Etapa 3: Zubiri - Pamplona | Al Loro

Distancia: 
20,4 km
Duración: 
4 horas 30 mins
Dificultad: 
1
Paisaje/Naturaleza: 
3

Etapa corta y de escasos desniveles; muchos peregrinos la alargan hasta Cizur Menor, a 5 km del centro de Pamplona, opción ideal para los que prefieran huir de las urbes.

En la primera parte de la etapa recorremos un bellísimo tramo a la vera del río Arga, por sendas entre hayas y pinos, mientras que los últimos 4,5 km son plenamente urbanos.

En caso de fuertes lluvias podemos encontrar embarrados los senderos entre Larrasoaña y Zabaldika.

Ojo a los que lleguen a Pamplona durante las fiestas de los sanfermines, entre el 6 y el 14 de julio; el albergue Jesús y María está cerrado, y los alojamientos aumentan desorbitadamente sus precios.

Los varios servicios de bar-restaurante que hay entre Zubiri y Villava suelen estar cerrados los 3-4 meses de temporada baja.

Tanto la variante que sube a Zabaldika, como la que que pasa por Huarte, están bien señalizadas.

En Trinidad de Arre, el Camino de Baztan, que empieza en Bayonne (Francia), confluye con nuestro Camino Francés.

De interés es el conjunto que conforman el puente y la basílica de la Trinidad de Arre; en esta última, los Hermanos Maristas continúan acogiendo a los peregrinos.

En el Puente de la Trinidad de Arre tenemos dos alternativas para llegar a Pamplona: el trazado oficial por las aceras del casco urbano de Villava y Burlada, o bien siguiendo el paseo fluvial del río Arga, agradable y sombreado, muy frecuentado por paseantes y ciclistas, hasta el Puente de la Magdalena, donde recuperamos las fechas amarillas. Entre ambos puentes, por el camino oficial son 3,7 km, y por el paseo fluvial 4,9 km.

La catedral, el ayuntamiento y la ciudadela, son solo tres de lo numerosos atractivos culturales de la capital navarra, ciudad acogedora y que cuenta con numerosos parques y jardines.

Alrededor de la plaza del Castillo y las calles San Nicolás, San Gregorio, Estafeta y Navarrería, todas ellas cerca del albergue municipal de peregrinos, se encuentran los lugares más conocidos para ir de pintxos. Algunos, como el Café Iruña, son una institución no sólo por la comida, sino por ser un lugar de culto para los seguidores de Hemingway, que empezó algunas de sus novelas sentado a sus mesas.

El queso Idiazábal, cuya fama no tiene fronteras, es el más conocido de Navarra; en Pamplona lo encontraremos en platos y pintxos, aunque también crece su uso en postres y helados.

En las proximidades del albergue municipal se encuentra el mercado de Santo Domingo, con todo lo indispensable para proveernos de comida.