Xixonés
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Camino y Xenofobia

Acabo de leer:

 “Este año me he sentido menospreciada por ser catalana cuando hacía el camino de Santiago..." (http://www.lavanguardia.com/vida/20171218/433723591905/catalanofobia-espanolofobia-problema-social-catalunya.html ).

Es de desear que, el menosprecio que cita, lo haya sido por parte de algunas (pocas) personas ajenas al Camino (o sea, no peregrinos).

El Camino es (ha sido históricamente) una "vía de encuentro entre gentes y culturas". Sería muy negativo que las campañas xenófobas de partidos centralistas muy concretos, unidas a la xenofobia periférica, hiciesen que la gente olvide lo importante de la humanidad (pobres frente a ricos y  explotados frente a exploradores) y no vea -oculto bajo las banderas- que lo que nos separa no son las diferentes culturas de los diversos pueblos españoles, sino la injusta distribución de la riqueza.

¡¡Que el Camino sea capaz de acoger a todos y de enriquecerse con las aportaciones culturales de todos!!

 

laucel
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Gente intrasigente, racista, homofoga, etc... existen en todas partes, pero si en algún sitio he visto unión entre gente sumamente dispar, sin discriminar por origen, edad, raza, religión, orientación sexual, circunstancias económicas, ha sido en el Camino, creo que precisamente ese es el encanto, somos peregrinos y ya está y compartimos y nos comunicamos y el resto no importa.

No sé que camino habrá hecho la chica del articulo, pero desde luego no ha sido el mio, y espero que sea sólo una excepción.

 

VICSANORE
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El mes pasado tres amigos estuvimos en el Camino de Santiago a Fisterra. Somos catalanes, cada uno con ideas políticas diferentes, hablamos catalán entre nosotros, alguno exhibíamos alguna “senyera” en la mochila, en ningún momento ocultamos nuestra procedencia y en ningún momento nadie nos mostró el más mínimo rechazo. Al contrario, muchos de los pelegrinos y hospitaleros con los que compartimos parte del camino, se interesaron en conocer de primera mano cómo se estaba viviendo la situación política en Cataluña.

La xenofobia no tiene cabida en un lugar como el Camino, la xenofobia no es más que el miedo a lo desconocido, el rechazo gratuito, el desprecio sistemático, la falta de conocimiento y de cultura, el odio irresponsable.

En mi opinión, el Camino es el lugar en el que personas de diferentes credos, convicciones e ideologías, deciden hacer algo en común con un mismo objetivo, donde la gente comparte lo que tiene en aras de ayudar a los demás, donde lo importante no es la bandera que exhibes, llegar el primero, contar los pasos que das o los kilómetros que recorres, . . . donde lo importante es simplemente llegar y disfrutar de la experiencia de haberlo logrado. Creo que ese debe ser el motor, la esencia que nos impulse y nos de fuerzas para poder estar otro día más en el Camino de la vida, de la convivencia y del respeto a los demás.

toroastur
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El Camino es un reflejo de la vida, si alguien sufre algun incidente de cualquier tipo en los Caminos habituales, generalmente los sufriria como Peregrino o persona y los sufriria o sufrira sea o no Peregrinos, los Racistas, machistas, feministas, idiotas, simpaticos, agradables, desagradables, majos, etc., son personas No Peregrinos, y los Peregrinos somos personas asi que que nadie espere nada distinto de nosotros los Peregrinos que de las Personas.

Algunos van al Camino a ligar, el que no liga en su vida normal en el Camino tampoco, el que va al Camino a ser simpatico lo tiene jodi.. o lo eres o no, y los que crenn que los Peregrinos somos una Raza distinta, se equivocan, Yo soy del R.Madrid, R. Oviedo y de Francisco Franco, no creo que porque me vista de Peregrino cambie.

Un abrazu¡¡

Penedo
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Hola a tod@s. Yo soy “hijo peregrino” del Comando Barcino, por lo menos así me considero. Cuando a Barcelona me fui a aprender que era eso de ser Peregrino,, sin un Camino que echarme a las piernas, se me trató de forma y manera exquisita, me enseñaron mucho de lo que se hoy en día, en cuanto a afrontar el Camino y ahora que ya pasaron unos años de aquello, valoro mucho más lo que me enseñaron y como me lo enseñaron.

 

Años después, me fui a Barcelona a comenzar el Camino desde Montjuic y no tengo más que palabras de agradecimiento por como me trataron en Cataluña.

 

Pero claro, como se dice anteriormente, siempre hay alguien que estropea el encanto y el hecho en si mismo no puede hacernos caer en el error de meter a todo el personal en “el mismo saco”.

 

He tenido dos, llamémosle “desencuentros”, con dos catalanes. Uno haciendo el Camino Catalán, en concreto en Alfarrás y otro en Francia, en Moissac, en el Camino de Le Puy. No pienso explicar ni los desencuentros, aunque se podría decir en singular, porque el origen era el mismo, ni las consecuencias de los mismos. Sería darle importancia a algo que no la tiene. Simplemente hay formas de pensar y para que respeten la tuya, hay que respetar la del prójimo y cuando esto no ocurre, lo mejor es pasar página y punto.

 

Cuando existe discriminación por el origen, por la lengua y las formas no son las adecuadas, lo más aconsejable es acabar la conversación y a otra cosa mariposa. Se me enseñó desde mi adolescencia que era inútil discutir de ciertas cosas y una de ellas es de Política. Es inútil hacer del PP a un Comunista y viceversa, así como es inútil, por citar otra discusión a evitar, que uno del Celta se haga del Depor. Ya lo decía el torero : “Lo que no puede ser, no puede ser y además es imposible”.

 

Afortunadamente, en el Camino, este tipo de problemas son “anécdotas” y se está a otra cosa, la convivencia, el compartir y el compañerismo, cubren con un tupido velo los potenciales desencuentros. Claro que, llegado el caso, si la cosa llegara a ponerse un pelín peliaguda, siempre hay una alma caritativa que acerca una “Estrela de Jalisia” y una tapa de pulpo, ¡¡¡¡y ay amigo….!!!!, todo se ve de otro modo.

 

Bo Camiño.

MontseP
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Después de realizar cuatro caminos, jamás he tenido ningún problema por ser catalana. Como anécdota, en una cena comunitaria tenía a otro catalán a mi vera que hacía todo lo posible por hablar de la independencia de Catalunya a los que tenía alrededor y me incitaba a mi a qué le apoyara en sus tesis soberanistas. Cómo no le seguí el juego se puso de morros! 

Bueno, el caso es que he encontrado  más peregrinos abiertos y tolerantes  que egocéntricos e intransigentes y eso es lo que hace del Camino una experiencia sumamente gozosa. 

Ultreia!