¿Merece (tanto) la pena la llegada a Compostela?
Hola a todos.
He llegado ya tres veces al Obradoiro, las tres con sus correspondientes compostelas. Conste esto para contextualizar la duda que figura en el título y que intentaré desarrollar a continuación.
Ya en mi primer Camino, cuando tan sólo me quedaban dos etapas para llegar a Santiago, un médico gallego caminante habitual, bastante descreído de la parafernalia eclesial, estuvo a punto de convencerme de que no valía la pena recoger la Compostela. Aun así, pese a mis dudas, hice paciente y larga cola en la Oficina del Peregrino (en su antigua ubicación de la Casa del Deán en la Rúa do Vilar) y la conseguí. En las restantes ocasiones, he seguido también ese ritual, bien para dejar ahora constancia de que había salido (años ha) desde Roncesvalles, con sus correspondiente cuantificación (a ojo de buen Google) de los kilómetros recorridos, o bien por la ilusión de mi hija. Pero, a pesar de ello, creo que la obtención de la compostela no tiene tanta significación ni tanto valor como los que le solemos atribuir.
Pero mis dudas vienen sobre todo por otro lado.
Y es que, cuando uno ha venido recorriendo el Camino, coincidiendo con peregrinos, estableciendo lazos, compartiendo alojamiento, comida y experiencias, casi siempre (exceptuando el Francés post Sarria) siendo pocos y perfectamente identificables como caminantes, la llegada a Compostela, si bien es la culminación del Camino, deja un cierto regusto a frustración. Quiero decir: uno se da cuenta en ese momento que lo que realmente ha valido la pena, sobre todo lo demás, es lo vivido durante el peregrinaje. Uno llega a Santiago, pero quisiera no hacerlo, no llegar, sino seguir indefinidamente en el Camino anteriormente recorrido.
Porque a la llegada nos encontramos en una gran ciudad en la que nos diluimos entre los turistas y los lugareños, nos perdemos de vista y nos separamos de los compañeros: nos sentimos (paradójicamente) unos extraños allí, perdidos entre la masa.
No seguimos tampoco ya las rutinas de fin de etapa que hemos interiorizado y acabado disfrutando. Está, además, la falta de autenticidad que uno detecta en las multitudinarias ceremonias de la Catedral, en claro contraste con, por ejemplo, la misa del peregrino de la parroquia de O Cebreiro.
Únase a todo esto la creciente y comprensible animadversión que muestran los habitantes de Santiago hacia los peregrinos jaraneros multitudinarios.
La llegada a Compostela no es, así, sólo la llegada a la meta: es entonces cuando nos damos cuenta de que es el fin, la terminación, del Camino.
En fin, parece difícil sentirse en Compostela como en el Camino. Y eso es lo que alimenta mis dudas.
¿Cómo lo veis vosotros?
Un saludo a todos.
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Una cosa es llegar a Santiago
Otra , muy diferente , es recoger el "papelito" , la Compostela .
Buen camino !
Pues a mi me gusta. A pesar de todo lo que pueda echarsele en cara al circo en que se ha convertido, me encanta llegar. A Santiago, claro. Porque si hago el Camino de Santiago, quiero llegar allí. Y si no llego, pues es otra cosa. Al loro! Es el Camino, que no es moco de pavo. Pero no de Santiago. Que tampoco pasaría nada si no se llega. Y menos si, aunque no sea de Santiago, se ha hecho el Camino... No sé si me explico. Si vale la pena, no lo sé. Pero sé que a mi me gusta. Y también me gusta recoger el diploma. No porque sienta que se trata de una recompensa , sino porque me apetece llevarme ese recuerdo, por friki que pueda ser, en lugar de un imán para la nevera, que no voy a calificar. Eso si, por mucho que me guste mi aversión por las colas es muy superior a la satisfacción de conseguirla, por tanto nunca he dedicado más de unos minutos a la espera. Saludos.
Si, hay que diferenciar. Yo recojo la Compostela porque ahora ( cuando yo he ido ) ha sido un trámite de minutos... Si tuviese que hacer cola de media hora, no la recogería.
Compostela es una ciudad preciosa, pero acoge mal al peregrino.
Pero es distinto llegar a Compostela que abrazar a Santiago. Creo que merece la pena lo primero por lo segundo.
Y es que si peregrinamos a Santiago es para abrazar a Santiago, Si peregrinamos al Salvador tenemos que rezar bajo esa imagen venerada en Oviedo. Si peregrinamos a Santo Toribio es para adorar el Lignum Crucis. Si peregrinamos a Covadonga es para rezar a la Santina.
El camino, los caminos, tienen más sentido cuando tienen un objetivo.
Cuando llevas ya varias "Compostelas", en general pasas de pillar más , pero la primera es la primera, nunca trataría de convencer a un primerizo para que no la sacara,me parece Mal la forma de actuar del señor que casi te la lia en tu primer camino.
Yo si hago grupo y mis amigos peregrinos van, les acompaño y voy, pero por ellos, si voy solo, voy si es rápido ,llegar y ya, sino paso olímpicamente.
Para mí lo más importante es el trayecto no el llegar, el llegar mola pero mola más todo ese trayecto, por eso me gustan los caminos enteros ,para vivirlos y si son cortos pues que no lleguen a santiago ,así queda esa sensacion de irte como si fuera el primer día de peregrinación.
Yo ya he ido muchas veces, no me importa volver, pero no me interesa volver, solo iré a santiago si me "cuadra".
Por ponerte un ejemplo, yo mañana llego a Ferrol, ese es mi fin, nostalgia de Santiago, ninguna y menos ahora que habrá miles de peregrinos.
Saludos y buen camino.
Llegar a Santiago es una hazaña venerable.
Nos enfrentaremos a muchas tentaciones, obstáculos y barreras en el camino.
Retos, algunos más difíciles que subir los Pirineos, o Puerto del Palo, o Hospitales, o Labruja, o... son los últimos 100 km.
A partir de ahí, quien llegue es un ganador y merece el mejor trofeo que puede existir: la satisfacción interna personal y la libertad de elección de lo que quieras: abrazar Santi, participar de la misa del Peregrino, tomar la Compostela, una mariscada, un chuletón, nada...todo!
Triste stas post coitum... Sí, el legendario bajón a la llegada a Compostela, el final del camino, sacabó y pa casa, vuelta a las rutinas tras gozar un tiempo de plenitud, despedirte de personas que te han tocado el corazón y a las que posiblemente, más allá de los buenos propósitos, no volverás a ver en tu vida.... Es ambivalente, sí, y una noria emocional. Pero el dotar de un fin, de un propósito, es lo que distingue un peregrinaje de un Trek; aunque estés el mismo tiempo caminando, no es lo mismo ir -y llegar- a Santiago que marcarte un Albacete-Leganés, por decir algo, por más ganas que tengas de conocer Leganés. El ir a ver al Santo -o a la Virgen - dota de sentido la ruta.
Sobre las compostelas nada que decir, cada cual sabrá o debería saber qué, por qué y para qué lo hace, aunque a veces se observa cierto fetichismo enfermizo por que te reconozcan lo que has hecho, cuando los actos gratuitos no necesitan justificación.
Bravo Xavi!
😘
estoy con el médico es más yo creo que hace mas de una decada que no paso por la oficina donde la dan. No obstante yo lo que siempre valore fue la credencial, cuando hice mi primer camino se llamaba credencial de paso y ni siquiera fui a buscar la compostela, porque fui a tan aventura que ni sabia que existía... obviamente en esa epoca ni redes sociales, ni leches... Sobre ciudad grande.. asi es una vez pisas obradoiro al momento pasas a ser turista,
Si uno está peregrinando a Santiago debe llegar a Santiago, encuentre en el Camino lo que encuentre, haga frío o calor, vaya solo o entre multitudes, recoja la Compostela o no la recoja, pero llegue allí para encontrar lo que fue a buscar, cumplir lo que fue a cumplir, obtener su indulgencia, rezar u orar en la cripta, abrazar al apóstol, asistir a misa, o no hacer ninguna de estas cosas pero sentir haber cumplido con aquello que se propuso y sufrir cierta transformación personal que le ayude a conducirse en la vida de forma orgánica consigo mismo, con los demás y con el medio que le rodea.
Otra cosa es no ser peregrino, por no tener como destino el lugar Santo del que se trate, y dedicarse a utilizar la infraestructura destinada a ellos en provecho propio, gozando de los beneficios personales y espirituales que el propio Camino concede, que es lo que realmente la mayoría buscamos o deseamos obtener una vez adquirimos bagaje y experiencia, para lo cual ya no es necesario llegar a Santiago, ni a Galicia siquiera, pues sabemos que la esencia del Camino, eso que nos engancha y transforma, ya no se encuentra allí, no al menos fuera del invierno.
O Cebreiro me parece un lugar perfecto para culminar, reúne todo aquello que nos completa: es un lugar icónico al que llegamos tras un esfuerzo importante; podemos abrazar a Fray Paco Castro y llenarnos de su presencia y sus palabras; orar ante la tumba de D. Elías, que si no es Santo para la iglesia, para muchos sí lo es; llenarnos del silencio del templo de Santa María, testigo de milagros pasados y presentes; despedirnos de nuestros compañeros de Camino en mayor intimidad y comunión que en Compostela; meditar frente a la última puesta de sol y llenarnos del último amanecer con Galicia a nuestros pies antes de partir hacia nuestros hogares.
Sí, hay otros lugares en los Caminos donde podemos sentirnos plenos, quizá más, a día de hoy, que llegando a Compostela.
Me gustó mucho esta reflexión tuya, Indi. Coincide, creo, con la idea que yo quería expresar por aquí. Pero mejor expresada por ti. Muchas gracias.
Llegar a Santiago es muy emocionante y la ciudad me encanta. Lo que pasa es que los últimos días o últimos kms llegando a Santiago el ambiente cambia tanto, hay tanta gente... Que para mi (a estas alturas) me quita un poco la ilusión. Soy consciente que caminando en temporada alta es lo que hay, yo soy parte de esa "gente"...
La última vez (2022) que llegué me encontré una cursa montada que empezaba o finalizaba justo en la plaza, estaba llena de paneles, organizadores, coches, gentío... Fue un shock muy muy fuerte... Me "robaron" ese momento de llegada (quizás sueno egoísta). Ya por la tarde-noche nos pudimos acercar a la plaza con más tranquilidad y acudimos a la misa.
Sin embargo mi último Camino fue el Primitivo y me quedé en Melide pero pasados unos días tenía que ir (en tren) a Santiago para coger el avión. Llegué prontísimo a la ciudad, me acerqué a la plaza poco antes de las 8AM prácticamente vacía y en silencio. Tocaron las campanas y a mi me llenó muchísimo ese momento. Y no llegué caminando pero... Cosas del Camino y de esa bendita plaza.
Hola a tod@s. Buen tema este. En cuanto a llegar a Santiago, es como con los pies, cada uno es un mundo y no voy a ser yo quién ponga en solfa una manera u otra, pero…….hay algunas cuestiones a considerar desde mi punto de vista, personal e intransferible.
Como muy bien apunta Indi, a Santiago hay que llegar, por lo civil o por lo criminal, pero hay que llegar, bien es cierto que siempre hay circunstancias que podrían evitar llegar al Obradoiro y en la mente de todos está algunas, lesiones (eso de que sin dolor no hay gloria, es un sin sentido), cuestiones laborales, poco tiempo y un largo etc.
Personalmente, en los diferentes Caminos realizados, solo dos veces no pude llegar, la primera, por una caída en Aldea del Obispo, en el Camino de Torres, y la segunda, bien reciente, en el año 2.023, en la Virgen del Camino, por pisar mal en una rodada de tractor (esto es lo que tiene no ir por el Camino oficial, je je). Como uno que yo me se dice, es evidente que tus relaciones con la Iglesia nunca fueron las mejores, Aldea del Obispo y la Virgen del Camino, blanco y en botella….
Los inconvenientes de llegar, entre los que se encuentra el mes de llegada, como le ocurre a Cristineta, ya hace tiempo que dejó de ser un problema para mi, pues adelanto mucho la llegada, salgo en Invierno o principios de Primavera, y es difícil encontrarse esas “manifestaciones” perfectamente olvidables.
Yo si voy a por la Compostela, llevo muchos años haciendo el “Vicariae pro” pertinente y se lo regalo o bien a familiares, allegados, amigos en el amplio sentido de la palabra y un corto etc. Eso si, como apunta primitivos, la Credencial no se la regalo a nadie, está en la Carpeta correspondiente, junto a la primera, la del 2.006, que les marca el camino.
Yo no me muevo por cuestiones religiosas, me muevo por homenajes o últimamente, por objetivos, y los objetivos, las motivaciones que mueven a estos, son los que me mantienen haciendo Caminos, últimamente uno por año, los años son los que son y hay que ser consciente de que ni entrenamos para ninguna Olimpiada, ni vamos a ser lo “más de lo más” por un quítame allá otro Camino, cuando el ocho está más cercano que el siete, o tomas medidas o las toman por ti.
Es evidente que la mayoría de la gente quiere la Compostela por motivos varios, pero más evidente aún, es la de aquella persona que la quiere para ponerle el marco correspondiente y lucirla en la Sala de estar y aunque es muy probable que la consiguiera caminando desde Sarria, bien es cierto que otra mayoría amplia, te dirá que lo hicieron desde Roncesvalles. Se buen@ y no le preguntes donde está Navarrete que l@ pones en un aprieto.
Yo solo me emocioné al llegar al Obradoiro la primera vez, estaba todo muy reciente, y hay que considerarlo normal, ahora…, pues ni entro en la Catedral, me pongo de espaldas al Ayuntamiento, veo a Santi allá arriba, y le digo que me de fuerzas para volver. Él y yo ya nos entendemos.
Bo Camiño.
No me creo que haya alguien que ponga marco a la Compostela y la ponga en la sala de estar

… que concepto tan moderno de la decoracion… alguna vez lo viste o hablas de oidas ?
Así es, yo solo me emocioné la primera vez, y también la única vez que lo hice desde casa, son las 2 peregrinaciones más importantes, las demás tiene su importancia, poca para mí.
Saludos
Hola a tod@s. Hola Shakespeare. Pues lo vi, y no una sola vez. Por mi profesión, era habitual tener que ir a casa de mis clientes, y bueno, pues como a todos los invitados o visitantes, se los pasa a la Sala de Estar, y como comprenderás, una Compostela en un marco, a un peregrino como yo, le salta a la vista y claro, la pregunta o preguntas eran inevitables y las contestaciones variopintas, mentiras incluidas, y para recordar.
Como te decía, ni una ni dos ni tres veces fui testigo de esa circunstancia y si el o la "paisan@", era de echar por fuera, pues los pillas en sus mentiras. Para mi, nada nuevo.
Bo Camiño-
Edito para complementar mi comentario. No sabría decir las veces que fui testigo de lo comentado, pero si recuerdo dos en concreto, por ser muy parecidas, con contestaciones disparatadas, en concreto habían salido de Sarria y me dijeron Roncesvalles(queda mucho más "bonito") y en el tiempo que les llevo, uno 15 días y otro doce. Uno de ellos al decirle que estaba equivocado (no quise decirle que estaba mintiendo, me dio un poco de apuro),me reconoció que bueno...salió de Sarria pero le gustaría, etc etc. Cosas.
Que bueno…. Dime de que presumes…
Pero reflexionando… tuene algun sentido ?
Un medico, pone sus titulos a la vista en su despacho privado porque quiere dar a conocer a sus pacientes/clientes lo mucho que sabe.
Para que alguien cuelga una Compostela enmarcada en su sala de estar ?… Para que alguien llegue le pregunte que de donde salio y le diga que desde Sarria ?…., 😁😁😁…. es comico-patetico… Seria todavia mejor el que lo tenga empapelado con todas sus Compostelas y este deseando que entre alguien y le pregunte por sus caminos…. la chapa seguro que es de las que se recuerdan

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Hola a tod@s. Hola otra vez Shakespeare. El tema de llegar y “presumir” de sus Caminos es mucho más recurrente de lo que te puedas creer. Es habitual entre los novatos, cuando te ven desenvolverte en un Albergue, que te pregunte cuántos veces has hecho el Camino, como tú sabrás es muy frecuente y también muy frecuente que algunos ya veteranos disparan sus Caminos, porque les puede la vanidad y sentirse admirado. En el foro amarillo se les conocía como “peregrinos etiqueta negra” o “peregrinos fantásticos”, aquellos que hecho un par de Caminos, se van al Corte Inglés, para que le den otro, como en rebajas que compras dos y te llevas tres.
Fui testigo de una conversación entre dos personas en que una de ellas le decía al otro que había hecho 19 veces el Camino y el otro, ajeno al peregrinaje, le dice que no entiende que repitamos el Camino y sin cortarse un pelo el otro le contesta que va al Camino para ver Cementerios, y a mí, sin más, me salió del alma decirle, que tendría que ponérsele la piel de gallina cuando pasara por Navarrete y ante mi sorpresa me dice: Navarrete?, dónde está Navarrete?. Te podrás imaginar, le digo que está después de Logroño, me salta que él solo hace Sarria-Santiago por motivos laborales. Le dije que esa cuestión no era impedimento, vas a Roncesvalles y hasta donde llegues, cuando puedas lo retomas y así hasta llegar. Callado, dio media vuelta y se fue dejando al que yo creí que era su amigo, sin saber qué decir ni hacer.
A poco que hagas Caminos y socialices, es evidente que te encuentras de todo, de los que presumen de palabra y de los que presumen con un marco y un papel. La vida misma.
Bo Camiño.
Santiago???
Y por que no Fisterra, donde en realidad termina el camino...Allí sí sientes que ya no es posible seguir.
Santiago es una etapa,Fisterra es el final...
Todos los que hemos llegado coincidimos,con todo el respeto que me merece el santo,la ciudad y la inigualable catedral...
Pero, no sentís en Fisterra algo que en Santiago no está ???
En mi caso no...prefiero antes muxia. Fisterra desde hace bastantes año S ha convertido en un turisteo brutal... La obra que hicieron junto a el faro con las tiendas es penoso
Yo también prefiero Muxia. Me aporta algo mayor que Fisterra.
Hola Toni
Es una opinión
En continuación copio lo que un amigo peregrino experimentado comentó en una ocasión aqui en el Foro, y que estoy totalmente de acuerdo: «El Camino de Santiago ve a Santiago; lo demás es senderismo, trekking, paseos por la naturaleza…»
PD: ¡Enhorabuena por concienciar sobre la prevención del cáncer de mama y de próstata!
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La ritualización tiene su importancia, sea un papel, un gesto, una escena. Nos ayuda a caer en la cuenta de qué se ha hecho, su resonancia e implicaciones.
El no apreciar la Compostela es probablemente más un "error" nuestro que de la "parafernalia eclesial": una peregrinación es un acontecimiento excepcional en la vida. Si lo hacemos casi todos los años- y yo soy el primero que entona el "mea culpa" por esto - deviene en otra cosa, muy legitima probablemente, pero seguro que le perdemos el respeto, la pulcritud al detalle, de aquellas cosas que nos son esenciales.
Dicho lo cual, luego evidentemente que cada cual haga lo que considere...
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Comparto con el medico del post original, como con Primitivos. No, no vale la pena llegar al circo en el que se ha convertido Santiago.
En lo personal, ni siquiera me interesa pasar por Galicia como peregrino (aun teniendo raices gallegas).
Tuvimos esta discusión exacta con mi novia hace 4 años. Le hice vivir la esencia pura del Camino y ella al acabar ese Camino en Oviedo, quería llegar si o si ha Santiago.
2 años más tarde llegamos a Santiago y se quedó profundamente decepcionada. Les dejo un video donde ella cuenta su experiencia: https://www.youtube.com/watch?v=JLgpTZcqGmo
Cuando se habla de otras peregrinaciones, se habla especificamente del destino: Jerusalem, Roma, Lourdes... Cuando se habla de Santiago, se habla del Camino: el camino es un destino en sí, no un solo medio para llegar a una meta.
Por otro lado, entiendo la postura contraria del punto de vista teorico y hasta la compartiría, si me sientiera bien tratado como peregrino en Galicia y en Compostela.
La peregrinación jacobea consiste en tratar de llegar a la meta desde donde el peregrino lo considere, para mí es una peregrinación eminentemente espiritual, que la suelo acompañar con otras facetas: deportiva, gastronómica, social, naturaleza, pero el culmen es religiosa, que conste que solo he tenido la oportunidad de comulgar solo en dos ocasiones. Normalmente la emprendo solo, aunque en estas dos últimas peregrinaciones y la primera la hice acompañado.
Salgo desde mi casa y generalmente en Zamora finalizo el primer tramo de la peregrinación, para reanudarlo desde esta ciudad por los diversos caminos que se propician: 4 Camino zamorano-portugués, 1 Camino Vía de la Estrela, 4 Camino sanabrés, 4 Camino Vía Plata por Astorga, 2 Camino Vía del Ave (ahora no se puede emprender), 3 Camino de Invierno.
Para mi llegar a Santiago de Compostela no constituye ninguna proeza pues ya he llegado desde Córdoba en 18 ocasiones y otras caminando el camino Francés, Norte, Portugués e Inglés. Reconozco que tengo una emoción especial, pues son caminos de 1 mes, suelo clamar cuando atisbo las torres de la catedral, y cuando llego a la Plaza del Obradoiro “ALBRICIAS” , levanto los bastones y me invade una inmensa alegría. Tengo la costumbre de recoger la Compostela, pues es el documento acreditativo de que he emprendido la peregrinación. Suelo comer en Casa Manolo, conozco a Paloma la propietaria y me gusta dormir en la Hospedería de San Martín Pinario, aunque bastantes veces el mismo día de la llegada a Compostela tomaba el autobús hacia Sevilla y pasaba la noche tratando de descansar apretando las rodillas al asiento del viajero de delante para que no echara el asiento hacia atrás. Ahora tomo el tren y tengo un viaje combinado hacia Madrid y Córdoba.
Si hay algo especial cuando llego a Santiago de Compostela es que me encanta que llueva en mi llegada.
Santiago es la meta suprema de nosotros, los peregrinos. Si —y repito, si—, ahora que tengo 80 años y casi treinta de peregrinaciones a mis espaldas, tengo la gran suerte de llegar de nuevo a pie a Santiago, a la Praza de Obradoiro, frente a la catedral, estoy seguro de que volveré a derramar lágrimas de alegría y emoción.... Abrazos Mauro.
Buenas !!
Tal y como yo lo veo, puedes ver Santiago como el final de un camino, o como el inicio del siguiente :D
Y si bien te doy la razón en que la compostela no es más que un papel, y añado que la credencial es el documento que realmente te trae los recuerdos de los momentos vividos, para mí si tiene mucho encanto recogerlas.
Cada vez que llego y la recojo, siento como que despues de X meses preparando esa aventura llegó el momento de ponerle punto y final.
Además, en mi caso, cada vez que llego, esa misma noche me tumbo solo en el centro del obradoiro y "hablo" con la catedral iluminada.
Le dedico unos minutos. A veces más, a veces menos. Pero siempre los que me pide el cuerpo.
Esa es mi forma de cerrarlo. Y respondiendo a tu cuestión, la compostela no me trae recuerdos del camino como si hace, y te decía, la credencial. Pero siempre, ese papelito, me recordará la satisfacción que sentí al llegar.
Buen camino !!!
Muchas gracias a todos por compartir vuestras reflexiones sobre esta cuestión.
Como siempre, es un gusto suscitar este tipo de temas en este foro, porque las respuestas siempre enriquecen la experiencia de uno y le ofrecen visiones nuevas, ideas en las que uno no había reparado todavía.
Un saludo a todos.