Isidro García
Imagen de Isidro García

Iba yo un día a comprar el pan……

          

….. y escuché mi nombre a mi espalda. “Isidro”. Eran, Lisse y Larri, dos peregrinos míos, australianos, que ya habían recibido la bendición, y descendían por la majestuosa y mágica escalera, para comenzar su Camino. Ella tiene previsto detenerse en Saint-Jean-Pied-de-Port; él, llegar a Compostela.

“Éste no se me escapa”, pensé. Le di un abrazo, y le dije: “Cuando estés abrazando al apóstol, apriétale un poco más, para trasmitirle en mi nombre, éste que yo te doy ahora; y le dices: Este abrazo es de Isidro”. Me giré inmediatamente, pues mis límites de emotividad, comenzaba a desbordarse sin control; y ya no miré más hacia atrás. Con mis cuatro barras de pan, que serían el siguiente desayuno para los peregrinos que llegaran a lo largo de ese día, continúe hacia el albergue.

 Esa era una de las tareas diarias que tenía adjudicadas, como hospitalero, en el Relais de Saint-Jacques. El primer día, el reparto de tareas entre los tres hospitaleros, surgió con total fluidez. A las siete de la mañana de nuestro primer día de acogida, alguien del equipo saliente recordó que la primera tarea debe ser ir a buscar el pan, y encargar el del día siguiente. “Me apunto”, dije. Lo hice, ya, todos los días.

 Me gustaba pasear por la ciudad a hora temprana, siempre con fresquito, algunos días con frío. Los horarios entre los peregrinos bendecidos en la catedral, que recorrían los primeros metros de su Camino, por las callejuelas medievales, y mi retorno del horno con las barras de pan; se ajustaban perfectamente para cruzarme en la calle con los …. ¿peregrinos?, ¿excursionistas?, ¿”randoneurs”?: de todo un poco; pero que llenaban la catedral en la misa de las siete de la mañana hasta los 300 ó 400 asistentes. Desde la esquina, dirigía una última mirada nostálgica hacia la riada de macutos que, pensaba yo, ya sentirían la cercanía de Santiago de Compostela. Al llegar al albergue, la realidad de los oficios de hospitalero apartaba todo sentimiento de añoranza.

 Todavía quiero recordar. Fue otra mañana en la que un menor número de peregrinos acogidos, nos había permitido a los hospitaleros, con más rapidez de lo acostumbrado, recoger las mesas y tomar nuestro desayuno. Aún me dio tiempo de subir a la catedral, a cinco minutos del albergue, en el momento de comenzar la bendición de los peregrinos. Entre las bancadas alineadas, y aunque poco propiciatorias, comenzaron a esbozarse los primeros reconocimientos entre los que serán días después camaradas y amigos: “yo soy belga”, “yo soy italiano”, … Diminutos lazos empezaron a tejerse desde la misma catedral.

E inmediatamente después, el escenario tomó el protagonismo: de forma imprevista, casi mágica, se abrió la monumental puerta de los peregrinos, y comenzaron a descender por la grandiosa escalinata. Y yo mezclado entre ellos. Compostela me estaba esperando y mis pies tenían vida propia: yo era peregrino…

 Veinte minutos después estaba regresando al albergue con las cuatro barras de pan de ese día. Mi Camino tendrá que esperar.

 Buen Camino peregrinos 

EngelAbel
Imagen de EngelAbel

heart

Vaya Albergue Isidro !

Menuda experiencia debe de ser caer de Hospitalero allí laughyes

Ilargi
Imagen de Ilargi

heart

Indi
Imagen de Indi

Las tribulaciones de un hospitalero español en Francia, magnífico. No has desvelado el enclave pero has dado muchas pistas para que cualquier peregrino medianamente avezado lo descubra.

Habrá segunda, y más, partes?

Korogarcia
Imagen de Korogarcia

Isidro, una experiencia como esa de hospitalero en Francia te ha tenido que llenar tu gran  corazón de peregrino. Ahora te queda ponerte la mochila y terminar la odisea en tu casa caminando. yes

Ma Teresa
Imagen de Ma Teresa

Isidro, eres Peregrino, grande, grande. heart 

João Batista Campos
Imagen de João Batista Campos

Este es mi Amigo smiley heart

El mejor hospitalero del mundo mundial!

Abrazos 

Cristineta87
Imagen de Cristineta87

Qué maravilla Isidro angel

Xavier Riera Luna
Imagen de Xavier Riera Luna

Sin hospitaler@s no hay Camino, hay hostales turísticos. Gracias! 🫂

Papadopou
Imagen de Papadopou

Pues ya podías estar tú de hospitalero aquí en Canfranc en lugar de donde los francos. 🤷‍♂️laugh

Abrazos. 

Xavier Riera Luna
Imagen de Xavier Riera Luna

Vas a Lourdes? 

Papadopou
Imagen de Papadopou

No, voy a Jaca. 

Indi
Imagen de Indi

Lo sabía 

Isidro García
Imagen de Isidro García

 Gracias amigos por vuestras palabras. De tantos de vosotros me he llevado vuestra experiencia para intentar hacerlo un poco bien.

 Peregrino, devenido en hospitalero. Pues sí

 Y continuamos la narración

Isidro García
Imagen de Isidro García

Las puertas del albergue se abren a las tres de la tarde. En la mañana, los hospitaleros han realizado toda una serie de tareas para que los peregrinos encuentren el local dispuesto para el descanso y la comunicación. ¿Alguien tiene interés en conocer que se limpian los dormitorios, los baños, la sala de reunión, ….? Seguro que no mucho, pues no parecen actividades glamurosas en concordancia con tan elevado proyecto como es avanzar hacia el apóstol, mientras se mejora como persona. Pero se trata de la misma humildad con la que ha aprendido a caminar el peregrino, y con la que el hospitalero acondiciona el espacio para su llegada.

El Relais de Saint-Jacques está en una antigua casona nobiliaria del siglo XVI, entre el dédalo de callejuelas de la ciudad medieval. El edificio, de propiedad municipal, está compartido con un colegio público; y de los tres pisos que tiene, el albergue ocupa la planta baja y el segundo. El primero es de los colegiales. Yo avisaba a todos los peregrinos, según los acompañaba hacia las alturas, que era lógico que, a nosotros, los que vivimos el mundo jacobeo, nos correspondiera subir un piso más: si vas a caminar 2.000 kilómetros, cuarenta escalones en una escalera monumental, acorde con el edificio, no debería ser ningún problema. Aunque este peregrino que os escribe, devenido a hospitalero, ya a media mañana, estaba convencido que la monumentalidad de la gran escalera del albergue estaba sobrevalorada. Mis jadeos de tanto subir y bajar escaleras lo confirmaban, ¡y todavía no había empezado la tarea de la tarde de guiar a los que iban llegando hasta su habitáculo!

La soledad del peregrino, preguntándose que hace en medio de la nada, mientras caen los kilómetros, tiene su espejo en la soledad del hospitalero con la misma pregunta mientras habilita el dormitorio. Para la duda del peregrino ya hace tiempo que se ha dado la respuesta, muchas respuestas. Y yo, en esta primera ocasión de hospitalero, resuelvo a mi manera qué hago ahí: “estás facilitando que el peregrino pueda hacerse la eterna pregunta, y que le sea más fácil encontrar lógica a su peregrinación”.

El equipo que atiende este albergue es de tres hospitaleros. Y tuve la fortuna de coincidir con dos compañeros con los que era muy, muy, fácil convivir y repartir tareas. Yo, como novato, atendí las indicaciones de los veteranos. ¡Seguro que un recién llegado al mundo de la hospitalidad, como era yo, no “iba a inventar la rueda”! ¿Los mejores momentos? En la sobremesa del almuerzo, donde comparábamos peculiaridades francesas y españolas; las comidas, las instituciones, la historia, … ¡¡¡La historia!!! Qué grandes momentos disfrutamos hablando de las historias de Carlomagno, el mentor de tantos ritos jacobeos (Codice Calixtinus dixit).

 Y Muret. La batalla de Muret. Salió a relucir en la primera sobremesa conjunta; y en cada sobremesa avanzábamos un poco más en las repercusiones que la batalla de Muret tuvo entre el trono de los francos y los señoríos de la Occitania. Y en la última tertulia, ya llegamos a vislumbrar el resultado que hubiera tenido para el mapa de Europa si Simón de Monfort hubiera salido derrotado de Muret: un reino franco al norte, y otro reino al sur: ¿Occitania? ¿Aragón? Y en cuanto a la península Ibérica, ¿habría continuado el rey Jaime de Aragón, el Conquistador, aumentando territorios hacia el sur (Valencia, Baleares, …), cuando tendría tantos conflictos al norte de los Pirineos?

 Es lo que tiene la historia, sobre todo elucubrar con lo que pudo haber sido y no fue. Que todo se permite. Y los tres hospitaleros aventurábamos cualquier hipótesis; porque lo más importante no era el rigor académico, si no comprobar la confraternización, y la buena atmósfera que había entre nosotros.

 Buen Camino peregrinos 

Ilargi
Imagen de Ilargi

heart

Xavier Riera Luna
Imagen de Xavier Riera Luna

heart

Ma Teresa
Imagen de Ma Teresa

heart

Indi
Imagen de Indi

Muret. Ya hemos hablado aquí alguna vez de aquella batalla que pudo haber cambiado Europa. Me hubiera gustado escuchar la posición de nuestros vecinos, que dependiendo de su origen departamental, podría tal vez decantarse de uno u otro lado en sus ensoñaciones de lo que pudo ser y no fue. 

Entre ir al pan y alojar peregrinos te podrías hacer un intento de ascensión al Everest sin oxígeno, entrenamiento llevas yes

Isidro García
Imagen de Isidro García

 Pues sí, la ciudad con las cuestas y, sobre todo, las escaleras que hay que subir, o aunque toque bajar (aplicando el principio físico conocido: de que todo lo que baja sube); es un magnífico entrenamiento

Cristineta87
Imagen de Cristineta87

“estás facilitando que el peregrino pueda hacerse la eterna pregunta, y que le sea más fácil encontrar lógica a su peregrinación”.

angel

Isidro García
Imagen de Isidro García

 Decía en mi anterior aportación que las puertas del albergue se abren a las tres de la tarde, y es curioso porque a esa hora podían estar ya esperando casi la mitad de los peregrinos que se acogerían ése día, o podía no haber nadie esperando En el tiempo que allí estuve no conseguí deducir ningún patrón: la casualidad.

 Era el momento mágico: la estancia como hospitalero tiene sentido, y te emociona cuando entra el peregrino, y esperas que le darás una gran acogida que le reconfortará de la etapa de ése día, y le animará para la siguiente.

 En este albergue, sin embargo, es el tradicional comienzo de la peregrinación, y todos los peregrinos llegan sin sudor, y las botas sin suciedad. Así que se intenta que en el inicio de la primera etapa el albergue les llene de los mejores augurios.

  Aunque en Francia, la reserva en las gites son la norma, algún peregrino llegaba sin reservar. Sólo un día no pudimos alojar a dos personas por estar llenos. ¡Me dio mucha pena!

 Las tareas de las primeras palabras al peregrino, y la anotación de los datos (sobre este tema volveré, por la gran diferencia que hay con los albergues españoles) las solían realizar mis compañeros, y yo, como tarea más asidua, les acompañaba en el Interior del alojamiento hacia la sala donde se dejaba los elementos "sucios" (mochila, zapatillas, ...) y se seleccionan las prendas necesarias para vivir en la gite, hasta el momento de la partida. Después de la sala de limpieza, había que llegar hasta el box asignado, o mostrar duchas, ....

 Ese rato de conversación con el peregrino, mientras subía las largas escaleras era mi Momento. Aunque en el inicio de la conversación era obligatorio comentar si era la primera vez en el Camino, yo ya adivinaba la respuesta antes de preguntar.

 A los debutantes, por mi parte, y bien sé que no es eso lo que se espera de un hospitalero, no podía evitar hacerles la reflexión que un día me hizo el maestro Indi: "sólo hay una primera vez", y en todas, todas las actividades de la vida la primera vez es única. Las siguientes veces, de lo que sea, serán maravillosas; pero la primera será especial. Por eso, dejaba caer, lo más "suave" posible, que la primera vez llegarán a Compostela. No podía, ni debía decir más a un peregrino: yo era su hospitalero, no su "profeta".

 Pero sí lo puedo escribir aquí en el foro, para el que lo quiera leer::

"¿La primera vez en el Camino, y sólo lo haces desde Sarria?"

 "¿Vas a perder la inocencia del peregrino en cinco días de excursión festivalera?"

 Si esos cinco días te estimulan, en una una futura segunda ocasión, a repetir, caminata inicialmente, pero que después, con toda seguridad, se convertirá en Tu Camino, en tu peregrinación de largo recorrido; ya no darás cada paso con la boca abierta por la sorpresa; pues ya estarás viciado por aquella excursión de los últimos nefastos cien quilómetros. 

 Pero yo hablaba de peregrinos llegando al albergue. Algunos, los menos, como ya apunté, llegaban de más lejos: Habían iniciado su caminar en Suiza, en Alemania, en Holanda.... Esos también se les reconocía por sus hábitos: lavaban la ropa sucia, solían cenar en el albergue, eran más silenciosos, pero "cada vez que hablaban, subía el pan".

 Podría traer aquí el recuerdo de casi todos ellos. Pero sólo escribiré de dos de ellos.

 Polacos. Padre e hijo. Aunque el hijo, cuarentón, llevaba al padre. Habían reservado, pero teníamos anotado que llegarían tarde. Casi al cierre, a las diez llegaron. Caminaban 40 kilómetros o más al dia. Y resulta que el padre sólo hablaba polaco, y el hijo no hablaba francés, poco inglés, sí alemán; pero nosotros no hablábamos esa lengua. Al final la lengua de comunicación fue su portugués (no me preguntéis por qué lo hablaba) confrontado a mi español. Aunque no importa, si no hubiera habido ningún idioma en común, el idioma universal de los peregrinos les hubiera permitido, de igual manera,  cenar y tener la acogida que necesitaban 

 Pero, ya se ha hecho la hora de dormir, los peregrinos quieren silencio para descansar. Y este peregrino, por azares devenido en hospitalero, y ahora convertido en juntaletras también se va a dormir.

 Con la amanecida llegará una nueva etapa.

 Buen Camino peregrinos 

Xavier Riera Luna
Imagen de Xavier Riera Luna

heart

Indi
Imagen de Indi

Gracias por lo que me toca, Isidro, pero una reflexión lógica no hace a un maestro. Sin embargo tu actitud, humildad, entrega y humanidad ya las quisiera para mí. 

Papadopou
Imagen de Papadopou

heart

Papadopou
Imagen de Papadopou

heart

Ma Teresa
Imagen de Ma Teresa

Qué verdad eso de que solo hay una primera vez. La primera vez en el Camino te lo llevas todo puesto: la sorpresa, la duda y la ilusión a flor de piel heart. Luego vuelves, y puede ser igual de intenso o más, pero aquella inocencia primera ya tiene dueño.

Isidro García
Imagen de Isidro García

 "la inocencia primera ya tiene dueño".

¡Sabías palabras!

Pero la inocencia primera suele estar unida a la osadía juvenil 

Isidro García
Imagen de Isidro García

 Pues no. Todo comienza antes de la amanecida.

 Mi alarma sonaba a las seis menos diez (eso no es humano, es más la hora de irse a dormir, pero ....) Y todavía entre dos luces veía, desde la ventana de la habitación del hospitalero, la ciudad dormida a mis pies. Pocas luces en las viviendas, ninguna en las calles, y los semáforos como única señal de movimiento en el paisaje. Una vista preciosa ante mí. No servía para aliviar mi galbana mañanera, pero ayudaba.

 El comedor, para desayunar, se abría a las seis y cuarto de la mañana. Antes había que terminar de preparar las dieciocho plazas de voraces peregrinos. Menos plazas si eran menos los que se habían acogido esa noche, o anticipar los servicios de los que hubiera en exceso a 18 para acomodarlos cuando los más rápidos hubieran dejado la mesa.

 Me gustaba la última tarea del día, ya con el albergue en silencio, con los tres miembros del equipo trabajando rápido y en silencio, sin decir una palabra- Pero sabiendo lo que había que hacer a la hora de disponer las mesas, que se completaba a las seis de la mañana; las jarras de leche o de zumo todavía vacías, el café para las cafeteras todavía sin colar, el pan todavía sin tajar, la mantequilla durmiendo en el frigo. Quedaba el comedor durmiendo y preparado para una gran ceremonia.

 Y está bien aplicado ese título al desayuno. Ceremonia con apartado musical. En ese albergue existe la costumbre de cantar a las seis y media el canto de Ultreia, y es tarea de los hospitaleros iniciarlo, y los peregrinos, si lo desean, acompañarlo, con la ayuda de la "chuleta" que cada uno tenía en su puesto. Puestos a narrar mi experiencia, os contaré que en el primer día de organización del equipo mis compañeros me cuentan que no son capaces de empezar a cantar pues no tienen memorizada la entonación. Así que concluimos que era yo el único que podía comenzar "dando la nota". De esta forma se convirtió en mi tarea fija cada mañana:

"Buenos días. Buenos días príncipes de los senderos, reyes del Camino. Como cada mañana empezamos el día cantando Ultreia, el canto de los peregrinos, y os invito a que lo hagamos todos juntos: ....Toutes les matins ....."

 Y cuando ya, tras tomar el desayuno, con la mochila cargada, se acercaban a llenar las cantimploras al grifo; el "Buen Camino" era la última relación con ellos. Satisfacción por el trabajo bien hecho, pero una envidia muy grande porque yo todavía tengo pendiente recorrer el Camino de Le-Puy.

Mañana, supongo, será la ultima crónica. Más informativa, menos personal.

 Buen Camino peregrinos.

Xavier Riera Luna
Imagen de Xavier Riera Luna

heart

Indi
Imagen de Indi

Hay algo que tal vez no todo el mundo conozca. 

La canción Ultreia, compuesta porJean Claude Benazet en 1989, se canta en Francés porque la rima de las estrofas está pensada para cantar caminando, como si de un mantra se tratara. No obstante se intentó traducir al castellano junto con el cura José Ignacio (Grañón, Logroño), pero no convenció y se mantuvo solo en francés. Después se hizo una versión multilingüe, con estrofas en Bretón, Occitano, Catalán y Castellano, pero así aún resulta más complicada de aprender. 

Aquí Jean Claude explica un poco la historia de la canción,

https://youtu.be/-w3w9Li4UpM?is=sMzw0FABhIuhww9Y

Y aquí explica él mismo la historia, los motivos en los que se inspiró y por qué finalmente no se tradujo.

https://youtu.be/pRo-nyUu4x4?is=XG0x572xQz-K3QD7

Isidro canta muy bien, que yo lo sé, por eso le tocó.laugh

Ultreia!

Ilargi
Imagen de Ilargi

heart

Sr. Jose G.
Imagen de Sr. Jose G.

Señor Isidro, que fácil tiene que ser ser peregrino con usted de hospitalero.   
       Por si le faltaba alguna bendición, ahora tiene la de esa magnífica  virgen negra.      
       Pocos sitios hay tan impresionantes para empezar un camino como ese. El pueblo, la catedral, la virgen, el albergue, el espíritu peregrino,…      
        Espero que repitas caminos y de hospitalero. Sería un honor volver a coincidir en alguno.   
      Salud y Ultria.
       

 

Papadopou
Imagen de Papadopou

Qué bueno que no te despierte el crujido de las bolsas de plástico ni el rasgueo de una cremallera, que evidentemente no suena como el de una guitarra. Que te levanten tratándote de príncipe de los senderos y rey del camino. Es para venirse arriba, muy arriba. 

Isidro García
Imagen de Isidro García

 Ése albergue aisla las camas en unos box, sencillos o dobles, de placas de fornica (o algo así) que proporcionan mucha privacidad.

 Aunque el aislamiento acústico no es total, hay mucho conseguido.

 Y en cuanto al canto, como remedio para el espanto; ya en el curso de hospitalero lo practicábamos cada día. Supongo que será el marchamo que intenta transmitir la organización de Le-Puy.

 Aunque yo siempre recuerdo cómo música para despertarnos el Ave María que nos ponían en Ruitelan, en el Pequeño Potala, los increíbles Carlos y Luis. Eso sí era despertar. ¿Y el desayuno?... pantagruélico 

Isidro García
Imagen de Isidro García

 Y ya, en esta última aportación sobre la vida de un hospitalero en Le-Puy-en-Velay, quiero comentaros mi apreciación, lo más objetiva posible, sobre algunas peculiaridades de los Caminos franceses.

 Como ya más o menos sabemos todos los peregrinos, los albergues franceses tienen por norma la reserva de plazas uno o dos días antes de la llegada a la gite. Según mi experiencia, tanto como peregrino, como hospitalero, eso no quiere decir que no se vaya a ofrecer hospitalidad al peregrino si la solicita en el momento de la llegada, pero cabe la posibilidad de que el albergue esté lleno. En el albergue donde yo estuve, se mantienen tres plazas sin reservar con anterioridad para los peregrinos que llegan a última hora. Sin embargo, como ya he narrado, en una jornada no se pudo dar acogida a dos peregrinas que llegaron a última hora sin reserva. Pero, quiero hacer notar, que nunca una reserva quedó a última hora sin la presencia del peregrino. Por lo que pude ver en el periodo que allí estuve, existe gran responsabilidad para anular la reserva si no se va a llegar al albergue.

 (En algunas, pocas, aportaciones de este foro he comprobado que algunos participantes "coquetean", en los caminos españoles, con hacer reservas en dos o  más albergues, como recurso para asegurarse una plaza al finalizar la jornada).

 Otra sorpresa agradable que me llevé, fue la ausencia del policial control que existe en España sobre la llegada de los peregrinos a los albergues. Es cierto que se toman unos datos mínimos del peregrino que llega; pero únicamente a efectos estadísticos, para los informes que las Asociaciones jacobeas elaboran anualmente sobre datos del Camino. Y por supuesto, nada del número del documento francés equivalente al DNI, ni dirección dónde vive. Ni peregrinos, ni "randoneurs" están considerados por la policía francesa como personas dignas de especial vigilancia. ¡Qué envidia!

 Otra diferencia que vi, fue en las mantas. Ya sabemos que los albergues españoles, mayoritariamente, ya no facilitan mantas a los peregrinos, si no han sido sometidas a algún proceso de limpieza industrial. No conozco si este cambio de tendencia viene motivado por la persecución de las autoridades sanitarias en la búsqueda de la mayor higiene posible, (en cualquier caso seguro son competencias autonómicas, y podría haber criterios diferentes según el territorio; pero es curioso que haya unanimidad), o es una tendencia de la Peregrinación (¡ha cambiado tanto el perfil del peregrino!). Aquí, tierras frías y necesarias de abrigo en cualquier época del año, se mantienen los usos y costumbres que conocíamos hace pocos años en España, y las mantas están a disposición del peregrino que lo necesite.

  A continuación, unos comentarios nada científicos sobre los peregrinos que fueron pasando por el albergue en el periodo que estuve:

 - De cada diez peregrinos, siete eran mujeres (solas o en dúo, raramente en grupos de tres o más).

 - De cada diez peregrinos, ocho eran franceses. Entre los peregrinos foráneos, la mayor parte eran alemanes o suizos (se nota que Le-Puy conecta con la Vía Gebennensis desde Ginebra), algunos de Países Bajos; pocos de Italia, o de España (sólo pasaron en ese periodo dos españoles). Por supuesto que, cuando es necesario, el idioma alternativo es el inglés: ninguna sorpresa al respecto.

 - Como anécdota estadística: el 8 de junio habían pasado por el albergue 1.000 peregrinos desde el 1 de abril que abrió las puertas.

 - Más o menos la mitad de los peregrinos eran primerizos en la Peregrinación. De la otra mitad de "reincidentes", mayoritariamente caminaban por primera vez desde Le-Puy. En definitiva, dos o tres de cada diez peregrinos repetían la salida al Camino desde Le-Puy.

 Y en cuanto a los planes de los peregrinos en los siguientes días:

 - Uno de cada diez peregrinos pretendía llegar hasta Santiago (nadie proyectaba finalizar en ninguna población española; los que se saltaban el Pirineo tenían como objetivo abrazar al apóstol).

 - Tres de cada diez peregrinos citaban Saint-Jean-Pied-de-Port como su destino final.

- Y más de la mitad se plantaban un Camino de 200 kilómetros. Concretamente ponían Conques como final de sus pasos. (O sea, que la "furia" por los 100 kms. finales desde Sarria, se convierten aquí en los 200 kms. iniciales hasta Conques).

 Pero, vuelvo a repetir: todas estas conclusiones que os acabo de escribir, no son una estadísticas escrupulosas. Son unas apreciaciones subjetivas de los datos que recuerdo.

 Y poco más que añadir, amigos que habéis leído estas crónicas. Que os animo, a todos aquellos que, por la causa que sea, se os hace más complicado salir al Camino, mantengáis vuestra vocación y aportéis vuestra experiencia jacobea ayudando en la hospitalidad en los albergues.

 Buen Camino peregrinos

Xavier Riera Luna
Imagen de Xavier Riera Luna

heart me encanta la estadística subjectiva 🤗

Ilargi
Imagen de Ilargi

Buen Trabajo,  compañeroyes!

Xalic
Imagen de Xalic

Gracias por el relato, Isidro.

Papadopou
Imagen de Papadopou

Fuerte abrazo, maestro! yeslaughheart

Indi
Imagen de Indi

Qué envidia, sí. En Francia, al que toque las libertades individuales le montan un pollo que arde El Eliseo. 

Esclarecedora información que no diferirá mucho de la estadística real, según tenemos entendido.

Muchas gracias yes