Etapa 6: Estella - Los Arcos | Al Loro

Distancia: 
21,3 km
Duración: 
5 horas
Dificultad: 
2
Paisaje/Naturaleza: 
3

La mayor parte de la etapa transcurre por buenas pistas de tierra; la única subida destacable, de poco más de 100 metros de desnivel, es la que nos conduce a Villamayor de Monjardín.

A la salida de Ayegui hay una variante-atajo (ahorra 300 metros) que no pasa por el Monasterio de Irache; sólo tiene sentido para quienes ya conozcan el lugar.

A 600 metros pasado el Monasterio de Irache tenemos la opción, siguiendo de frente, de enlazar con la solitaria Variante de Montejurra, medio kilómetro más corta, que transcurre por bosques a la falda norte del Montejurra. Pasa por Luquin (tiene servicios) y, poco después, enlaza con el camino oficial. Según nos informan, este tramo, muy poco seguido, está también señalizado con flechas amarillas.

En todas las localidades de la etapa hay fuentes y servicios de restauración.

Las Bodegas Irache, junto al Monasterio, construyeron a pie de camino, con fines publicitarios, una fuente para los peregrinos con un caño de agua y otro de vino. Rápidamente se convirtió en la fuente más famosa de la ruta jacobea; para evitar abusos, ahora sólo está abierta en horario de oficina.

Ojo, sobre todo en verano, al tramo de 12,2 km entre Villamayor de Monjardín y Los Arcos, pues apenas hay sombra; a 2,1 km de Villamayor pasamos junto a una fuente (no siempre con agua), y 3 km antes de Los Arcos pasamos junto a un pinar con sombra (que peregrinos indignos de tal nombre han ensuciado), en la suave ladera de una sierra, un buen lugar para descansar.

Fue uno de los más antiguos hospitales de peregrinos y, posteriormente, sede de la primera Universidad de Navarra.

No pasen de largo de la acogedora Fuente de los Moros (aljibe del siglo XIII), poco antes de llegar a Villamayor de Monjardín: entren, siéntense, descansen, mediten…

Podemos aprovechar para visitar alguna de sus bodegas, como la Fernández de Arcaya (a 300 m de la localidad) o las Bodegas Alzania (a 1,2 km de la localidad).

Podemos degustar las roscas glaseadas de San Blas, típicas de la localidad.