La cuesta de Edral
La cuesta más pronunciada de los caminos a Santiago
Si hubiese que elegir la subida más pronunciada de los caminos a Santiago, sin duda me decantaría por la subida a Edral, en el camino mozárabe portugués en el tramo desde Zamora a Ourense y en la etapa desde Vinhais a Segirei por la comarca lusa de Tras Os Montes. Así dejando las freguesias de Aboa y Candedo y tras llegar al viejo cementerio se yergue ante el Peregrino, el trazado zigzagueante en rampas muy pronunciadas, que se extienden por las lomas del monte entre el encajonado río Rabacal que nos acompaña en las primeras rampas con el sonido del agua que fluye y el tupido manto de vegetación que desprende el olor de la variada fragancia de sus arbustos y matorrales, cuando no lo permiten observar las condiciones meteorológicas favorables, pues es fácil que la densa niebla y la débil lluvia se haga presa de las vistas próximas en donde también la introspección es más acusada. Son 3.7 kilómetros de incesante cuesta en la que ascendemos sobre 600 metros. Algo más del 15/100 de desnivel. Es conveniente tomar un plátano al comienzo para proveerse de energías y dosificar la marcha para tratar de descansar en el bar de la freguesia de Edral con una refrescante cerveza. Son ya tres las veces que he conseguido ascenderla en los años 1999, 2010 y en 2023. Siempre queda la incertidumbre de encontrarte con lobos, animal que ronda por estas montañas, aunque si es de día suelen esconderse en sus madrigueras, pero en 1999 con adversas condiciones meteorológicas si que sabía de su presencia próxima. Es importante esta subida que evita dar un rodeo de 18 kilómetros. Nuestra mente se nutre de entusiasmo y pundonor para con nuestros pasos firmes subir hasta lo alto con esfuerzo e inteligencia y así obtener el merecido descanso, no podemos volvernos atrás hay que seguir.
Hay otras cuestas como la del Candedo en la salida de Ourense pero más cortas que la de Edral.
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