Camino del Norte o del Canigó

Presentación

Localización: 
Localización del Camino del Norte o del Canigó
Mapa: 
Mapa Camino del Norte o del Canigó
Introducción

El Camino del Norte o del Canigó es el sendero de gran recorrido GR 83 que une la ciudad de Mataró (Cataluña, España) con la ciudad de Prades (Languedoc-Rosellón, Francia). Tiene una longitud de 213 kilómetros. El hito más importante del camino es la cima de la Pica del Canigó, en el Pirineo oriental, el punto más elevado del macizo del Canigó, una cordillera con una gran carga simbólica para los catalanes y ensalzada por el extraordinario poeta mossèn Cinto Verdaguer (1845-1902).

La historia del Camino del Norte o del Canigó empieza el año 1985, cuando un grupo de amigos de distintas entidades excursionistas de Mataró plantearon la creación de un camino que uniera el Mediterráneo, el Montseny y el Canigó. Fue la idea original de una ruta que debía enlazar diversos territorios con una historia, cultura y lengua que, en gran medida, son comunas. En el año 1988 se completa la primera travesía integral. En el 2000 se crea la asociación "Marxaires Mataró-Canigó" y, en Prades, al año siguiente, se crea la asociación de "Amics del Camí de Nord", ambas entidades con el objetivo de dar a conocer y consolidar el camino. Una vez superadas las numerosas dificultades administrativas que conlleva la homologación de un sendero internacional de gran recorrido, en el año 2004 el Camino del Norte o del Canigó se convierte oficialmente en el GR 83.

Hoy en día, el camino está correctamente señalizado con las conocidas marcas blancas y rojas de los GR, se puede realizar en los dos sentidos de la marcha y dispone de una buena guía (ver la sección de recursos externos).

Este camino sólo es apto para personas acostumbradas a las largas caminatas por montaña, y más aún para aquéllas que lo emprendan de forma autónoma cargadas con una mochila con todo lo necesario. Los desniveles de algunas etapas son importantes, y la variedad en la tipología de caminos y tipos de terreno, además de la soledad del itinerario, lo hacen desaconsejable a los senderistas poco experimentados.


Simbolismos

Es frecuente que los senderos de largo recorrido presenten algún simbolismo, generalmente de carácter histórico, y que crea, al menos para algunos senderistas, un vínculo emocional respecto al propio camino. El Camino de Norte o del Canigó no es ninguna excepción y, además, presenta dos de bien distintos: uno de histórico, el más importante, y otro de geográfico.

El simbolismo de carácter histórico tiene su origen en el exilio republicano al final de la Guerra Civil, que tuvo lugar durante los meses de enero y febrero del año 1939, forzado por la entrada de las tropas franquistas en Barcelona y Girona: más de medio millón de personas, en aquel durísimo invierno, emprendieron el camino hacia Francia en unas condiciones humanas terribles. Por el collado de Malrem, el paso fronterizo de nuestro Camino de Norte o del Canigó, pasaron a pie más de 5.000 refugiados. Por lo tanto, este camino, y más allá de consideraciones ideológicas, pretende rendir homenaje a todos aquellos hombres, mujeres y niños, algunos de los cuales perdieron la vida, así como a todos aquellos franceses que auxiliaron a los refugiados.

El simbolismo de carácter geográfico es bastante curioso: el Canigó y Mataró están unidos por un meridiano, o sea, por una de las líneas imaginarias que unen los dos polos de la tierra. Por lo tanto, los senderistas que empiezan en Mataró buscarán siempre el norte absoluto, en dirección al Canigó, con todas las connotaciones vitales (no sólo geográficas) que tiene el hecho de buscar el norte para los seres humanos...


Cómo ir y regresar en transporte público

La ciudad de Mataró está enlazada con Barcelona por varias líneas de tren, tanto de cercanías como de regionales (ver www.renfe.es).

Para regresar de Prades es necesario tomar un tren regional (TER) hasta Perpignan (menos de una hora de duración, ver www.voyages-sncf.com), y de Perpignan hay dos trenes diarios a Barcelona (3 horas de duración, ver www.renfe.es).

Documentos PDF

Más información

Camino de Norte o del Canigó: de Mataró a Prada de Conflent

Los datos (kilómetros y desniveles) se han extraído, con autorización, de la guía "Camí del Nord o del Canigó" de la editorial Prames, así como la distribución de las etapas propuestas. Son:

1. De Mataró a Riells-Viabrea (Can Salvà). Tiene 34,0 km, un desnivel aproximado de 750 metros de subida y de 675 metros de bajada. Mataró es la capital de la comarca del Maresme y, con más de cien mil habitantes, es la mayor población de todo el recorrido. Tomamos como punto de inicio la playa del Callao de dicha ciudad, donde hay un monolito cuadrado de acero, de 2,10 metros de alto y 2,10 metros de ancho, dedicado a este camino. A lo largo de la etapa, que transcurre en su mayor parte dentro del Parque Natural del Montnegre-Corredor, pasamos por los santuarios de Sant Miquel de Mata y Sant Martí del Montnegre, y, justo antes de llegar a la estación de Riells-Viabrea, cruzamos el río La Tordera.

2. De Riells-Viabrea (Can Salvà) a Joanet. Tiene 21,2 km, un desnivel aproximado de 850 metros de subida y de 250 metros de bajada. Pasamos por la ermita de Sant Llop de Viabrea, la aldea de Riells, situada en el interior del Parque Natural del Montseny, y el pueblo de Arbúcies. Desde aquí, y en poco más de una hora, llegamos al pequeño núcleo de Joanet, en el mismo término municipal de Arbúcies.

3. De Joanet a Osor. Tiene 18,0 km, un desnivel aproximado de 425 metros de subida y de 650 metros de bajada. En esta etapa, que cruza el macizo de las Guilleries, pasamos por el pueblo de Sant Hilari Sacalm.

4. De Osor a Sant Salvador de Puig-alder. Tiene 28,0 km, un desnivel aproximado de 1.150 metros de subida y de 775 metros de bajada. En esta etapa, bordeamos primero por la vertiente este el pantano de Susqueda, continuamos por el santuario de Sant Martí Sacalm, el pueblo de les Planes d'Hostoles, la ermita de Sant Pelegrí, la aldea de Cogolls y, finalmente, acabamos en la ermita-refugio de Sant Salvador de Puig-alder.

5. De Sant Salvador de Puig-alder a Olot. Tiene 14,0 km, un desnivel aproximado de 350 metros de subida y de 525 metros de bajada. Hasta la ciudad de Olot, la etapa transcurre en su totalidad en el interior del Parque Natural de la Zona Volcánica de la Garrotxa, un espacio natural con más de 40 volcanes y de una peculiar belleza paisajística. Pasamos por la ermita de Sant Miquel Sacot y, más adelante, por el conocido hayedo denominado fageda d'en Jordà. La ciudad de Olot, de 31 mil habitantes, es la capital de la comarca de la Garrotxa.

6. De Olot a Beget. Tiene 25,6 km, un desnivel aproximado de 775 metros de subida y de 625 metros de bajada. Saliendo de Olot cruzamos en perpendicular el valle de Bianya para empezar a enfilar los primeros collados del Pirineo. Pasamos por el hostal Vall del Bac y por algunas casas de campo antes de llegar al pequeño, y precioso, pueblo de Beget.

7. De Beget a Prats de Mollo (Prats de Molló). Tiene 19,5 km, un desnivel aproximado de 1.000 metros de subida y de 850 metros de bajada. Empezamos, en la salida de Beget, con una fuerte subida hasta el collado de Malrem (1.130 m.), por el cual entramos en Francia. Después continuamos por una larga bajada hasta la pequeña aldea de Lamanère (la Menera). Desde Lamanère afrontamos otra fuerte subida hasta el collado de la Guilla (1.194 m.) para, acto seguido, bajar al pueblo de Prats de Mollo.

8. De Prats de Mollo al refugio de Mirialles. Tiene 19,1 km, un desnivel aproximado de 1.450 metros de subida y de 600 metros de bajada. Los primeros 15 kilómetros de la etapa transcurren en subida, pasando por el collado del Miracle (1.272 m.), el refugio libre dels Estables, el collado de la Regina (1.762 m.) y el refugio de Pla Guillem (2.276 m.). Desde éste último, y en poco más de una hora de bajada, llegamos al buen refugio de Mirialles, a 1.718 metros de altitud.

9. Del refugio de Mirialles al refugio-chalet de Cortalets. Tiene 14,0 km, un desnivel aproximado de 1.075 metros de subida y de 650 metros de bajada. Estamos en la etapa culminante del Camino del Norte o del Canigó, la etapa que, precisamente, asciende a la misma cumbre de la Pica del Canigó, a 2.784 metros de altitud. Si la niebla no lo impide, disfrutaremos todo el día de las vistas excepcionales que nos ofrece la alta montaña pirenaica de esta zona. Para llegar a la cima, por la llamada Chimenea, debemos trepar ayudándonos con las manos en un corto tramo. El descenso empieza por un camino pedregoso y fácil (si no hay hielo), que carenea una sierra hasta llegar cerca del gran refugio de Cortalets, a 2.150 metros de altitud.

10. Del refugio-chalet de Cortalets a Prades (Prada de Conflent). Tiene 19,6 km y todo el camino transcurre de bajada, desde los 2.150 metros de altitud del refugio hasta los 356 metros de altitud de Prades. Antes de llegar a Prades pasamos por el pueblo de Tourinya y también por el importante monasterio benedictino de Saint Michel de Cuxa (Sant Miquel de Cuixà).

Espacios naturales del Camino de Norte o del Canigó

El Camino del Norte o del Canigó pasa por una gran variedad de espacios naturales que le confieren un atractivo paisajístico y cultural de primer orden. Son:

El Parque Natural del Montnegre i el Corredor. Se encuentra situado en la cordillera litoral y, por lo tanto, sufre el acoso de la implacable presión urbanística en todo su perímetro. Tienen 15.000 hectáreas y presenta un clima mediterráneo, con bosques de pinos en la vertiente litoral, y de encinas y robles en el interior. Las altitudes son moderadas, y ninguna cima supera los 800 metros.

El Parque Natural del Montseny. El camino pasa por su vertiente más oriental. El Montseny forma parte de la cordillera prelitoral, tiene una extensión de más de 30.000 hectáreas y es uno de los espacios naturales más valiosos de Cataluña, declarado Reserva de la Biosfera por la UNESCO. Su altitud máxima es de 1.706 metros (Turó de l'Home), y presenta una vegetación de clima mediterráneo en las zonas bajas y de clima continental en las zonas altas.

Las Guilleries. Este macizo es la extensión natural del Montseny por el nordeste, y se encuentra en el vértice de las cordilleras prelitoral y transversal, formando parte de ambas. Las altitudes oscilan básicamente entre los 700 y los 1.200 metros, sin cimas que destaquen. En cuanto a la vegetación, también encontramos las propias de los climas mediterráneo y continental.

El pantano de Susqueda. Inaugurado el año 1968, es uno de los tres embalses de aprovechamiento hidrográfico del río Ter. Fue construido con un triple objetivo: la generación de energía eléctrica, la regulación del caudal del Ter y el almacenamiento de agua para regadío. El precio fue anegar bajo las aguas el pueblo de Susqueda. Hoy en día, el pantano está integrado en el paisaje reconocido de las Guilleries, como si de un lago natural se tratara.

El Parque Natural de la Zona Volcánica de la Garrotxa. Dentro de sus 15.000 hectáreas hay unos 40 cráteres volcánicos y más de 20 coladas de lavas basálticas de variadas morfologías, que ofrecen un paisaje volcánico único en la península Ibérica. Su microclima y la riqueza del suelo proporcionan una vegetación muy variada, desde hayedos a una altitud inusualmente baja (como la conocida fageda d'en Jordà), a bosques de encinas y robles.

El Pirineo de la Garrotxa. Es un Pirineo íntimo, silencioso, solitario y accesible. Un Pirineo de altitudes moderadas (a penas alguna cima supera los 1.500 metros), de grandes masas boscosas, pero al mismo tiempo humanizado, donde se conjugan las actividades económicas de toda la vida, como la ganadería y la agricultura, con las más modernas, como el turismo de las casas rurales.

El macizo del Canigó. Es la primera (o la última) gran cordillera pirenaica, la más oriental de todas y que se alza a tan sólo 50 km del mar Mediterráneo. El Canigó es un vasto macizo aislado que en días despejados se ve, tanto por el norte como por el sur, desde centenares de kilómetros de distancia. La Pica del Canigó, a 2.784 metros de altitud, es su punto culminante y el objetivo de numerosos excursionistas en verano. La parte central del macizo ofrece espectaculares paisajes de alta montaña, y de mediados de otoño hasta entrada la primavera sólo es accesible para los montañeros experimentados.

Fotos