Preparativos, información, contratiempos, foro...
Saludos,
Hace tiempo que leo quejas de peregrinos sobre albergues cerrados, que no cumplen las expectativas o las normas, y sobre otros aspectos del Camino que no han salido como se esperaba. Se me vienen a la cabeza algunas consideraciones que me gustaría compartir.
Todos los peregrinos solemos informarnos más o menos, desde el que lo lleva todo absolutamente previsto y reservado hasta el que le gusta que el Camino lo sorprenda.
Cuando visitamos ésta u otras webs para informarnos sobre el Camino, debemos tener en cuenta que todo lo que aquí se expone sale de la mejor voluntad y de los datos más actualizados que tienen los administradores y todos los que colaboran. Pero el contenido de las webs no es como un folleto de viajes, que tiene capacidad contractual y que podemos demandar si nos sentimos engañados.
Existen los imprevistos, los accidentes, los cambios de personal o de gestores y lo que aparecía en la web de una manera ya es de otra. En ese caso podemos y debemos quejarnos, empezando por el albergue o de quien dependa y siguiendo por los foros, principalmente en los comentarios de los albergues, que es algo que permanece y no se va quedando atrasado como los comentarios.
De todas formas, me da por pensar en las quejas que tendrían los peregrinos de los años 80, esos que vemos acostados en el suelo de las pallozas en el último artículo de Pombo, y compararlas con las nuestras. Es un buen ejercicio para valorar lo que tenemos.
Ultreia
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Buena reflexión, Miliario.
El peregrino actual se ha acomodado y esto queda reflejado en algo que dice un hospitalero que conozco: "antes, al llegar al albergue, el peregrino preguntaba '¿hay agua caliente? '. Ahora, la pregunta es '¿hay wifi?'
Y nótese que, a su vez, quienes hace años preguntaban si había agua caliente, ya eran más cómodos que quienes, antes que ellos, se conformaban con tener agua-aseo, techo y cama.
Saludos.
O no valorarlo, pues antiguamente la gente, a nivel global, era mucho más solidaria, menos individualista, más empática y de trato más agradable al disponer de menos medios. Para botón un ejemplo: en éste 2019, mes de abril, en el albergue municipal de Mérida una alemana de veintipocos años se negó a ceder una litera a un peregrino de más de 90 años y se montó la mundial, quería pegar al señor mayor y todo. Ojalá volviera el espíritu de antaño, yo lo cambiaría encantado.