Aunque no hay ninguna subida relevante, hoy la etapa es un continuo subir y bajar, aún más a partir de Melide, para salvar los numerosos arroyos que corren transversales a nuestra marcha.
No hay problemas de abastecimiento; cada pocos kilómetros disponemos de servicios de restauración.
Entre Casanova y Leboreiro entramos en la última provincia del camino: A Coruña.
A mitad de etapa pasamos por la ciudad de Melide; no dejen de probar el excelente pulpo a la gallega, acompañado del genuino ribeiro, que sirven en la archiconocida pulpería Ezequiel.
Por si después del pulpo y del ribeiro no les apetece seguir caminando, Melide cuenta con un magnífico albergue de la Xunta, completamente rehabilitado en el año 2010. Tiene mucha capacidad, pero en temporada alta suele llenarse pronto.
En Melide confluyen el Camino Francés y el Camino Primitivo.
2,8 km antes de Arzúa pasamos por Ribadixo da Baixo; bucólico conjunto formado por el río Iso, el puente medieval, y el antiguo hospital medieval de peregrinos ahora rehabilitado como albergue por la Xunta. Una opción a considerar.
El albergue de la Xunta en Arzúa tiene escasa capacidad y se llena muy pronto. La ciudad cuenta con numerosos albergues privados, mejor acondicionados, pero, por supuesto, bastante más caros.
En Arzúa confluyen el Camino Francés y el Camino del Norte.
De camino a Ribadixo da Baixo
De Palas de Rei a Leboreiro. Cruzamos la nacional y tomamos un camino en la parte baja del pueblo. Más adelante volvemos a cruzar la nacional.
3,2 San Xulián. Bonita parroquia con una iglesia románica del siglo XII. Poco después cruzamos el río Pambre y ascendemos por una preciosa corredoira.
2,4 Casanova. Continuamos por caminos rurales. A medio kilómetro de Leboreiro pasamos por la parroquia de O Coto, ya en la provincia de A Coruña.
3,6 Leboreiro
.
Leboreiro. Bonita aldea de aspecto medieval. Destacan la iglesia románica de Santa María (siglo XIII) y, enfrente, un curioso y primitivo granero. En el siglo XII había existido un hospital de peregrinos fundado por la familia Ulloa.
De Leboreiro a Melide. Cruzamos el río Seco por un bonito puente de origen medieval. Continuamos recto por una pista de tierra, atravesamos un polígono industrial y entramos en Furelos por el Ponte Velha, otro precioso puente medieval de cuatro arcos. Sólo nos queda una corta subida para acceder al núcleo urbano de Melide.
Melide. Aquí confluye el Camino Primitivo, que viene de Oviedo, con el Camino Francés. El cruceiro que hay junto a la capilla de San Roque (siglo XIV) es uno de los más antiguos de Galicia. En la iglesia parroquial de San Pedro, que pertenecía al monasterio de Sancti Spiritus (siglo XIV), hay unas interesantes pinturas medievales que representan a Santiago en su versión más guerrera. A la salida de la ciudad, siguiendo el camino, pasamos junto a la iglesia románica de Santa María (siglo XII), con valiosas pinturas murales del siglo XV. Por otra parte, es casi una obligación de peregrino no dejar pasar la oportunidad de degustar el excelente pulpo a la gallega, acompañado del genuino ribeiro, que sirven en la popular pulpería Ezequiel.
De Melide a Boente. Cruzamos la nacional N-547, tomamos la carretera en dirección a San Martiño y, poco después, a la altura de la iglesia románica de Santa María (siglo XII), giramos a la derecha. Avanzamos a través de espesos bosques de robles, pinos y eucaliptos, con una sucesión de subidas y bajadas.
De Boente a Ribadixo da Baixo. Sigue el camino como un tobogán, arriba y abajo, para salvar los ríos y arroyos que corren perpendiculares al camino. Cruzamos dos veces la misma nacional N-547, pasamos por la parroquia de Castañeda, cruzamos una vez más la nacional y, poco después, bajamos al precioso valle del río Iso.
Ribadixo da Baixo. El bucólico conjunto que conforman el río Iso, el puente medieval y el albergue, invita a los caminantes a tomarse un descanso. El albergue, justo pasado el puente, es un antiguo hospital del siglo XV rehabilitado.
De Ribadixo da Baixo a Arzúa. En poco más de media hora subimos a Arzúa, salvando la nacional N-547 por un túnel.
Arzúa. Aquí confluyen el Camino del Norte, que viene de Irun, y el Camino Francés. En el núcleo antiguo se encuentra el convento de la Magdalena (siglo XIV), antigua hospedería de peregrinos, hoy en ruinas. Cerca se halla la moderna iglesia parroquial, bajo la advocación de Santiago.