Etapa 5: Quiroga - Monforte de Lemos | Al Loro

Distancia: 
35,4 km
Duración: 
9 horas 15 mins
Dificultad: 
4
Paisaje/Naturaleza: 
3

Estamos frente a la etapa reina del Camino de Invierno; de una longitud considerable y desniveles relevantes, transcurre por un bello entorno rural, solitario y montañoso. Lo mejor será salir temprano y llevar suficiente agua, fruta o algo para comer durante la jornada.

Aquellos a quienes la etapa les resulte excesivamente larga, disponen de varias posibilidades de dividirla en dos, ya sea pernoctando en una agradable pensión en A Labrada, en alguno de los alojamientos rurales de Salcedo, o en una sala con literas que han habilitado en el polideportivo de A Pobra do Brollón.

A la salida de Quiroga un mojón nos induce a error: parece indicar hacia la izquierda para cruzar el puente sobre el río, lo que nos llevaría a dar un rodeo absurdo por San Clodio, pero nosotros debemos seguir de frente por la carretera LU-933, siempre en paralelo al río Sil.

A la altura de Nocedo, al inicio de la etapa, abandonaremos el río Sil, que nos ha acompañado desde el inicio de este Camino de Invierno en Ponferrada; unos 50 km más adelante aboca sus aguas al Miño, el gran río gallego que cruzaremos en la próxima etapa.

Un peregrino ciclista nos dice "la subida hasta la capilla de los Remedios es larga pero no especialmente dura... primer tramo por asfalto y luego ya todo por pista forestal... la bajada es muy buena y larga, siempre por pista de tierra.".

Tras superar la capilla de los Remedios, construida en el siglo XVII, comienza una bajada hacia Carballo y Barxa de Lor, cruzando dicho río gracias a un bonito puente medieval; el que hoy vemos data del siglo XIV, pero ya mucho antes existió aquí un paso de la calzada romana.

Muy cerca, en el lugar de A Labrada y a sólo 350 metros del camino, está la pensión Pacita (recomendada por peregrinos) con bar-restaurante y habitaciones; los que decidan tomar algo o pernoctar allí deben girar a la izquierda una vez cruzado el puente medieval.

En la entrada tenemos un área de descanso con una playita fluvial donde podemos poner los pies en remojo. En la calle principal hay varios bares y restaurantes donde recuperar fuerzas ante el tramo final de la etapa, que se hace largo.

Desde verano de 2018 el ayuntamiento ha puesto a disposición de los peregrinos una sala del polideportivo municipal, con 12 plazas en literas; es conveniente avisar por teléfono antes de llegar.

En una ciudad tan importante (es la capital de la Tierra de Lemos y de la Ribeira Sacra, y segunda ciudad en población de la provincia de Lugo), la ausencia de un albergue de peregrinos clama al cielo.

Os sugerimos dar un paseo por el casco antiguo, donde en su día hubo un castro de la tribu celta de los lemos o lemavos; el lugar fue bautizado por los romanos como Mons-Fortis, y en la Edad Media albergó una importante judería. En lo alto del recinto amurallado veremos la torre del homenaje, el palacio condal y el monasterio de San Vicente del Pino, del siglo XVI y hoy convertido en Parador Nacional.

Un lugar de paso obligado es A Ponte Vella sobre el río Cabe, en pleno centro; el puente es de origen medieval y tiene cuatro arcos, y será el punto de partida de la etapa de mañana.

En todos los bares del centro encontraremos una variada oferta de tapas y vinos. También es interesante visitar el Centro do Viño da Ribeira Sacra, en la Rúa do Comercio, con un moderno museo y degustaciones.