Etapa 2: Alpriate - Vila Franca de Xira | Al Loro

Distancia: 
18,8 km
Duración: 
4 horas 45 mins
Dificultad: 
1
Paisaje/Naturaleza: 
1

Si los paisajes de la etapa de ayer a la salida de Lisboa podían considerarse agradables, tanto los de hoy como los de las próximas jornadas van a resultar bastante anodinos.

Durante estas primeras etapas el trazado del camino va en paralelo a la línea de ferrocarril por la que circulan trenes de cercanías, y hay estaciones en casi todos los pueblos por donde pasamos. Una posibilidad sería aprovechar la tarde para tomar un tren a Lisboa, completar la visita de la ciudad y volver. Hay servicios cada 30 minutos en ambos sentidos.

También hay quien decide pernoctar varios días en Lisboa, desplazándose cada mañana en tren al pueblo donde dejó la etapa y volviendo, después de caminar, en otro tren a la capital. Este truco, que sería factible hasta Azambuja o Santarém, exigirá madrugar un poco, pero a cambio permite caminar las primeras jornadas sin apenas peso en la mochila.

Hoy comenzaremos a experimentar la dureza y el peligro de caminar por asfalto. Aunque los tramos por carretera se han reducido respecto a hace unos años, todavía quedan trechos francamente feos y peligrosos donde los coches pasan cercanos a gran velocidad: debemos extremar la precaución y caminar siempre en fila y por el arcén, tanto si se trata de una nacional con tránsito denso como si es por una carreterilla local.

El tramo más agradable de la jornada discurrirá por unas pasarelas de madera junto al río Tejo. Éstas comienzan en las instalaciones de la Praia dos Pescadores, con curiosos edificios a base de contenedores marítimos forrados con listones de madera.

Fijémonos en los nombres de las poblaciones: Alpriate, Alverca, Alhandra…  Son todos ellos topónimos de raíz árabe (lo mismo que Almería, Alicante, Alcalá,  Albacete…), muestra evidente de los cuatro siglos que estas tierras estuvieron bajo el dominio y la cultura de Al-Andalus.

Hoy dejaremos la antigua provincia de Estremadura y entraremos en el Ribatejo, nombres que obedecían a razones geográficas e históricas. Así, Ribatejo hace referencia a la riba (ribera) del Tejo, mientras que Estremadura designa una región que se hallaba en el extremum, vocablo latino que significa límite o frontera. Ese concepto, común a todos los reinos hispánicos durante la Reconquista, lo encontramos en la Estremadura portuguesa, la Extremadura leonesa (de la cual proviene la actual Comunidad Autónoma española) y también la Estremadura castellana (sería la que aparece en el lema del escudo de Soria desde tiempos de Alfonso VIII de Castilla: “Soria pura, cabeza de Estremadura”), pues todas ellas fueron en la Edad Media tierras de frontera.

El tramo entre Alhandra y Vila Franca de Xira transcurre por un agradable carril bici en paralelo al río Tejo. Sobre la valla que nos separa de las vías del tren han aprovechado para pintar murales muy curiosos; algunos de ellos buscan una sensación de trompe-l’oeil, ilusión óptica conseguida mediante una falsa perspectiva.

Vila Franca de Xira es la localidad más taurina de todo este camino, y en su plaza de toros se celebran touradas (corridas) con los principales diestros, rejoneadores y concursos de recortadores. Durante las fiestas de octubre se corren encierros por sus calles similares a los Sanfermines, por lo que es conocida como la Pamplona portuguesa.

Confirmando dicha pasión por la lidia, en el pueblo hallaremos decenas de locales que albergan clubes o tertulias taurinas, con nombres tan explícitos como O Aficionado, O Estoque, O Mata Cavalhos, Os Bravos, O Touril...