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Cultura
Arco Cáparra

Arco de Cáparra

Seguidamente presentamos una lista, que en ningún caso pretende ser exhaustiva, de los monumentos o lugares más relevantes en el ámbito cultural que encontramos en este camino. Hemos seleccionado veinticinco. Las ciudades de Astorga y Santiago no se incluyen, dado que ya se tratan en la página del Camino Francés. Como siempre, la lista la presentamos siguiendo el orden de la marcha (y dejando al final la variante por Astorga):

La catedral de Sevilla. De base gótica (siglos XV-XVI), la catedral de Santa María de Sevilla (declarada Patrimonio de la Humanidad) es la mayor de España, una edificación colosal dividida en cinco naves. El retablo mayor que hallamos en el interior mantiene las gigantescas proporciones del conjunto, y la catedral también acoge numerosas capillas, pinturas, esculturas, portadas y panteones de elevado valor artístico e histórico. La sala capitular de la catedral es de estilo renacentista y la Sacristía Mayor es de estilo plateresco. También debemos destacar el claustro, denominado "Patio de los Naranjos". No obstante, y sin ninguna duda, el elemento más destacado de la catedral, y también el símbolo más representativo de la ciudad, es la Giralda, una preciosa torre, de la antigua mezquita árabe anterior a la catedral cristiana, de casi cien metros la altura.

El Real Alcázar de Sevilla. El alcázar de Sevilla es el grupo de edificaciones civiles más destacado de la ciudad (también declarado Patrimonio de la Humanidad); un conjunto de palacios el primero de los cuales fue construido en el siglo X, en tiempo del dominio islámico. Posteriormente, los sucesivos reyes mandaron edificar sus propios palacios reales, que utilizaron como residencias particulares. Por lo tanto, hallamos una gran variedad de estilos y formas constructivas: mudéjar, gótico, renacentista, etc. Curiosamente, el uso continuado a lo largo del tiempo como residencia privada de reyes sigue vigente en la actualidad, dado que la Familia Real española disfruta en sus estancias en Sevilla de unas dependencias del Palacio Alto, uno de los más antiguos del alcázar.

La ciudad romana de Itálica (Santiponce). Es la fundación romana más antigua de la Península Ibérica, creada el año 206 a.C. por el general Escipión con el propósito de asentar veteranos de guerra procedentes de Italia (de ahí su nombre). Hijos de este municipio romano son dos emperadores que gobernaron el Imperio consecutivamente: Trajano (98 - 117 d.C.) y Adriano (117 - 138 d.C.). Hoy en día se pueden visitar los importantes vestigios de la parte de la Itálica construida por Adriano (Nova Urbs), dado que la parte vieja (Vetus Urbs), fundada por Escipión, se halla bajo el casco urbano de Santiponce. De esta Nova Urbs se conservan las ruinas del enorme anfiteatro, del teatro, del templo dedicado a Trajano (Traianeum), y de algunas calles y casas de la ciudad.

La iglesia del Salvador (Calzadilla de los Barros). Esta sólida y austera edificación, construida en el siglo XV, acoge un espectacular retablo gótico en el altar mayor, datado a inicios del siglo XVI y considerado uno de los más valiosos de Extremadura.

La ciudad de Zafra. Bonita ciudad fundada en la edad media, con finalidades defensivas, por los dominantes árabes. Declarada conjunto histórico-artístico debemos destacar: el alcázar-palacio de los Duques de Feria (siglo XV-XVIII), edificación de aspecto militar y de estilo gótico con influencia mudéjar; la colegiata de la Candelaria (siglo XVI), aúna diferentes estilos y destacan los retablos, uno de los cuales contiene nueve telas de Zurbarán (siglo XVII); el convento de Santa Clara (siglo XV); las plazas Grande y Chica (siglos XIV-XV), donde en una columna de esta última hay la denominada "Vara de Zafra", una antigua vara de medir utilizada por los comerciantes; y, finalmente, la muralla (siglo XV), de la cual sólo se conservan tres de las ocho puertas originales.

La iglesia de Nuestra Señora de los Ángeles (Los Santos de Maimona). Es una construcción del siglo XVI y de estilo arquitectónico gótico, con valiosas obras de arte en su interior. Destaca el bonito retablo mayor del siglo XVII y el órgano barroco del siglo XVIII. En el exterior encontramos una magnífica portada de estilo plateresco denominada "del Perdón", con un escudo de piedra de la orden de Santiago.

La ciudad romana de Mérida. Emerita Augusta fue fundada el siglo I a.C. por el emperador romano Augusto, con el doble propósito de asentar a los emeritus (soldados veteranos de las legiones) y proteger el importantísimo y estratégico puente sobre el Guadiana, vital para el Imperio Romano en sus comunicaciones con el sur peninsular. Se convirtió, así, en la capital de la provincia romana de Lusitania y en la principal ciudad romana del suroeste de la península Ibérica. Hoy en día, Mérida, capital de la comunidad autónoma extremeña y declarada Patrimonio de la Humanidad, conserva monumentos extraordinarios de aquella época: el impresionante puente sobre el Guadiana, de casi ochocientos metros de longitud; el teatro, en su momento con una capacidad de seis mil espectadores; el anfiteatro, con forma elíptica y con capacidad para quince mil espectadores; el circo, de cuatrocientos metros de largo y cien de ancho; el arco de Trajano... Por otra parte, el Museo Nacional de Arte Romano presenta una colección de elementos y piezas romanas, para un mejor conocimiento de la vida en aquellos tiempos.

La presa romana de Proserpina. Magna obra de ingeniería construida en tiempos de Augusto para el abastecimiento de agua de Mérida, a través del acueducto de Los Milagros, y situada siete kilómetros al norte de la capital extremeña. Tiene una longitud de casi quinientos metros y una altura de 22 metros. Los contrafuertes fueron reconstruidos en el siglo XVII.

El casco antiguo de Cáceres. El casco antiguo (también denominado ciudad monumental) de Cáceres está declarado Patrimonio de la Humanidad, dado que presenta la muestra de arquitectura civil y religiosa más importante del renacimiento español. Esta ciudad monumental amurallada se halla en un espacio bastante reducido, lleno de palacetes, casas y templos de diferentes estilos, en su mayor parte de origen medieval y muy bien conservados. Pasear por las silenciosas callejuelas, descubriendo a cada paso detalles y bonitos rincones, traslada al visitante a varios siglos atrás. De las numerosas edificaciones interesantes debemos destacar: la iglesia románica de Santa María (siglos XV-XVI), la iglesia barroca de San Francisco Javier (siglo XVIII), el Palacio Episcopal (siglos XIII-XVII), la Casa y Torre de Carvajal (siglos XV-XVI), el Palacio Toledo-Moctezuma (siglo XVI), el Palacio de las Veletas (siglos XVI-XVIII), y las casas de los Golfines de Abajo y de los Golfines de Arriba, ambas del siglo XV.

La iglesia de la Asunción (Casar de Cáceres). En esta localidad, famosa por su "Torta del Casar" (queso cremoso de oveja), destaca la bonita iglesia barroca de la Asunción (siglos XV-XVI), la cual acoge un monumental retablo mayor (siglo XVII).

La muralla de Galisteo. La preciosa muralla de Galisteo, fabricada con cantos rodados y construida en el siglo XIII, en tiempos del dominio de los musulmanes almohades, rodea completamente la bonita ciudad vieja. Tiene un perímetro de mil doscientos metros, una altura de unos diez y casi tres de grosor, con tres puertas de entrada a la ciudad.

El arco romano de Cáparra. El arco es cuadriforme (tetrapylum), de cuatro pilones y cuatro puertas. Es el único con estas características en España. Se hallaba situado en el centro neurálgico de la antigua ciudad romana de Capera (Cáparra), y por debajo pasaba en dirección sur-norte la calzada romana de la Vía de la Plata, y en dirección este-oeste la calle principal de la población. El arco, bonito y fotogénico, se ha convertido en el icono actual de la Vía de la Plata. Por otra parte, los vestigios de este emplazamiento romano se pueden visitar mediante el centro de interpretación que hay allí mismo.

La ciudad de Salamanca. El origen de la población es anterior a la ocupación romana, pero fueron éstos quienes la convirtieron en un enclave comercial y militar estratégico debido a su emplazamiento en un vado del río Tormes, junto a la calzada romana de la Vía de la Plata. La ciudad vivió su momento de máximo esplendor en el siglo XVI gracias al impulso de la universidad, una de las más prestigiosas del mundo. Salamanca, hoy en día, es una ciudad monumental de primer orden a nivel europeo, declarada Patrimonio de la Humanidad y visitada cada año por más de un millón de turistas de todo el mundo. De la gran cantidad de monumentos que merecen una visita destacamos los siguientes: el edificio histórico de la Universidad de Salamanca (siglo XV), con fachada plateresca; la magnífica catedral nueva (siglo XVI-XVIII), a caballo entre el gótico y el barroco; la catedral vieja (siglos XII-XIII), de base románica, donde destaca el cimborio denominado "Torre del Gallo"; la Plaza Mayor (siglo XVIII), barroca, que, aparte de ser el alma de la ciudad, está considerada una de las plazas más bonitas de Europa; la curiosa Casa de las Conchas (siglo XVI), de estilo gótico y plateresco, con unas trescientas conchas en la fachada colocadas geométricamente; La Clerecía (siglos XVII-XVII), monumental edificación barroca; el Convento de San Esteban (siglo XVI), con fachada plateresca; el puente romano (siglo I d.C.), reconstruido en parte en el siglo XVIII; el Colegio Mayor de Fonseca (siglo XVI), donde destacan la fachada y el patio, de estilo plateresco; la iglesia de la Purísima (siglo XVII), con cinco retablos de mármol napolitano en su interior, y, finalmente, el enorme Palacio de Monterrey (siglo XVI), de estilo plateresco.

El arte románico de Zamora. Pocos vestigios quedan de la época en que había sido un emplazamiento romano, de nombre Ocellum Duri, en el paso del río Duero de la Vía de la Plata, pero sí está bien viva la leyenda de las sucesivas victorias de Viriato, héroe de la ciudad, sobre los invasores del imperio de Roma. El casco antiguo de Zamora, en la actualidad, es un auténtico museo de arte románico a cielo abierto, con más de veinte iglesias, en su mayor parte bien conservadas, de este estilo arquitectónico. La catedral, del siglo XII, es el ejemplo más excelente, y en el que resalta el original cimborio de estilo bizantino. Además de las edificaciones románicas, también son valiosos los vestigios de las tres murallas romanas que protegían la ciudad (siglos XI-XIII), y el puente sobre el Duero, construido en el siglo XII pero con importantes reformas posteriores.

El despoblado de Castrotorafe. Fue una ciudad medieval fortificada, habitada desde el siglo XII hasta el siglo XVIII, y conocida popularmente con el nombre de "Zamora la Vieja" por su importancia estratégica en un paso del río Esla. Su origen, según algunos estudios, proviene de un asentamiento romano. Entre los siglos XII y XIV fue sede de la orden de Santiago. Hoy en día tan sólo quedan las ruinas de la primitiva muralla y del castillo.

El monasterio de Santa María de Moreruela. Apartado unos cuatro kilómetros del camino, a la altura del pueblo de Granja de Moreruela, están las ruinas de lo que había sido el primer monasterio cisterciense de España, construido en el siglo XII. De la enorme y monumental edificación, emplazada en un paraje solitario, tan sólo quedan en pie una parte del muro y la cabecera de la iglesia, compuesta de siete pequeños ábsides superpuestos verticalmente en tres niveles.

La iglesia de Santa María (Tábara). Sucesora del desaparecido monasterio de San Salvador (famoso por haberse escrito en el siglo X el códice denominado "Beato de Tábara"), la sobria iglesia de Santa María conserva de su pasado románico la torre y los muros laterales.

La iglesia de Santa Marta de Tera. Se trata de una de las edificaciones románicas más antiguas de la península, datada a mediados del siglo XI. Formaba parte de un monasterio del que no quedan vestigios. En la portada meridional hay dos interesantes esculturas de piedra, una de las cuales está considerada la representación más antigua que existe del apóstol Santiago como peregrino.

La iglesia de Nuestra Señora de la Asunción (Monbuey). De base románica (siglo XIII), pero con importantes reformas posteriores (siglos XVIII-XIX), conserva de la primitiva fábrica la original torre fortaleza.

Puebla de Sanabria. El casco antiguo de la población, de aire medieval, se encuentra muy bien conservado y está declarado conjunto histórico-artístico nacional. Algunas de las edificaciones, de gran riqueza ornamental, conservan todavía el escudo de armas medieval en la fachada, y, en verano, algunas casas ornamentan con flores los balcones, lo que todavía embellece más el conjunto. Los principales monumentos del casco antiguo son: el magnífico castillo de las condes de Benavente (siglo XV), emplazado en la cima de la colina donde se asienta el pueblo; el edificio porticado del ayuntamiento, en la plaza Mayor, y la iglesia de Nuestra Señora de Azogue (románica de origen, pero muy reformada), delante del ayuntamiento, la cual acoge un pila bautismal del siglo XIII y un órgano de finales del siglo XVIII.

A Ponte Vella (Orense). Del puente original, construido en tiempos del dominio romano, tan solo queda uno de los arcos. El puente actual, en su mayor parte, proviene de la reconstrucción del siglo XVII. Hoy en día, este enorme y bonito puente sobre el río Miño se ha convertido en el icono de la ciudad de Orense.

La catedral de Orense. La catedral de Orense (siglos XII-XIII) es un enorme templo de estilo románico, con influencias cistercienses y compostelanas, y un excelente cimborio gótico. La influencia compostelana es evidente con el Pórtico del Paraíso (en la portada occidental), construida a imagen y semejanza, aunque es menos pretenciosa, del Pórtico de la Gloria de la catedral de Santiago. Lamentablemente, la catedral se encuentra rodeada de casas que la tapan en parte, y no hay ningún lugar desde el cual se pueda apreciar todo el conjunto.

El monasterio de Oseira. A diez kilómetros de Cea y ubicado en un bello entorno natural, el enorme monasterio de Santa María de Oseira, fundado en el siglo XII por monjes benedictinos (pocos años más tarde pasó a la orden cisterciense), es conocido por su monumentalidad con el sobrenombre de "El Escorial Gallego". Del conjunto destacan los tres claustros y la iglesia, reconstruida en el siglo XVII, con elementos barrocos (fachada) y góticos. En la actualidad conviven poco más de una decena de monjes bajo la rigurosa disciplina de la orden del Cister. En la hospedería aceptan, con reserva previa, peregrinos.

La ciudad de Benavente. La ciudad de Benavente. Emplazada en la confluencia de los valles de los ríos Esla, Órbigo y Tera, la histórica ciudad de Benavente toma protagonismo en la edad media con la construcción del antiguo castillo de los Condes de Benavente, uno de los mayores de la época. Situado en un alto, y parcialmente destruido, la parte más significativa del castillo es la "Torre del Caracol" (siglo XVI), actual parador de turismo. Otras edificaciones históricas de la ciudad son: el Hospital de la Piedad (siglo XVI), fundado como hospital de peregrinos y en el que destaca la fachada de estilo renacentista; la bonita iglesia de Santa María de Azogue (siglo XII), de base románica; la iglesia de San Juan del Mercado (siglo XII), también de base románica, y el edificio del ayuntamiento (siglo XIX), de estilo neoclásico.

La iglesia del Salvador (La Bañeza). En su origen, en el siglo X, la iglesia del Salvador formaba parte de un monasterio levantado con el propósito de alojar, entre otras personas necesitadas, a peregrinos. Profundamente restaurada en el siglo XVI (de la románica original queda bien poco) destaca la fachada, de estilo plateresco, y el retablo del altar mayor (siglo XVII), de estilo barroco.



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