El Camino Catalán por San Juan de la Peña

Distancias del Camino Catalán por San Juan de la Peña
Mapa del Camino Catalán por San Juan de la Peña

Recorrido

De Tàrrega a Balaguer
La Fuliola

La Fuliola

Nota: El tramo de Montserrat a Tàrrega está descrito en la página del Camino Catalán por Zaragoza.

En la plaza del Carme de Tàrrega se bifurcan los dos Caminos Catalanes. Nosotros tomamos la calle Ardèvol, entre las oficinas de los bancos Sabadell-Atlántico y Santander, luego salimos delante de la estación de la RENFE, seguimos a la izquierda, cruzamos las vías por un paso a nivel y continuamos por la calle Amics dels Arbres, dejando a mano derecha, sobre una colina, la iglesia de Sant Eloi. Cruzamos por un puente la autovía A-2, más adelante cruzamos el Canal d'Urgell y avanzamos, sin dificultades, hasta Tornabous. Entramos a Tornabous por la calle Llibertat y salimos por un camino de asfalto que hay al lado de la báscula municipal. Pasamos por la pequeña aldea de El Terrós, que no tiene servicios, pero sí una fuente, y continuamos en la misma dirección. A la izquierda, en paralelo, tenemos la carretera C-53. Antes de entrar en La Fuliola cruzamos dicha carretera. Siguiendo a mano izquierda llegamos a la bonita plaza del Portal, continuamos en la misma dirección por la calle Cervantes, plaza Guillem d'Isarn y, en diagonal por la derecha, tomamos la calle con la que ya salimos de la localidad.

Caminamos a través de un territorio con extensos cultivos de árboles de fruta dulce. Llegamos a la aldea de Boldú, sin servicios, y seguimos a la izquierda la calle Major. Avanzamos todo recto por una pista de tierra, cruzamos una carretera y llegamos al caserío del Castell del Remei. Salimos por delante del santuario, dejando los dos pequeños embalses a mano derecha. Hasta Linyola, que se ve lejano, no hay ningún misterio: siempre recto por pista de tierra. En dicha localidad Teresa Pinyol cuenta con un apartamento con precios especiales para los peregrinos (tel. 679-18-3943, 1 peregrino 20 euros, 2 peregrinos 25 euros, 3 peregrinos 35 euros y 4 peregrinos 40 euros). Salimos de Linyola siguiendo la calle Major hasta la carretera, que tomamos a la derecha y, de frente, continuamos por la calle Ramon Formiguera hasta el final. Al cabo de una hora cruzamos una acequia. Más adelante pasamos junto a unas granjas y después cruzamos el Canal Auxiliar d'Urgell dos veces. Pasamos por debajo de la variante de Balaguer y, al mismo nivel, cruzamos la carretera de Lleida (C-13). Poco después entramos en Balaguer, capital de la comarca de La Noguera, siguiendo a mano izquierda la carretera (calle Urgell). Cruzamos el río Segre por el puente de Sant Miquel y seguimos a mano izquierda por la calle del Puente, la plaza Jutge, y las calles Sant Jaume y Avalls hasta la bonita y popular plaza porticada del Mercadal.

De Balaguer a Monzón
Hacia Monzón

Hacia Monzón

Justo entrar en la plaza Mercadal debemos seguir la calle a mano derecha, subir por la calle de la Botera, cruzar la muralla medieval por la Porta del Gel y continuar, todo recto, primero por la calle Muralla y después por una carretera secundaria que ya nos aleja de Balaguer. A unos 15 minutos, a la altura de un crucero roto, dejamos la carretera y seguimos una pista a la izquierda y, 150 metros después, otra pista a la derecha. La vamos siguiendo durante más de una hora por un terreno cada vez más ondulado, boscoso y solitario. Finalmente, cruzamos una carretera y llegamos a Castelló de Farfanya, recreándonos con la bonita estampa de la iglesia de Santa Maria, sobre una colina, y a su lado las ruinas del castillo de Castelló. Merece la pena dar un paseo por el casco antiguo de la localidad, aunque el camino no entra en él. En la entrada de Castelló de Farfanya, pasada la riera, el camino sigue a mano izquierda la calle Arrabal y, a 150 metros, también a la izquierda, la calle Comptes d'Urgell. Justo a la altura de una farmacia tomamos, a la derecha, la calle Algerri, con la cual salimos de la población.

A partir de aquí continuamos por largas pistas forestales, manteniendo siempre la carretera a mano izquierda y a una cierta distancia, pero casi siempre a la vista. A la derecha tenemos la Serra Llarga. Pasamos cerca de balsas que, según los letreros informativos, tienen un cierto interés biológico. Más adelante cruzamos una pista asfaltada que va a un depósito de agua (a la derecha) y, poco después, entramos en Algerri por la calle Balaguer. De Algerri salimos por la carretera y, a 600 metros, tomamos a mano izquierda un camino. Más adelante cruzamos el Canal de Alfarràs - Balaguer (la población de delante es Almenar) y lo seguimos por la derecha en paralelo. Cruzamos la carretera C-26 y, poco después, entramos en Alfarràs cruzando el río Noguera Ribagorçana por el puente de la carretera. Seguimos toda la avenida de Balmes, cruzamos la N-230 (Lleida - Viella) y tomamos de frente la carretera a Tamarite de Litera. Justo al pasar bajo el Canal de Cataluña y Aragón entramos a la Comunidad Autónoma de Aragón. A 200 metros giramos a la izquierda por la carretera de Almacelles. En este punto debemos prestar mucha atención para no equivocarnos: seguimos la carretera, a 40 metros tomamos una pista a la derecha y, 250 metros más adelante, la dejamos para seguir un camino delante de nosotros en dirección a la parte trasera de una granja. Luego ya vamos siguiendo todo recto, dejando caminos a derecha e izquierda. Una hora después salimos a una pista que tomamos a la derecha y, a 80 metros, tomamos otra a la izquierda.

Seguimos avanzando por buenas pistas de tierra durante todo el trayecto hasta Tamarite. Pasamos junto a la ermita abandonada de Sant Roc y, más adelante, cruzamos otra vez el Canal de Cataluña y Aragón. En la entrada de Tamarite de Litera vamos a buscar por la derecha su eje principal. Esta interesante localidad es muy hospitalaria con los peregrinos, e incluso el Ayuntamiento ha señalizado con rótulos el camino por el interior. Por lo tanto, salimos de Tamarite sin dificultades por la calle Patrocinio, en dirección a una pequeña zona industrial. Luego cruzamos hasta tres veces seguidas el Canal de Cataluña y Aragón. Más adelante cruzamos la carretera de Binéfar, ciudad que vemos a la izquierda a 3,5 km. Después de superar el Canal de Zaidín, la pista de tierra pasa a ser asfaltada y ya vemos, justo delante y muy lejano, el castillo de Monzón sobre una colina. Pasamos bajo la autovía A-22, cruzamos por un puente la línea del tren y de inmediato tomamos una tranquila carretera local que ya nos baja a Monzón. En Monzón, salimos a la avenida de Lérida (N-240), la cruzamos y seguimos en la misma dirección por la calle peatonal Joaquín Costa hasta la catedral.

De Monzón a Huesca
La Sierra de Guara, de camino a Pertusa

La Sierra de Guara, de camino a Pertusa

Salimos de Monzón por la carretera de Huesca (N-240), dejando a mano izquierda el convento de San Francisco, actual conservatorio de música. Por la carretera cruzamos el río Cinca y, poco después, la dejamos para seguir un camino a mano izquierda. Pasamos bajo la línea del tren y, más adelante, atravesamos una pequeña zona industrial. Ya podemos ver, a lo lejos, el pueblo de Berbegal sobre un cerro. Salimos a una ancha pista de tierra y piedra suelta, que seguimos a la izquierda para entrar en Selgua. En esta aldea, delante de la iglesia tomamos la calle que baja a la carretera. La seguimos por la derecha. Al cabo de media hora nos desviamos por un camino de tierra a mano derecha, que poco después avanza en paralelo a un pequeño canal en un tramo en muy mal estado. Salimos a una pista que seguimos a la derecha, más adelante volvemos a caminar en paralelo a un pequeño canal elevado, cruzamos una carretera y entramos en el caserío de Ilche.

A la salida volvemos a la carretera de Berbegal, la seguimos a la derecha medio kilómetro hasta tomar un camino de tierra a mano izquierda. Nos vamos acercando a Berbegal por diferentes pistas y caminos de tierra, pasamos por la ermita románica de Santa Águeda (cerca vemos curiosos menhires naturales) y, poco después, cruzamos una pista de asfalto y el Canal del Terreu. Llegamos a la carretera C-1223, la cruzamos y seguimos delante de nosotros un camino asfaltado que sube al cerro donde está emplazado Berbegal. La parte final de la subida la realizamos por una pista de cemento que tomamos a mano derecha. Como curiosidad, cabe decir que por Berbegal pasa la línea imaginaria del Meridiano de Greenwich.

Salimos de la población por la calle Iglesia, bajamos a la carretera, la cruzamos y seguimos una agradable pista de tierra que nos aleja de la población. A la derecha vemos la Sierra de Guara. Vamos siempre de frente hasta La Cuadrada, aldea sin servicios pero que tiene una pequeña zona de descanso con una fuente. Salimos por la calle Mayor y tomamos una pista a la izquierda. A unos 15 minutos encontramos el Canal de Pertusa, lo cruzamos y continuamos por la pista asfaltada con grava que avanza en paralelo al canal. Más adelante, el canal desaparece bajo tierra, pero nosotros seguimos la misma pista. Poco después accedemos, por un corto desvío a la izquierda, a la carretera de Pertusa, que seguimos a la derecha. Ya cerca de Pertusa, dejamos la carretera para alcanzar el pueblo por un camino a mano izquierda. Entramos bordeando un pequeño barranco. De Pertusa salimos siguiendo una curva de la carretera y, de inmediato, tomamos un atajo a la izquierda que nos baja a la misma carretera para cruzar el río Alcanadre. Justo cruzar el río, seguimos por la derecha un camino que sube con fuerza hasta dar otra vez a la carretera. La seguimos por la derecha en un tramo largo, bonito y solitario. A la siguiente aldea, Antillón, accedemos por un camino de tierra por la derecha de la carretera.

Desde la plaza del Ayuntamiento de Antillón cruzamos la carretera y tomamos en subida la calle San Juan. Caminamos unos 40 minutos por una pista de tierra y piedra suelta, que avanza a una cierta altura y nos ofrece bonitas vistas, hasta tomar a mano derecha otra pista. Con esta bajamos y pasamos cerca de una gran nave porcina blanca con depósitos verdes. Más adelante salimos a la carretera de Pueyo de Fañanás y la seguimos a la izquierda hasta el mismo pueblo, en un tramo largo y muy monótono. De Pueyo de Fañanás a Fañanás encontramos una doble señalización, pero en este caso no hay ninguna duda: lo mejor es continuar por la misma carretera, porque el camino que la evita es confuso y más largo.

Desde la plaza Mayor de Fañanás salimos por la calle de la Paz, que continúa por una pista. Tres cuartos de hora después salimos a una carretera (A-1219) que seguimos a la derecha y, a 800 metros, tomamos a la izquierda la carretera local que nos conduce a la aldea de Ola. De Ola salimos siguiendo todo recto por una pista de tierra, y poco después dejamos unas granjas porcinas a mano izquierda. Este es un tramo interesante hasta la Paridera de Montori, que nos quedará a la derecha. Luego nos aproximamos a una torre de vigilancia y, acto seguido, bajamos directamente al pueblo de Tierz, convertido en localidad residencial. En Tierz cruzamos la plaza principal y seguimos a mano izquierda. Justo antes de llegar a la última casa tomamos una calle a la derecha y ya salimos de la población. Más adelante cruzamos el río Flumen por una plataforma de cemento y, en la otra vera, podemos optar entre llegar a Huesca por el sendero de la izquierda o por la pista de la derecha. Nosotros tomamos la pista de la derecha. Media hora después entramos en la capital por el extremo de una avenida. La seguimos y, al llegar a una gran rotonda, nos desviamos a la derecha, cruzamos la avenida y, en la misma dirección, continuamos por la calle Lanuza. Delante nuestro, por las calles Goya y Cuatro Reyes, llegamos a la plaza López Allué, donde está la oficina de turismo. Cruzamos la plaza y, a la derecha, enfilamos las calles San Salvador y Las Cortes hasta la catedral.

De Huesca a Loarre
De camino a Aniés, con el castillo de Loarre al fondo

De camino a Aniés, con el castillo de Loarre al fondo

Situados delante de la catedral de Huesca tomamos la calle Ricafort para bajar a la calle Coso Alto (uno de los ejes principales). La seguimos a la derecha, continuamos todo recto por la avenida de Monreal, cruzamos una rotonda y avanzamos de frente por la avenida Doctor Artero. Atención: a 100 metros tomamos a la derecha el camino llamado Cruz del Palmo, con el que ya salimos de Huesca. Más adelante pasamos bajo la autovía A-23 y, cruzada ésta, tomamos un camino a la derecha. Poco después bordeamos un pequeño embalse y, justo antes de Chimillas, pasamos por delante de una moderna residencia que tiene un bar-restaurante abierto al público. En Chimillas, una vez hemos dejado atrás la iglesia de San Pedro, cruzamos una rotonda y seguimos de frente el Camino de Bolea. Caminamos por largas pistas de tierra entre carrascas. A unos 50 minutos de Chimillas, encontramos una bifurcación: giramos a la izquierda y, poco después, tomamos un sendero a la derecha. Luego salimos a una ancha pista que parece un pequeño cortafuegos, la seguimos a la derecha y, poco después, bajamos a una extensa llanura. Las vistas son magníficas. Pasamos por el Castillo de Castejón (en esta zona se llaman "Castillos" a los caseríos de explotaciones agrícolas, sin ningún matiz militar) y seguimos una pista junto a una torre eléctrica. Delante vemos la cordillera del pre-Pirineo, en la que sobresale el Pico Gratal (1.567 m).

Más adelante pasamos al lado de una pequeña caseta abierta que sirve para guardar la paja y, poco después, bajamos a mano izquierda al Castillo de Anzano. Lejana, vemos la colegiata de Bolea sobre un cerro. Después de un largo tramo, llegamos a la bonita villa de Bolea siguiendo diferentes pistas agrícolas. Subimos al centro por la calle de la Fuente. Desde la plaza Mayor de Bolea tomamos la calle Castilla y, a la salida del pueblo, seguimos una pista a la izquierda. Avanzamos por diferentes pistas forestales hasta salir, al cabo de una hora, a la carretera de Aniés. A lo largo de 600 metros avanzaremos por un camino en paralelo a ésta. Luego caminamos por la misma carretera, la seguimos en dos curvas y por un camino a mano izquierda llegamos a la plaza de la Iglesia de Aniés. En el tramo de Aniés al siguiente pueblo, Loarre, se solapan múltiples señalizaciones de diferentes caminos y, además, encontraremos numerosos cruces y bifurcaciones. Por lo tanto, es necesario prestar atención para no equivocarnos y seguir siempre las flechas amarillas. El camino no sube al castillo, sino que avanza al oeste hacia Loarre. Salimos de Aniés por una pista, dejando la iglesia a mano izquierda. A ratos, el camino se convierte en un sendero muy deteriorado, cubierto de hierba y piedras. A unos 40 minutos de Aniés hay una bifurcación crítica: un camino a mano derecha, en subida y con un giro a la derecha, y señalizado con un poste indicador, nos puede confundir. No lo tomamos y continuamos en la misma dirección según veníamos. Más adelante, bajamos por un sendero muy pedregoso hasta salir a la carretera de acceso al castillo de Loarre. La cruzamos y entramos en el pueblo de Loarre.

De Loarre a Santa Cilia
Mallos de Riglos

Mallos de Riglos

Desde la plaza Mayor de Loarre bajamos a la carretera por la calle Antonio Coarasa, que pasa por detrás la iglesia. Seguimos por la derecha la carretera medio kilómetro hasta tomar un camino, también a mano derecha. El pueblo que vemos al fondo es Santa Engracia. Avanzamos siempre de frente, primero por un camino cubierto de hierba y después por un sendero. Salimos a la carretera de acceso a Santa Engracia y la seguimos por la derecha 200 metros hasta un crucero, donde tomamos una pista de frente dejando la carretera a mano derecha. Más adelante seguimos un camino pedregoso por el lecho de un barranco (debemos estar atentos a las flechas) hasta tomar un sendero (por la derecha) que, más adelante, se convierte en una pista de guijarros. Finalmente, llegamos a Sarsamarcuello en subida por una pista muy deteriorada.

Tal como entramos a Sarsamarcuello salimos, todo recto, por otra pista también muy pedregosa y también en subida. Pasada la última casa, el camino tuerce a la izquierda (se intuye más que se ve). Más arriba cruzamos una pista principal y seguimos por un camino en mal estado. Por fin volvemos a salir a la misma pista principal que antes habíamos cruzado y la seguimos a la izquierda, llaneando. Delante vemos en un collado la ermita de San Miquel (en ruinas), la Torre de Marcuello (también en ruinas) y, al lado de la torre, la ermita de la Virgen de Marcuello. Las vistas sobre el valle del Gállego, a la izquierda, son magníficas. Llegamos a la ermita de San Miguel y a 200 metros dejamos, a la izquierda, el camino que va al Mirador de los Buitres (poco más de 1 km) y que obsequia a aquéllos que se acercan con unas impresionantes vistas sobre los Mallos de Riglos. Continuamos nuestro camino, que también nos permitirá ver los Mallos de Riglos a la izquierda, y en veinte minutos llegamos al collado de San Roman. Aquí hay un cruce de caminos. Aquellos que quieran pernoctar en el refugio de montaña de Riglos deben seguir el GR 1 (camino a la izquierda en bajada). Nosotros, sin embargo, seguimos por la derecha la pista que va, de bajada, por la otra vertiente. Vamos perdiendo altitud por buenas pistas de tierra. Delante vemos los Pirineos y la cordillera de San Juan de la Peña.

A unos 40 minutos del collado de San Román dejamos a la derecha el desvío a la Foz de la Garoneta. Después de otros 40 minutos, dejamos a la izquierda la Casa de Escalete y otro desvío a Riglos. Poco después, cruzamos la espectacular Foz de Escalete por el Paso de Escalete y, dando un gran rodeo para cruzar la línea del tren, ya bajamos a la aldea de Estación de Santa María y la Peña (vemos el río Gállego y a la izquierda el embalse de la Peña). Salimos de dicha localidad por la carretera A-1205 en dirección a Triste. A unos 20 minutos tomamos un sendero a la derecha que sube por un terreno escarpado. Avanzamos por senderos, en un entorno bonito y solitario, por la vertiente este del barranco de Triste. Pasada la cancela de una alambrada, seguimos una pista forestal, cruzamos (como podamos) el río Triste y seguimos hasta una caseta. Aquí hay una bifurcación; seguimos a la derecha y más adelante cruzamos dos veces más un arroyo (el Ena). Nos acercamos a Ena con buenas vistas de la cordillera de San Juan de la Peña. A la entrada del pueblo hay una bifurcación que seguimos a la izquierda.

Salimos de Ena por la pista de tierra (no la asfaltada) que deja el cementerio a cien metros a mano izquierda. Media hora después pasamos por la casa donde viven, en un bonito entorno y aislados del mundo, Cristina y Xavier, una pareja que pretende vivir de la forma más autónoma posible. Por la misma pista, y media hora más tarde, llegamos a un collado. Tenemos una perspectiva completa de la vertiente meridional de la cordillera de San Juan de la Peña. A la derecha, a los pies del extremo este de la cordillera, vemos el pequeño pueblo de Botaya. Allí nos dirigimos por pista de tierra sin más complicaciones. Salimos del pueblo por la carretera que sube a San Juan de la Peña. Para orientarnos tenemos como referencia la línea eléctrica, que va directa al monasterio. A 1 km dejamos la carretera y tomamos una pista a mano izquierda. En seguida la pista se convierte en sendero y va ganando altitud con algún zigzag. Es fácil encontrarnos algún árbol caído sobre el camino. El tramo final de subida es por un sendero pedregoso. Una vez arriba, el camino llanea en paralelo a la línea eléctrica. Llegamos al Monasterio Nuevo de San Juan de la Peña. Lo bordeamos, dejándolo a la derecha, y continuamos por el camino de peatones, bien señalizado, que une los dos monasterios haciendo atajo de la carretera.

Salimos del Monasterio Viejo (o Real Monasterio) de San Juan de la Peña por la pista de tierra que empieza junto a la oficina de información. Vamos ganando un poco de altitud y, en unos veinte minutos, llegamos al Collado Cuatro Caminos, donde los cuatro caminos están bien señalizados con un indicador vertical. Seguimos a mano izquierda, ahora ya en decidida bajada, en dirección a Santa Cruz de la Serós. Debemos andar con precaución porque el camino es muy pedregoso y el firme está en mal estado. Quince minutos después tomamos un sendero a la izquierda que baja directamente, y sin contemplaciones, al pueblo. De la bonita localidad de Santa Cruz de la Serós salimos por la carretera delante de la iglesia de San Caprasio y, a 200 metros de ésta, tomamos un camino a la izquierda, conocido como Camino de Santa Cruz. Lo seguimos, primero en subida y después en bajada, hasta Binacua. De Binacua bajamos por la carretera, en dirección a la nacional y, en menos de un kilómetro, ya enlazamos con el Camino de Santiago conocido por los peregrinos como Camino Aragonés. Estamos a tiro de piedra de Santa Cilia.