La Xunta de Galicia se manifiesta en favor de los peregrinos en Vigo

Es bien sabido lo que pasa con el Camino de Santiago, en este caso con las dos entradas del Camino Portugués de la Costa y su salida, en Vigo, y lo podemos resumir en una palabra: el caos. ¿A qué se debe este desconcierto, el cual provoca que todos los días, sin excepción, algunos peregrinos deambulen como patos mareados por las calles de la ciudad? Pues bien, en primer lugar a la falta de señalización en el casco urbano, y en segundo, a que estos peregrinos desorientados no consideran oportuno utilizar tracks como los de la app Gronze Maps, que resolverían sus problemas.

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Señal del Camino en un escaparate de la Praza de Compostela en Vigo.
Señal del Camino en un escaparate de la Praza de Compostela en Vigo.

Entonces, ¿quién es el responsable de la carencia de señalización, caso único en las ciudades del Camino? Pues no es necesario indagar mucho: se trata de una decisión política y consciente del alcalde de Vigo, Sr. Abel Caballero (del PSOE), que en su permanente guerra con la Xunta de Galicia (del PP) ha convertido este asunto —evidentemente un error que tiene consecuencias fatales para la imagen de la ciudad— en otro caballo de batalla para la tensión vindicatoria sin fin en la que se encuentra instalado y, al parecer, la ciudadanía a gusto (nos maltratan, todos nuestros males son culpa de la Xunta, donde otros dicen Bruselas o los inmigrantes, viene siendo parecido). Tanto es así que el Sr. Caballero ha llegado a afirmar, no una sino varias veces, que a él el Camino de Santiago le importa un bledo, porque las archifamosas luces de Navidad de Vigo, que relumbran más que el sol, causan envidia malsana en New York y se contemplan con nitidez desde la Estación Espacial Internacional, proporcionan a la ciudad más visitantes que a Santiago un año Xacobeo completo.

Para paliar el desbarajuste de la señalización, asunto que a los extranjeros no les entra en la cabeza por más que se lo intentemos explicar —los nacionales, conocedores del panorama político del país, lo podemos entender e interpretar mejor—, algunos negocios de la ciudad, de todo tipo, han dispuesto pegatinas y carteles en sus escaparates, pero el sistema, por insólito y de apariencia comercial, no ha funcionado bien.

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Ribeira do Berbés; en primer plano el albergue público de peregrinos de Vigo.
Ribeira do Berbés; en primer plano el albergue público de peregrinos de Vigo.

Y dicho lo anterior, que ya es viejuno y harto conocido, ahora viene la noticia. Resulta que el pasado domingo, 21 de junio, la Delegación de la Xunta de Galicia en Vigo organizó una marcha, entre la sede de dicho organismo administrativo y Redondela (15,4 km), para reclamar la señalización del Camino. Ana Ortiz, la delegada de la Xunta, se quejó de la negativa del alcalde a balizar la ciudad, sea por su cuenta o, sin costes, con el modelo implementado por Turismo de Galicia, perfectamente reconocible, y también de la promesa incumplida de que lo aceptaría, hecha hace dos años ante el presidente de la Xunta.

Por surrealista que parezca, y más propio de una chanza de película de Torrente, el poder autonómico se manifiesta contra el poder municipal para que los peregrinos, quédense a cuadros, no se pierdan en Vigo. Esta manifestación, por más que haya sido titulada como “andaina reivindicativa”, ha sido una iniciativa institucional y tenido un acusado carácter político, no asociativo o empresarial, estando encabezada por la Delegada del Gobierno, el Director Xeral de Turismo y el Comisario del Xacobeo 2027. Tales para cuales, y más munición para el alcalde de las luces (no del Siglo de las Luces, eso no).

En fin, el Camino es generador de mucha literatura, por lo común barata, y también de episodios de opereta bufa, entre los cuales el culebrón de Vigo tiene todas las papeletas para obtener el gran premio Miguel Gila.

Periodista especializado en el Camino de Santiago e historiador

Comentarios
David Rod
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NO veo que esto sea un tema tan importante, preguntando se llega a roma y Vigo no es tan grande como para perderse. saludos
Indi
Imagen de Indi
Eso es porque nadie le ha ofrecido todavía una comisión. Parece que no sepamos a estas alturas cómo funciona este país.