Etapa corta, que puede alargarse 5,2 km más hasta el albergue juvenil de Castro.
La bajada al embalse es larga, pero no presenta ninguna dificultad.
El único servicio intermedio de la etapa lo encontramos 800 metros después de cruzar la presa del embalse, en una casa rural con bar-restaurante (lunes cerrado).
En Grandas de Salime merece una visita el Museo Etnográfico, uno de los más importantes de Asturias.
Bajando al embalse de Salime
De La Mesa a la presa del embalse de Salime. Desde el albergue de La Mesa tomamos una pista asfaltada en constante subida, ganando 200 metros de desnivel en poco más de un kilómetro, hasta llegar al lomo de una sierra en la que hay instalados molinos eólicos. Las vistas son magníficas. Iniciamos la que posiblemente es la bajada que más larga de todas las bajadas de todos los Caminos de Santiago, Pirineos aparte. Al principio seguimos una pista ganadera de tierra y piedra. Pronto vemos el embalse de Salime al fondo y el pueblo de Grandas de Salime, nuestro destino, en la otra vertiente. La bajada, que en ningún momento tiene una pendiente excesiva, se divide en tres partes. La primera, por una ancha pistas de tierra y piedra en prolongados zig-zags, y en la que vamos perdiendo altitud poco a poco pero de forma constante. La segunda por pista forestal de tierra, que avanza llaneando e incluso tiene alguna corta subida, y en la que parece que nos vamos alejando demasiado del embalse, el cual queda abajo a nuestra izquierda. La tercera parte empieza cuando abandonamos esta pista para tomar un bonito sendero a mano izquierda, que avanza en zig-zag por el interior de un bosque hasta desembocar en la carretera que, por la izquierda, nos conduce a la presa del embalse.
Embalse de Salime. Se trata de una gigantesca obra de ingeniería, sobre el cauce del río Navia. Se inauguró en el año 1954, tras 10 años de arduos trabajos, anegando catorce poblaciones (entre ellas el pueblo de Salime) y dos puentes. En su momento fue la segunda presa más grande de Europa, con una capacidad de 266 hectómetros cúbicos y una potencia de generación eléctrica (su única finalidad) de 128 MW.
De la presa del embalse de Salime a Grandas de Salime. Cruzamos la presa y seguimos la misma carretera en subida. A 800 metros pasamos junto a una casa rural con bar-restaurante (lunes cerrado). Seguimos la carretera, en constante subida, a los largo de algo más de cuatro kilómetros (desde la presa), en un tramo muy monótono, hasta tomar a la izquierda un sendero que en 1,5 km nos dejará en Grandas de Salime. Este sendero es un falso atajo de la carretera, pues ni reduce ni añade kilómetros, pero es mucho más agradable y al menos rompe el tedioso caminar por el asfalto. Y así llegamos a Grandas de Salime, un pueblo que desde el 2011 tiene un albergue digno de su condición.
Grandas de Salime. El Museo Etnográfico de Grandas de Salime es uno de los museos más visitados de Asturias, con numerosos objetos de la vida rural de antaño en el occidente asturiano. Por otra parte, la construcción más relevante de la localidad es la iglesia de San Salvador, una edificación sólida y robusta construida en el siglo XVIII. De su origen románico tan sólo conserva una portada y la pila bautismal. Destaca el pórtico que, soportado por arcos de piedra, rodea completamente la nave.