Andar, una filosofía
Este libro llevaba tiempo queriéndolo leer, incluso antes de hacer el Camino, creo, y su lectura colmó mis expectativas y aun las rebasó. Una visión reflexiva y profunda de los aspectos más vitales que hay tras la actividad de caminar: la libertad, la soledad, el silencio, la energía, la regeneración, el estar presente, el silencio...
Aquí dos fragmentos, entre muchos, que me llegaron especialmente.
El primero, sobre cómo caminar representa todavía la conquista o la aprehensión de lo salvaje:
"Caminar es una cuestión no sólo de verdad, sino también de realidad. Caminar es experimentar lo real. No la realidad como pura exterioridad física ni como aquello que le importa a un sujeto, sino la realidad como lo que resiste: principio de solidez, de resistencia. Caminar es experimentarlo a cada paso: la tierra resiste. A cada paso, todo el peso de mi cuerpo encuentra apoyo y rebota, toma impulso".
Y el otro, sobre los múltiples estados de bienestar que uno alcanza caminando:
"Un último estado del bienestar es la serenidad, que es también otra cosa: más desapego, menos embeleso, más resignación. Una estricta igualdad de ánimo. La marcha también invita a ella, tenue y progresivamente, y en la alternancia misma del descanso y del movimiento. Está ligada por supuesto a la lentitud de la marcha, a su carácter absolutamente repetitivo: hay que resignarse".
Un saludo a todos.

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Lo leí hace un tiempo y fue una gozosa lectura. Muy buenas reflexiones sobre ese simple acto de colocar un pie tras otro una y otra vez
Gracias Manuel. Interesante libro, sin duda. Lo buscare
saludos