Iván Peregrino
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Camino Portugués Central: Desde Faro a Lisboa (por Setúbal)

Saludos a todos, soy Iván, peregrino del Camino de Santiago que este pasado año 2025 y abro este hilo para contaros parte de mi experiencia del año pasado haciendo el Camino Central Portugués por si pudiera servir de ayuda a otros peregrinos, así como los relatos, notas y consejos de otros me ayudaron a mi antes de hacer mi viaje.

 

Mi camino del año pasado, tercer camino después del Francés desde Roncesvalles y la Vía de la Plata desde Sevilla, fue ideado como una pequeña aventura. Nunca había estado en Portugal y me propuse hacer el Camino Portugués Central. Mi idea inicial era hacerlo desde Lisboa, con el trazado bien conocido y asentado del Central, pero me vino a la cabeza la idea de recorrer todo el país, de sur a norte en su recorrido. Advertí que el Central tiene inicio también en Faro, capital del Algarve y pensé que sería una idea estupenda empezar desde allí. Sin embargo, la ruta oficial hasta la fecha desde Faro, pasa de largo Lisboa, cruza el país por el centro hasta empalmar con el camino que sale de Lisboa en Santarem. Como no quería perderme Lisboa, estuve indagando y di con un par de noticias del año 2021 en el que se anunciaba una variante que, desde Alcacer do Sal se internaba en la península de Setubal para, desde allí cruzar el Tajo desde Barreiro y así llegar a Lisboa para seguir luego desde allí. Consultando un poco más y preguntando a asociaciones, me informaron que a fechas de mi inicio del viaje (21/09/2025) la vía todavía no era oficial y la señalética aun no estaba dispuesta. Según me dijeron probablemente lo estaría unos meses más allá (en la actualidad no sé cual es su estatus). Como en las noticias que localice venían indicadas las localidades por las que pasaría la variante, tracé mi propio camino y me aventuré a recorrerlo. Curiosamente, por Setubal pasa algún que otro peregrino, probablemente haciendo la Ruta Vicentina. Y en el Castillo de Palmela, visita indispensable, disponen de sello para peregrinos.

 

https://fpcsantiago.pt/peninsula-de-setubal-passa-a-integrar-caminho-de-...

 

Cuando empecé el viaje en Faro, en la hoja de registro de la catedral no habrían más de veinticinco nombres de peregrinos que empezaran desde allí en 2025. El Central desde Faro está muy poco transitado, no hay apenas lugares de acogida. Pero es posible hacerlo un poco a la vieja usanza peregrina, preguntando aquí y allá, y tirando de hostels, pensiones y algún que otro camping (yo llevé tienda y colchón inflable, menos de dos kilos en conjunto). La experiencia, para mí, quitando algún incidente especial que tuve con los pies, fue muy gratificante, una experiencia única. Y si lo sumas al peregrinaje de sur a norte, la transición entre territorios y gentes y la transición de empezar en solitario y llegar en grupo, fue única.

 

Paso a continuación a desglosar las etapas tal y como yo las hice, desde Faro a Lisboa. Las referencias que dejaré son fácilmente localizables por internet. A nivel general, más allá de los hostels y los campings (en Portugal está prohibido acampar al aire libre) hay tres tipos de instituciones a las que, como peregrino acudí para pedir alojamiento. Es recomendable llamar por teléfono uno o dos días antes para preguntar, los teléfonos también se pueden encontrar por internet, pero en otro hilo del camino portugués, dos foreras, Paula y Mariedi subieron un par de tablas con contactos y distribución de etapas que me fueron muy útiles (¡muchas gracias!). Los tres tipos de instituciones son juntas de freguesía (ayuntamientos), parroquias o Santa Casa de Misericordia y departamentos de bomberos. 

 

Para el camino recomendable llevar vituallas porque en algunas etapas del Algarve y el Alentejo hay muy pocos lugares para abastecerse y más de una vez tuve que pedir agua en granjas perdidas en medio del campo. También conviene llevar alguna aplicación con mapas, gps y el trazado del camino (yo uso Mappy) porque, pese a que la señalética está ahí en casi todo el camino, hay algún que otro punto negro y algunos postes en los que las losetas con las flechas están caídas. Así que, dicho esto, vamos a ello:

 

  1. Faro - Loulé (24 kms)

De Faro saldremos en paralelo a la costa siguiendo la vía del tren, antes de seguir norte. La senalética está ahí aunque en algún lugar puntual cueste un poco encontrarla. La etapa empieza llana y va cogiendo ascenso paulatinamente. Hay algún bar en localidad de periferia de Faro pero a media etapa está Santa Barbara de Nexe donde hay supermercado, bar e iglesia. Seguiremos ascendiendo poco a poco, por monte, algún sendero se estrecha pero es transitable) hasta coger altura (tendremos una buena vista de la costa del algarve) y luego bajaremos un poco más hasta llegar a Loulé unos cuantos kms después.

 

Allí me alojé en Loulé Coreto Hostel. La ciudad tiene muchos lugares interesantes para visitar a destacar el mercado y una antigua casa señorial que habían sido baños islámicos. Recomendado comer en Casa Apolo.

 

  1. Loulé - Salir (20 kms)

Salimos de Loulé por zona de segundas residencias entre caminos estrechos pero bien señalizados. Nos vamos a encontrar por aquí un poco de sube y baja portugués. El desayuno fue en Aldeia de Tor, a mitad de camino, a la que siguió más sube y baja y algún que otro perro suelto. Ojo a esto porque en Algarve y Alentejo tuve algún que otro susto en caminos que pasan junto a fincas/granjas a puerta abierta y perros sueltos.

 

Salir es un pueblo pequeñito que está en un promontorio con pocos servicios pero los justos y variados en precio. Un local de brunch para turistas, una cafetería y un bar. Mi recomendación es preguntar por la asociación cultural, allí hacen un par de platos del día, de comida casera a buen precio. Dormí en Casa da Mae, un hostel a las afueras del pueblo, por el camino de salida. Está un poco apartado pero vale la pena, es muy tranquila y tiene piscina para los huespedes. Como no hay mucho que hacer en el pueblo, es ideal para echar la tarde.

 

  1. Salir - Ameixial (24 kms)

Saldremos por carretera (poco transitada pero ir con cuidado) que sube primero y luego baja para meterse en el valle. Una vez abajo iremos por camino de tierra para ascender de nuevo por montaña. De ahí volveremos a los sube y baja. Los primeros kms de esta jornada son un poco fatigosos pero las vistas son agradecidas. Conviene llevar comida y bebida porque entre las dos poblaciones no hay nada.

 

Una vez en Ameixial fui para la junta de freguesía (ayuntamiento). Había avisado el día antes de que llegaría y una vez allí, me sellaron y me dieron alojamiento en una casa a las afueras que le falta poco para ser un albergue funcional. Dispone de muchas literas, cuarto de baño y cocina funcional (aunque no mucho menaje). En Ameixial aunque es un pueblo majo no fui capaz de encontrar un supermercado. En la gasolinera y en un bar colmado que hay enfrente se pueden comprar algunas cosas. Pero allí todo el mundo me recomendó que comiera en “A Fonte”. A Fonte es la fuente pública tradicional del pueblo que la han reformado en una piscina pública preciosa con agua de la misma fuente y un chiringuito con platos de carne y pescado (excelentes las sardinas) a la parrilla estupendos. Está en la entrada del pueblo, un poco apartada, pero es fácil llegar.

 

  1. Ameixial - Almodovar (26 kms)

Desde Almodovar tendremos dos opciones, que están señalizadas, en dirección a Almodovar directo o pasando por Santa Cruz (más larga, parando en dicha ciudad). En mi caso, como mi viaje ya iba a ser más largo e iba justo con los días tiré para Almodovar directo. Ojo aquí con alguna bajada de piedra suelta en la que estuve a punto de torcerse el tobillo y ojo a un punto apartado en el que un gran arbol (creo que era un eucalipto) bloqueaba el camino y tuve que hacer un poco de peripecia para cruzar. Después el camino se hace más gentil y más llano. Estamos dejando ya el Algarve y entramos en el Alentejo y aquí practicamente se acaban las subidas en lo que nos queda de cruzar el sur. El punto flaco es que transitando por caminos de pastos, la señaletica se pierde y me las tuve para recuperarla en un momento en el que el gps también saltó por los aires. Preguntando en una finca y a un pastor me indicaron el camino a Monte das Mestras que está en el camino y desde ahí no tiene pérdida. De nuevo, conviene ir surtido de agua y vituallas, aunque en Monte das Mestras me facilitaron algo de agua.

 

En Almodovar hay dos opciones para alojarse, ambas de hostel. Corvos e Cadavais (donde yo estuve) y otra que sale en la tabla de Paula y Mariedi. Ambas están fuera de Almodovar, Corvos e Cadavais queda más cerca (tiene el mismo precio, tiene muy buenas instalaciones y son amables). En Almodovar hay mucho que ver, en especial el Convento de Jesús (que tienen una seminarista que te explica de lujo la historia del convento y su iconografía), la iglesia matriz, que es de la Orden de Santiago, el museo dedicado a la profesión tradicional de Almodovar, la zapatería y el museo sobre escritura antigua que me pareció interesantísimo para remontarse a mucho tiempo atrás en la historia de la región. Para comer, el restaurante Almodovar es ideal con cocina típica alentejana. Y para acabar el día, dos lugares: uno, la capilla de Santo Amaro, que está un poco lejos (3 kms) pero que es ideal para ver una puesta de sol preciosa sobre las llanuras alentejanas (de las puestas más bonitas de mi viaje); y dos el Cafe Conceiçao, que fue el primer lugar en el que me paré nada más llegar e hice amistad relámpago con la pareja que lo lleva. Acabé el día hablando con ellos y los parroquianos, practicando mi portugués (recomiendo aprender algo de portugués para el viaje, la gente de allí agradece el esfuerzo).

 

  1. Almodovar - Castro Verde (31 kms)

A pesar de que los caminos a partir de aquí van a ser ya en llano, las distancias van a ser largas con nada de servicios. Cruzaremos algunos territorios de caza, atravesando algunos vallados. En cierto momento atisbamos Castro Verde pero aun nos quedarán kms. En Castro Verde me alojé en el camping, opción más económica posible, aunque allí no se me ocurrió preguntar en la parroquia. De hecho, es imprescindible visitar la iglesia matriz de Castro Verde, Basilica la Real, que no en vano es mencionada en el Viaje a Portugal de José Saramago. Estamos también en zona viticultora por lo que un vinito en alguno de los bares dedicados a ello también es ideal. 

 

  1. Castro Verde - Messejana (30 kms)

Largo trayecto por campos, carreteras y caminos de tierra, tendremos hoy un par de pueblos en los que parar (yo desayuné en Casevel). El trayecto, más allá de la distancia, no tiene complicaciones. En Messejana me alojé preguntando en la junta de freguesía. Me arreglaron un colchón en una caseta que usan para reuniones que dispone de baño y ducha (me pareció fantástico). El lugar excelente para comer (donde va medio pueblo) es O Bangula. Para visitar la iglesia matriz, que está en un alto en el pueblo, que deja unas vistas preciosas y es, de nuevo, otro buen lugar para ver la puesta de sol, preguntad en la junta de freguesía o en el colmado. Añado que en Messejana tuve un tropiezo tontísimo saltándome la uña de un pie y una enfermera del centro de mayores del pueblo me hizo unas curas y un vendaje que me apañaron el camino en ese momento. Le estoy muy agradecido.

 

  1. Messejana - Fornalhas Velhas (23 kms)

Etapa fácil. Atención eso sí, porque a los pocos kms de salir de Messejana vereis un poco apartado del camino (300 ms?) la Ermita de Nuestra Señora de la Asunción, en medio del campo. A mí se me antojó casi una catedral. Cuando pasé estaba cerrada pero vale la pena pasarse a echar un vistazo y dejar una ofrenda en la entrada (alguien había dejado una hogaza de pan antes de que yo llegara). De vuelta al camino, cruzaremos fincas de ganadería varias (toda esta parte recuerda mucho a Andalucía-Extremadura en la Vía de la Plata). En Aldea Dos Eiras hay algún bar donde consumir algo y luego pasaremos por Torre Va, una antigua colonia de trabajadores. De aquí en adelante todo parece fantasma: muchas casas abandonadas, también alguna estación.

 

Fornalhas Velhas se me antojó como un pueblo de western, prácticamente dos calles, tres o cuatro bares y un colmado. Llamé a la junta de freguesía y me dijeron que fuera a Cafe Cigarrinho a preguntar para dormir. Allí me ofrecieron dormir en una casa en la que se alquilan habitaciones (creo que por 30-40 euros). No hay nada más pero estuve bastante bien. En Café Cigarrinho hice amistad con algún jefe de la industria del corcho de la zona y me invitaron a comer incluso.

 

  1. Fornalhas Velhas - Santiago de Cacem (43,7 kms)

Jornada larga debido a que era domingo y quería llegar a Santiago de Cacem, ciudad importante, para ir al centro de salud a que me revisaran los pies al día siguiente. Se puede partir parando a dormir en Sao Domingos, un pueblo pequeño intermedio. Pero ojo porque allí no hay más que un sitio, hasta donde supe, y depende del día, no da alojamiento. Conviene llamar para preguntar. Además, es una casa y el precio es de casa rural. Yo simplemente paré en Sao Domingos para comer y seguí hasta Santiago de Cacem. El camino es sencillo aunque, de nuevo, con pocos sitios para parar (en Foros de Casa Nova hay un cafe que pillé cerrado pero la señora, que estaba dentro y me vio, me sacó un bocadillo y un zumo). El trayecto no tiene apenas nada de complicado. Llano hasta Sao Domingos y después sí que hubo un poco de monte con algún momento de subida y bajada. Llegué a Santiago de Cacem con la puesta de sol, sin alojamiento. Mi plan era dormir en la parroquia, que alojaban a peregrinos. Pero cuando llamé me dijeron que estaban de mudanzas y no me podían alojar. Con las horas que eran no me lo pensé y me metí en uno de los hoteles que hay a la entrada. Poco de peregrinos, sí, pero en el estado en el que llegué, mira, bien pagado estuvo.

 

9) Santiago de Cacem (descanso)

Obviamente, no iba a partir de Santiago de Cacem sin conocer una ciudad que tiene siglos de historia. Lo primero era encontrar alojamiento para el día. No conseguí que el responsable de una pensión me cogiera el teléfono así que me fui a la oficina de turismo. Allí, me propusieron preguntar al departamento de bomberos, una institución en la zona que tiene más de un siglo de historia. Me presenté allí, les pedí alojamiento y me llevaron hasta el comandante, que me acogió generosamente. Me instalaron un camastro en un aula de formación y me dieron acceso a baños y duchas. También disponen de bar restaurante para comer.

 

Para visitar Santiago de Cacem no tuve mucha suerte: Las importantes Ruinas romanas de Mirobriga estaban cerradas ese día. Y la iglesia matriz dedicada a la orden de Santiago que tiene una talla muy importante en su entrada, también. Pero como uno es muy terco y a base de preguntar y hacer amistades consigue las llaves de la ermita más insospechada, me fui a la parroquia y allí me recibió el padre Paolo Carmo, que me abrió la iglesia y muy amablemente me hablo de su historia y del camino de Santiago. Un apunte interesante es que desde detrás de la iglesia, si el tiempo acompaña, se puede ver la península de Setubal, adonde yo me dirigía. El padre me comentó que cuando se trasladen su idea es que la parroquia mejore la cuestión de la acogida a peregrinos por lo que Santiago de Cácem puede ser un punto fuerte para revitalizar esta parte del camino en el sur de Portugal. Ojalá así sea.

 

10) Santiago de Cacem - Santa Margarida da Serra (35 kms)

Otra de las jornadas en las que excepcionalmente tendremos algo de sube y baja, en tanto cruzaremos sierra. Idealmente hubiera parado en Ronçao que tiene dos posibilidades de alojamiento, una casa rural (que deseché por precio) y habitaciones en un restaurante muy concurrido (especializado en leitao), que es también pensión. Desgraciadamente, las habitaciones estaban todas ocupadas por temporeros y decidí probar suerte hasta Santa Margarida da Serra aunque ya sabía que no había gran cosa. Allí, en Taberna da Serra conocí a su propietario, Joao, que me intentó ayudar a buscar algo. Consultado con la alcaldesa, me dieron permiso para dormir en los baños públicos del pueblo, la tipica caseta portuguesa que además de baño tiene también ducha. Como llevaba colchón y no había mucho más que hacer (y no me daba para llegar hasta Grandola, para la que había que cruzar algo más de sierra aun) tomé esa opción. Joao me apañó unos bocadillos y descansé allÍ. Espartano, sí, pero menos da una piedra.

 

11) Santa Margarida da Serra - Grandola (11 kms)

Lo dicho, un poco más de sube y baja y llego a Grandola. Esta ciudad es importante en Portugal porque allí se fraguó la Revolución de los Claveles, que acabó con la Dictadura de Salazar. Disponen de un museo en el que recorrer la historia de dichos eventos que me pareció indispensable para conocer la historia de Portugal reciente, Muy interesante también el Museo Etnológico. Había algún otro museo que pillé cerrado.

 

Comí muy bien en A Coutada y dormí en Casa Dos Diogos, un alojamiento en un poblado (Aldeia do Futuro) a las afueras de Grandola, por el camino de salida. Está a casi tres kilómetros del centro de Grándola, lo que es un trajín de ir y venir, sí quieres dejar cosas y visitar la ciudad. Hay algo más en Grándola, creo pero en la oficina de turismo se liaron un poco dándome indicaciones, no me quedó muy claro, aunque fueron super majos.

 

12) Grandola - Alcacer do Sal (34 kms)

Trayecto muy llano y rectísimo que empieza muy pegado a las vias del tren. Más adelante viene uno de los puntos negros en los que yo al menos perdí de vista las señales (hubo un momento que no sabía exactamente donde estaba y la señal del gps se perdía) y tuve que atajar con la aplicación de mapas y usando un poco de orientación y sentido común para empalmar con el camino. Tras el empalme se vienen unos de los tramos más duros de caminar en el sur, por ser caminos extremadamente arenosos (como caminar por una playa). Hay que tener paciencia. En la entrada a Vale de Guiso tuve una refriega con otro perro suelto, un perro negro callejero (?) un poco traidor, recomiendo no darle la espalda. Y luego llegamos al “famoso” cruce del río, algo que ya había leído en alguna otra crónica. Antes del río hay un bar en el que podemos parar a descansar. Para cruzar hay dos opciones. Si está el barquero, que es un granjero de la zona, nos puede cruzar en una barcaza un poco pequeña, por la voluntad. Yo paré a desayunar y cuando lo vieron al otro lado, los del café lo llamaron y me cruzó. La otra opción es un desvío más largo. Después de eso, trayecto largo y llano de los de no acabar hasta Alcacer do Sal.

 

Alcacer do Sal es un pueblo bonito con un paseo a la vera del río y un par de iglesias que por desgracia no llegué a visitar. Mi plan era dormir en el camping o en Pacha Mamma, una comunidad a las afueras. Pero me dio por preguntar y me dijeron en la oficina de turismo que preguntara en la Santa Casa de Misericordia. Es un conjunto de edificios dedicados principalmente a hacer de residencia para la tercera edad. Allí me alojaron en uno de los edificios en los que tienen enseres y muebles de los edificios principales. No solo me ofrecieron cama, sino también cena y me encontraron un momento para que una enfermera del centro me ojease los pies y las ampollas. Les debo mucho a las mujeres de alli. A sus pies.

 

13) Alcacer do Sal - Marateca (31 kms)

A partir de este punto dejé el camino oficial para seguir lo que se acercaba a la variante proyectada por Setubal. Idealmente y según los anuncios, la variante sale de Cassebres, pero me pareció que ir en dicha dirección me alejaba de la península de Setubal y me hacía invertir un día más de viaje. Me pareció un contrasentido. Según los mapas una autovía nacional conectaba Alcacer do Sal con Marateca. Revisé con google maps el arcen de todo el recorrido y vi que había espacio para transitarlo con bastante seguridad. Aunque el trayecto es tediosísimo, se puede parar en una localidad intermedia, Palma, para descansar y desayunar.

 

En Marateca (o Aguas de Moura) el plan era tirar unos kms más allá para dormir en un camping en Gambia. Pero vi que en Marateca había departamento de bomberos y probé a ver. Me acogieron generosamente permitiendome dormir (atención) en la torre de entrenamiento de los bomberos, donde tenían algunas camas y muebles.

 

14) Marateca - Setubal (22 kms)

De Marateca a Setubal hay “poquito”. Yo lo hice por carretera conectando poblaciones de periferia y parando en alguna gasolinera a desayunar. Ya en Setubal decidí parar unos días porque mis pies no estaban nada bien. Sin saberlo había cogido hongos, de ahí la cantidad de ampollas que tenía y la debilidad de las uñas. No lo supe hasta más adelante, eso sí, y cuando empecé el tratamiento todo mejoró en cuestión de días (no me volvió a salir una sola ampolla más).

 

Setubal es una ciudad que ahora me parece imprescindible, con unas iglesias preciosas (la de Santa María tiene unos mosaicos de baldosas y un retablo increibles). Recomendable comer en A Faca, pescado portugués en plato del día a precios del pueblo. También el Convento de Jesús y el Museo del Trabajo Michael Giacometti que es, también, un tributo a la industria conservera del país y de Setubal. Tenemos también el barrio del Torino, el Mercado do Livramento (del que conseguí un sello), la fortaleza y las playas de la Arrábida a tiro de piedra. El plato estrella de Setubal son los chocos (muy parecidos a los nuestros). A mi la ciudad me gustó mucho. Su centro todavía no está tan masificado y turistificado como otras ciudades importantes. Y en mi estancia forzada hice un amigo para siempre al que le regalé una credencial de sobra que llevaba para invitarle a hacer el camino.

 

15) Setubal - Quinta do Conde (27,8 kms)

De Setubal tenemos que ir hacia el norte, para cruzar la península. El anuncio de la variante especificaba que se pasaba por el Castillo de Palmela, así que para allí que me fuí. Un ascenso progresivo pero facil lleva hasta el castillo a 3 kms de Setubal más o menos. Fue una antigua fortaleza de la Orden de Santiago que ahora ya no tiene más que uso turístico (hay un parador instalado allí). La iglesia se puede visitar a partir de cierta hora y en la oficina te ponen el sello con la concha del camino, algo que me dejó un poco descolocado. Las vistas desde allí son muy bellas pero más lo fue lo que siguió.

 

Saliendo de Palmela hay que llegar a Vendas de Azeitao, cruzando un poco de la parte oriental del Parque de la Arrabida. Yo no tenía claro si cruzarlo por el valle o por la parte alta de la sierra. Mi amigo setubalense me recomendó la parte alta y fue la mejor decisión posible. No hay que ascender mucho más para coger ese camino porque desde el Castillo ya estás a la altura. El camino pasa junto a antiguos molinos de viento y recorre la cumbre de la sierra. La vista es espectacular. Si miramos a mano izquierda (al sur), vemos hasta la península de Troia. Y si miramos a la derecha (norte) vemos Lisboa. Es un recorrido difícil de olvidar.

 

El punto agridulce del día es que en Vendas de Azeitao (zona conocida por sus viñedos) no hay donde dormir. Quintas de Conde es un poco una megaurbanización infinita de casas sin alojamientos. En los dos departamentos de bomberos que pude encontrar no pudieron acogerme, pero en uno de ellos me dieron la dirección de una pensión (Come Inn) en la que me facilitaron una habitación para pasar la noche.

 

16) Quinta do Conde - Barreiro- Lisboa (18 kms)

Jornada sencilla de ir conectando poblaciones hasta llegar a Barreiro. Allí cogemos el ferry y con los ojos llorosos, llegamos a Lisboa. A mí me invadió una sensación de que un viaje terminaba y otro empezaba. Un poco así fue. El viaje dejó de ser solitario (aunque lo disfruté mucho así también) a empezar a tener compañeros de viaje.

 

Y de allí a seguir hasta Santiago y Finisterre. ¡Ultreia!

David Rod
Imagen de David Rod

O yo no he leído un muy bienfrown, o te has dejado cosas tan importantes como los precios de los hostales y albergues en los que has dormido. 

No te lo tomes a mal pero para verificar si es un camino viable para todos los bolsillos ese dato es muy importante, la prueba es que cualquier guía de Gronce  informa del precio.

Saludos y buena ruta ,te lo has currado !yes

Iván Peregrino
Imagen de Iván Peregrino

Gracias, David! Te agradezco el comentario: no lo he puesto porque no sabía bien-bien si era correcto ponerlo o no. Los precios, de todas formas, son sencillos de exponer. Ahí van:

El albergue de Faro que fue el único en el que pude estar (aunque en Setubal hay otro, son posadas de juventude, pero ya está ni un solo albergue más) fueron 17 euros, si no me falla la memoria. Donde dormí en santa casa de misericordia, sitios cedidos por ayuntamientos y departamentos de bomberos no me pidieron pago alguno, fue acogida totalmente caritativa y generosa por parte de ellos. En algún caso que tracé un poco de amistad les dejé algún obsequio, pero no te piden nada a cambio. En los casos en los que reseño hostel-pensión el precio casi siempre rondaba los 35-40 euros (más hacia cuarenta). La habitación en la casa de Fornalhas Velhas también por ahí iba el precio. El camping de Castro Verde creo que me costó diez euros o algo así. El día del hotel en Santiago de Cacem, 70 euros (una excepción que no soy muy dado a repetir).

 

En los sitios cedidos por las instituciones las condiciones son correctas con lo justo y apañado (una cama o camastro o colchon, acceso a baños y ducha, etc.). Mi impresión es que el coste en el sur de Portugal es un poco "unos por otros". Es decir, el presupuesto se me iba los días que dormía en hostal pero gracias a los sitios cedidos por ayuntamientos, etc... sin coste, se equilibraban los gastos, llegan quizás a un coste global un poco superior a lo que se podría encontrar en La Plata o el francés.

Iván Peregrino
Imagen de Iván Peregrino

Por cierto, pedazo de viaje te estás marcando tu también. Menudas vistas. Soy muy amante de las llanuras, los horizontes infinitos y esas nubes que parece que las puedas tocar. Disfrútalo mucho!