Variante Ruta de los Hospitales: empieza a poco más de un kilómetro pasado Borres (bien indicado), y termina en el Puerto del Palo. Es un recorrido 2,5 km más corto que el camino oficial, pero más duro por los desniveles y la altitud, y porque avanza por zonas desoladas expuestas a los vientos. El paisaje es magnífico, y la señalización perfecta. No es aconsejable en caso de niebla o de mal tiempo, y aun menos en invierno. No hay servicios ni fuentes; debemos llevar provisiones. Para más info id a la página "Información básica".
El monasterio de Obona está 800 metros fuera del camino, por un desvío señalizado. Se encuentra en estado de abandono.
En La Mortera hay un pequeño bar-tienda a pie de carretera, en la parte de arriba. En Porciles también hay un bar-tienda. Ambos suelen estar abiertos, pero a veces... no lo están.
A partir de La Mortera y hasta el Alto de Lavadoira el camino ataja la carretera AS-219 (que va a Pola de Allande) hasta por tres veces. Cada atajo, que siempre es por la izquierda, ahorra kilómetros y embellece el recorrido, pero al precio de una contundente bajada y la correspondiente subida para salvar un arroyo. En caso de lluvia, es mejor seguir por la carretera.
En Peñaseita, 2,8 km después de Pola, también hay un albergue de peregrinos.
Ruta de los Hospitales (variante)
De Tineo a Villaluz. Salimos de Tineo por delante del ayuntamiento y, a mano derecha, subimos una calle que nos lleva justo delante de la iglesia. Un azulejo con una vieira nos indica que debemos tomar una calle a mano izquierda. Ésta, en duro repecho, se prolonga en una pista asfaltada que más adelante es de tierra. Avanzamos a media vertiente de una ladera ganando altitud poco a poco, disfrutando de unas magníficas vistas sobre Tineo. Más adelante la pendiente de la subida gana algo de fuerza hasta desembocar en una pista de asfalto, que seguimos unos metros a mano izquierda para continuar por una pista a la derecha. Iniciamos un descenso moderado, deleitándonos con el bello paisaje. La pista desemboca en otra de cemento que seguimos hasta salir a la carretera AS-350, en el Alto de Piedratecha. Continuamos por la derecha en paralelo a la carretera (nos queda a la derecha), hasta tomar a la izquierda una pista boscosa que desciende a la vaguada del río Deina. Llegamos al cruce, bien señalizado, donde debemos decidir si nos acercamos a visitar el importante monasterio de Obona (desvío de 800 metros) o lo dejamos para una ocasión mejor. En este último caso, seguimos llaneando por un magnífico bosque de robles y castaños hasta que, en ascenso, salimos a la pequeña aldea de Villaluz, sin servicios.
Monasterio de Santa María La Real de Obona. Unos ocho kilómetros después de Tineo encontramos, bien señalizado, el desvío que permite acercarnos al monasterio de Obona. Se encuentra a 800 metros del camino y la visita, para aquéllos que caminen sin prisa, merece la pena. Se cree que fue fundado en el siglo XIII, pero la mayor parte de la construcción actual data del siglo XVII. Había contado con un hospital de peregrinos. Actualmente se encuentra abandonado y con tendencia, si nadie lo impide, a derivar hacia un estado ruinoso.
De Villaluz a Campiello. A la salida de Villaluz alcanzamos la carretera local TI-3, que seguimos a la derecha hasta Campiello, pasando antes por Vega del Rey y Berrugoso. En Campiello hay un bar-restaurante, y el famoso bar-restaurante-tienda Casa Herminia, que también cuenta con un excelente albergue de peregrinos (algo caro) y una casa rural.
De Campiello a Borres. Salimos de Campiello por la misma carretera TI-3, pasamos por El Fresno y El Espín, y la dejamos la carretera por la izquierda. A 300 metros tomamos a la derecha un bonito camino que nos conduce al pueblo de Borres, que no dispone de servicios pero sí de un albergue municipal. El desvío al albergue, bien señalizado, está 500 metros antes del pueblo.
De Borres a La Mortera. En Borres cruzamos la carretera (AS-219) y superamos un corto repecho para proseguir a la izquierda llaneando por una boscosa ladera. A algo más de un kilómetro encontramos la bifurcación, perfectamente señalizada, del camino principal y la variante por la Ruta de los Hospitales. Por el camino principal descendemos para cruzar de nuevo la carretera AS-219, a la altura de Samblismo, y continuar por un precioso camino hasta la aldea de La Mortera, donde hay (en la carretera, en la parte de arriba) un pequeño y acogedor bar-tienda de horario algo incierto.
De La Mortera a Porciles. Seguimos por caminos y senderos, con constantes subidas y bajadas para superar sucesivos arroyos, que son atajos de la carretera AS-219, a la que entramos y salimos varias veces. Por dicha carretera llegamos al alto de Porciles, algo más adelante a la iglesia de San Roque y poco después a la aldea de Porciles, que también cuenta con una tienda-bar.
De Porciles a Pola de Allande. Desde Porciles hasta el alto de Lavadoira (visible si no hay niebla) podemos seguir tanto el camino, que tiene una fuerte bajada hasta una vaguada y la correspondiente subida, como la carretera AS-219. En este último caso el trayecto es casi dos kilómetros más largo pero presenta un desnivel moderado. En el alto de Lavadoira, donde se encuentra la aldea homónima, empieza la bonita y dura (sobre todo en su tramo final) bajada a Pola de Allande, pasando antes de llegar por la aldea de Ferroy. En Pola hay todo tipo de servicios, incluido un albergue. Entre los peregrinos ha ganado fama la cena que ofrecen en el hostal La Nueva Allandesa, con un menú que presenta lo mejor de la cocina tradicional de la zona a un precio decente. Y, además, tratan especialmente bien a los peregrinos.
Pola de Allande. Su monumento más relevante es el Palacio de Cienfuegos, también conocido como el Palacio de los condes de Peñalba, una sólida y espectacular construcción defensiva, con tres torres y planta en forma de L, que domina la población desde la cima de una colina. Data del siglo XV, pero se realizaron importantes reformas con posterioridad y poco queda de aquella época. Actualmente se encuentra abandonado, pero por su belleza y su privilegiado emplazamiento es un buen candidato para que algún buen samaritano con los bolsillos llenos le eche el ojo... Por lo que respecta al casco urbano cabe destacar el edificio del Ayuntamiento (1907).
Variante por la Ruta de los Hospitales. Para información general sobre esta variante visita la sección "Variantes" de la página "Información básica". La señalización es excelente, con tyramos en los que hay una estaca de madera con la flecha amarilla cada veinte metros. El inicio se encuentra a poco más de un kilómetro de Borres, perfectamente señalizado, y arranca ya con una contundente subida hasta la aldea de Cerredo, a la altura de la capilla de San Pascual. Proseguimos en la misma dirección, al inicio con otro fuerte ascenso, por pista de tierra, abriéndose cada vez más las vistas sobre las montañas y valles circundantes. Luego tomamos una pista ganadera que en ligera subida bordea la parte alta de la ladera de un monte. Los extensos bosques dan paso a la vegetación baja, que es la dominante a esta altitud. Llegamos a un collado y seguimos a la izquierda, sin dejar de subir, por un terreno solitario, abierto y expuesto a los vientos, con unos magníficos paisajes a ambas vertientes. Pasamos junto a las ruinas del hospital de Paradiella, y a tramos avanzamos campo a través, por zonas de pasto con ganado bovino. Más adelante llegamos a las ruinas del hospital de Fonfaraón, y proseguimos por la zona alta del desolado monte. Parece que las subidas no se terminen nunca, detrás de cada una hay otra. En algunos tramos vemos delante, si el tiempo lo permite, los dos collados (cruzados por sendas carreteras) hacia los que nos dirigimos; el de la derecha es el Alto de la Marta y el de la izquierda el Alto del Palo, donde confluiremos con el camino oficial. Poco antes de llegar al Alto de la Marta debemos desviarnos a la izquierda (está señalizado), para llegar al alto recorriendo unos pocos metros de la carretera. Del Alto de la Marta al Alto del Palo no hay ninguna dificultad, con otra subida, esta vez moderada, y la consiguiente bajada.