana, que se encuentra a 3,6 km, también fuera del camino oficial.
De camino a Puerma
Oviedo. Numerosos peregrinos medievales se desviaban a Oviedo, desde León, para visitar la catedral de San Salvador, el monumento más importante de la ciudad, y sus reliquias. Hacían bueno el antiguo refrán que dice: "Quien va a Compostela y no va al Salvador, honra al criado y deja al Señor". La catedral (siglos XII-XIV), de base gótica, tiene una sola torre y tres portadas, una por cada nave. En su interior se venera la imagen románica de San Salvador (siglo XII). La Cámara Santa guarda importantes tesoros y reliquias sagradas, como la Arca Santa y el Santo Sudario. La capital de Asturias centra en su casco medieval, en parte peatonal, la mayor parte de su atractivo turístico. Por otra parte, en el Teatro Campoamor, se celebra anualmente la ceremonia de entrega de los prestigiosos premios Príncipe de Asturias.
De Oviedo a Lloriana. Iniciamos nuestra apasionante aventura delante de la catedral de San Salvador. La salida de la capital asturiana es un poco tediosa por larga. Vamos siguiendo, con alguna dificultad, las vieiras de bronce colocadas en el suelo, cada una de las cuales nos lleva a la siguiente. Así, tomamos a mano derecha las calles San Juan y La Luna, y por la izquierda la calle Covadonga que se prolonga en las calles Melquiades Álvarez e Independencia. Desembocamos en la avenida del Cantábrico (N-634), que seguimos unos pocos metros por la izquierda para cruzarla por un paso de peatones. Proseguimos en la misma dirección por las calles Teniente Coronel Teijeiro y Aragañosa, delante del bar "El choque" doblamos a la derecha para cruzar la línea del FEVE por una pasarela peatonal, y continuamos por las calles Alfonso I el Católico y Gozón. Ya en el barrio de La Florida, de nueva construcción, tomamos primero una calle a la derecha y otra a la izquierda para salir a una enorme rotonda. Desde ésta seguimos la calle de la derecha y ya salimos de la ciudad junto al parque "Camino de Santiago". Por una carretera local subimos a la primera aldea rural, San Lázaro de Paniceres, y por distintos caminos de tierra y asfalto, con desniveles continuos, a través del monte Naranco, llegamos a la solitaria capilla de la Virgen del Carmen, en Llampaxuga. Luego proseguimos por una pista en bajada, a través de un bosque de eucaliptos, hasta superar el reguero de la Huerta y llegar en subida a Lloriana.
De Lloriana a Escamplero. Desde Lloriana bajamos para tomar a la derecha la carretera AS-232, salvando el río Nora por el medieval Puente Gallegos en paralelo a la carretera. Por ésta cruzamos la población de Gallegos y a la salida tomamos a la derecha un camino que nos introduce en un precioso bosque de castaños y robles. Al inicio avanzamos en ligera bajada pero pronto empieza el ascenso, que después de un giro a la izquierda se convierte en un duro repecho hasta desembocar en Escamplero, localidad que cuenta con un bar-restaurante (miércoles cerrado) y un albergue de peregrinos.
De Escamplero a Premoño. Salimos de Escamplero por la carretera a Avilés, dejamos a mano izquierda el albergue de peregrinos y poco después tomamos un camino a la izquierda que ataja una curva de la carretera. Regresamos a ésta y la altura de la capilla de Fátima volvemos a dejarla para bajar al bucólico y solitario valle del Andallón. Lo cruzamos y después de salvar el río Andallón seguimos a la derecha una carretera hasta Premoño (hay un bar), donde está la capilla de Santa Ana, único vestigio de un antiguo hospital de peregrinos.
De Premoño a Peñaflor. Salimos de Premoño por carretera y en seguida nos desviamos a mano derecha por un sendero boscoso. Más adelante salimos a la carretera que por la derecha nos lleva a Paladín. Continuando por ésta, y superado el río Soto, en Puerma, tomamos a la izquierda un sendero que avanza junto al río Nalón (el más largo y caudaloso de Asturias), y que desemboca en la carretera AS-234, que ya seguimos hasta llegar al puente sobre el río Nalón. Lo cruzamos y por la derecha ya llegamos a la bonita aldea de Peñaflor, la cual cruzamos por una de sus calles dejando la carretera a mano izquierda.
Peñaflor. El puente sobre río Nalón data de inicios del siglo XII, donde existió en uno de sus márgenes un hospital de peregrinos. El puente ha sido remodelado en numerosas ocasiones a los largo de su historia; aun así conserva su estructura original.
De Peñaflor a Grado. A la salida cruzamos por un túnel la línea del ferrocarril de vía estrecha (FEVE) y proseguimos por una pista llana entre huertos y tierras de labranza. Ya vemos la ciudad de Grado al fondo y llegamos en un santiamén. Cruzamos a nivel la vía del tren para entrar en Grado, capital del concejo y localidad que cuenta con todos los servicios.
Grado. Su monumento más relevante es la capilla de Los Dolores. Fue ordenada construir por el marqués de Valdecarzana, a inicios del siglo XVIII, como panteón funerario. Es una elegante y vistosa edificación de estilo barroco, de traza austera pero con una rica ornamentación interior.
De Grado a San Juan de Villapañada. Cruzamos Grado por la carretera hasta que, pasada una gasolinera, tomamos una calle a mano izquierda que se prolonga en una pista de cemento en fuerte ascenso. La pendiente se suaviza progresivamente. Cruzamos por un puente un vial de acceso a la autovía A-63, el talud de la cual queda justo a nuestra izquierda. Después de otro fuerte ascenso por una pista de asfalto alcanzamos el cruce (bien señalizado) de acceso a San Juan de Villapañada; a la derecha, a 800 metros, se encuentra dicha parroquia (sin ningún servicio) y el albergue de peregrinos, mientras que si queremos continuar el camino debemos seguir la subida de frente. Si nos alojamos en el albergue de San Juan de Villapañada al día siguiente debemos retroceder hasta este cruce para retomar el camino.