

The West Highland Way (WHW) es la ruta de senderismo de largo recorrido más popular de la Gran Bretaña, con más de 50.000 caminantes al año. Tiene su inicio en Milngavie, una pequeña ciudad al norte del área metropolitana de Glasgow, y a lo largo de los 152 kilómetros de recorrido, en dirección norte, pasa primero por las Lowlands (tierras bajas) y después por las Highlands (tierras altas) del oeste de Escocia. Termina en la pequeña población de Fort William, capital del West Highland, y a los pies del Ben Nevis, que con 1.344 metros de altitud es la montaña más alta de la Gran Bretaña. Algunos caminantes, una vez concluida la travesía de la WHW, ascienden a la cumbre del Ben Nevis, relativamente fácil en verano y con buen tiempo.
La WHW es un camino de escasa dificultad (excepto en invierno), bien señalizado, con pocos desniveles y sin tramos complicados. Aún así, está desaconsejado ir solo, pues pasa por zonas de montaña solitarias. Y en invierno sólo es apto para caminantes experimentados, pues la nieve, la niebla y las pocas horas de sol hacen peligrosa la travesía. Posiblemente, los meses de junio y de septiembre, con menos caminantes y, estadísticamente, una mejor climatología, son los dos meses más recomendables para realizar esta ruta.
No hay duda que el principal atractivo de la WHW es el encanto y la variedad del paisaje, a veces espectacular, con bosques, lagos, ríos, montañas, cerros, páramos, etc. Además, algunos tramos de la WHW esconden mucha historia: caminos que ya eran utilizados siglos atrás por los comerciantes de ganado, y carreteras que se construyeron como rutas militares.
En necesario hacer la reserva de los alojamientos con antelación, dado que en los últimos años la WHW sufre una cierta masificación, sobretodo los meses que van de mayo a agosto, ambos incluidos (en junio disminuye un poco la afluencia). Algunas pequeñas empresas ofrecen servicios a los senderistas de la WHW; por ejemplo, la reserva de todos los alojamientos, el transporte al inicio y al final de la ruta o, por supuesto, el transporte de las mochilas de un lugar a otro.
La WHW presenta algunas características peculiares. Una de ellas es la altísima humedad. El West Highland es el territorio de Escocia dónde más llueve, con una pluviosidad anual cinco veces superior a la de Barcelona. Así, pues, es habitual que el terreno esté embarrado y padecer otros pequeños (o no tan pequeños) inconvenientes, como, por ejemplo, la dificultad en secar la ropa. Otro problema, también relacionado con la humedad, son las nubes de mosquitos (midges) que en verano (de mediados de junio a finales de agosto) aparecen súbitamente y que tienen como curiosa afición la de picar a los senderistas de la WHW. No molestan mientras la persona se mueve, pero sí cuando se detiene. Por lo tanto, en esta época del año es imprescindible llevar un repelente de mosquitos apropiado.
Y, para finalizar, una curiosidad. La idea de la WHW fue concebida en el año 1960, pero no fue hasta el año 1980 que se hizo una realidad. Veinte años de muchas dificultades, tanto para construir tramos de la ruta como para negociar con los propietarios de las tierras.